Periferia

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Martes, 20 Septiembre 2016 00:00

Editorial 121: Vamos por más

Después del entusiasmo que nos produjo la etapa de la vuelta España del 10 de septiembre y de sacarnos el nudo de la garganta provocado por la alegría de ver a Nairo Quintana, a Darwin Atapuma y al Chavito brindar lecciones de ciclismo en Europa; después de leer las crónicas que recuerdan a Nairo en su pubertad sembrando papa y repartiendo domicilios en bicicleta o en su adolescencia compitiendo y peleando en las carreteras boyacenses con los muleros, caemos en cuenta que estas historias también hacen parte del ambiente propicio que necesitamos todos y todas en estos momentos políticos para meternos más en la construcción del proyecto de país que queremos. Además, resaltar a Nairo y Esteban Chávez es importante no solo por sus antecedentes humildes o populares sino porque han sido capaces de expresar, a pesar de su fama, su simpatía por las causas sociales y por la paz, cosa que la mayoría de famosos no hacen para evitar compromisos que pongan en riesgo sus intereses económicos.

Y esta reflexión se afianza después de leer la columna de William Ospina titulada “Votar sí: la hora de la Franja Amarilla”, publicada en El Espectador también este 10 de septiembre. Ospina nos ayuda a quitarnos de encima la preocupación que tenemos muchos en estos momentos frente a la decisión que debemos tomar ante el plebiscito. Decir Sí o No a los acuerdos que firmarán el 26 de septiembre en Cartagena el gobierno y las Farc. También nos ayuda el escritor a los que tenemos reproches o críticas a esos acuerdos, a expresarlos con toda claridad sin sentir con ello que estamos atacando la paz ni sumándonos a la ultraderecha guerrerista. Ospina nos apoya con su escrito a los que tenemos críticas a los acuerdos y sin embargo votaremos en favor del Sí, porque consideramos que hay que ir por más.

Este ambiente revuelto entre política, polémica y orgullo por ser compatriotas de los escarabajos, nos dio fuerza para compartir este pronunciamiento que surgió del segundo seminario metodológico y político de la Mesa Social para la Paz, una iniciativa que busca generar la participación de la sociedad en la construcción de la paz y en el proceso que está pendiente por instalar de manera oficial entre el gobierno y el ELN. Este seminario que justamente se desarrolló en Bogotá el 9 y 10 de septiembre, arrojó expresiones de este tenor:

Los anhelos de paz de la sociedad colombiana se miden también por los niveles de felicidad expresados en los rostros de su pueblo. Y estos niveles aún se encuentran bajos, los rostros cuarteados de los más humildes no pueden expresar sonrisas porque en sus ollas no hay comida, porque en los hospitales no hay medicina ni servicio, porque sus niños y niñas tienen que trabajar en vez de ir a la escuela. Porque para ellos no hay casa en dónde soñar, su techo en millones de casos son las estrellas, y los arropa el frío.

Para que un pueblo tenga felicidad y paz, se requiere más que un acuerdo de dejación de armas, más que unas pequeñas reformas rasgadas al egoísmo del oligarca, más que un pedazo de tierra condicionada, más que un perdón arrancado a las malas al Estado criminal, y más que un espacio estrecho lleno de obstáculos para jugar a la democracia.

También para que haya paz y felicidad se deben dejar correr las aguas de los ríos sin permitir que mueran en las represas, sin que estas sirvan para quebrarle las entrañas a la tierra o laven el veneno que se vierte sobre millones de toneladas de tierra, que antes eran montañas en donde corría el viento y la vida.

Ese torrente que durante siglos ha impulsado la fuerza de nuestra resistencia seguirá a pesar de todo. Y sumarán en su camino las luchas y los logros de otros, y los acuerdos de otros serán ventanas por donde penetren nuestros anhelos, y les diremos que Sí a pesar de todo, y sobre ellos nos impulsaremos también para seguir construyendo, para llenar los vacíos que están por llenar, para ir por más.

Nuestra batalla sigue. Es grande, y en ella el triunfo es sobre todo ético, es moral, es por las víctimas y por la verdad. Para las víctimas del Estado y sus agentes su verdad vale tanto como revivir a sus muertos, encontrar a sus desaparecidos, o recuperar su pedazo de tierra. La verdad y el perdón tendrán algún sentido para los oprobiados cuando sea sincero y no una exigencia legal o un simple acto demagógico del agresor, porque solo quien ha sufrido vejámenes sabe descubrir en los ojos del victimario el valor de su arrepentimiento; eso ayuda a curar el alma. Además no sirve que sea solo la víctima la que conozca el relato y la responsabilidad del agresor; la verdadera reparación está en la verdad histórica que nos permita conocer sus razones y el victimario se avergüence de estas.

Alguna vez alguien preguntó con pesimismo si habíamos hecho algo bien y la respuesta nos golpeó en los rostros; esta estaba al frente de nuestros ojos. Lo mejor que hemos hecho y debemos seguir haciendo es existir y seguir luchando, y avivando la llama de la rebeldía y del humanismo en donde esta se apague o en donde sea posible encenderla.

Y a eso nos convoca este encuentro. A llevar el calor de nuestra lucha a cada rincón de la sociedad, para que esa llamarada contagie de calor todos los escenarios de la fría pobreza y queme la amargura de los áulicos de la guerra y el egoísmo. Vamos por más.

Hay que seguir hablando de paz, y de la esperanza de conseguirla con todos sus apellidos. Una paz con justicia social, en donde haya un sistema de salud que prevenga las enfermedades, que atienda a los niños y las niñas y a todas las familias desde sus primeros días, desde el mismo hogar, y evite que la salud se convierta en un negocio de los grandes laboratorios farmacéuticos transnacionales y de unos cuantos empresarios inescrupulosos. Una paz con un sistema educativo gratuito, en donde se formen seres humanos para el amor, la solidaridad y la conservación de la vida del planeta; en donde el arte y la cultura sea para todos y todas, y le permitan a un niño o niña a temprana edad abrazar un instrumento musical con la seguridad que jamás abrazarán un arma. Esto agotaría el negocio de la guerra y el de la explotación de la naturaleza, también a cargo de las grandes potencias mundiales.

Una paz en donde el sustento no se logre vinculándose a las fuerzas militares, a las Bacrim, a las bandas paramilitares, o a la guerrilla. Ni pisoteando la dignidad humana ni arrancándole a las entrañas de la tierra su último trozo de metal o la última gota de petróleo. Una paz en donde se hable menos de calentamiento global y se protejan más la cuencas de ríos y quebradas y de toda fuente de agua; en donde los venenosos químicos no se usen para cultivar la comida que la humanidad consume. Una paz sin miseria. Una paz en donde no se mate o encarcele al otro o a la otra por pensar diferente, o por robar pan para comer; una paz sin patriarcado, sin homofobia, sin racismo; una paz con justicia social y ambiental.

Es romántico e ingenuo, dirán algunos, pensar en una paz de este calibre, pero también es una necesidad, un derecho humano y un imperativo ético trabajar duro para construirla entre todos y todas. Así como fuimos capaces de permitir el actual nivel de descomposición de los valores humanos, de destrucción del planeta y de acumulación morbosa de riqueza en pocas manos, de esa misma forma podemos deshacer lo malo, des-andar el camino depredador y levantar nuevas condiciones colectivas, sociales, humanistas, que seguramente la mayoría compartimos como justas y posibles.

Decirle SÍ al plebiscito que refrende los acuerdos entre las Farc y el gobierno, es un paso, como manifestamos en el anterior editorial; acompañar la implementación de los acuerdos y evitar que estos pasen por encima de alguien y provoquen nuevas guerras es obligación de la sociedad. Es evidente el temor a lo desconocido, a lo que está por venir, más si nos atenemos a las trampas de los oligarcas que han manejado a sus anchas este país, por esa misma razón hay que juntarnos entre los que desconfiamos de esta gente, y que a la vez creemos en la posibilidad de creación y reconstrucción.

Pero no basta el acuerdo de paz, hay que seguir en nuestro cotidiano caminar. Dialogar con todos y todas sobre la democracia que soñamos, participar activamente en la construcción de la Nación deseada, movilizarse en defensa de estos imperativos éticos y humanos, exigir y ganarse escenarios de debate y negociación, recuperar el concepto de soberanía, ganarse el título de colombiano y colombiana, sin demagogias.

Un ejemplo de que lo dicho se puede llevar a cabo; uno muy bueno, es el camino recorrido por las comunidades ibaguereñas. Sus organizaciones sociales, la comunidad académica, muchos sectores de la sociedad, ambientalistas, y algunos políticos decentes que aún quedan, se empeñaron con optimismo en la defensa y protección del agua y el ambiente, y en consecuencia a no permitir que el 30% de su territorio municipal, que incluye cuencas y fuentes privilegiadas para proveer de agua a casi medio millón de ibaguereños, fueran concedidas para la explotación minera.

Desde hace siete años, decenas de miles salen a las calles en carnavales de alegría, música, arte y movilización política multicolor, para ofrendarle a la vida sus esfuerzos protectores. Esa iniciativa tomó forma en la exigencia de una Consulta Popular para rechazar la explotación minera en el municipio. Como es obvio, algunas fuerzas políticas y empresariales que se lucran de la explotación minera o que aspiran hacerlo con los títulos que están pendientes de otorgar, se dieron a la tarea de evitar que la consulta fuera legalmente aprobada. Pero no lo lograron.

Los mecanismos de participación ciudadana (ley 134 de 1994) que los ibaguereños siguieron de manera impecable, con el apoyo del concejo municipal y el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, consiguieron que el Tribunal del Tolima aprobara la constitucionalidad de la pregunta que será puesta a consideración en la denominada Consulta Popular Minera, la cual da viabilidad a la realización del primer ejercicio de democracia directa de este tipo en una ciudad capital a nivel nacional. Esta será llevada a cabo el 2 de octubre de 2016*, y requiere la participación de 130 mil ibaguereños e ibaguereñas. El resultado será vinculante, es decir de obligatorio cumplimiento.

Pero la Consulta Popular es una herramienta, una de muchas, porque para llegar con fuerza y certeza de ganar es fundamental la organización social, la movilización, el fortaleciminto de la lucha popular y la participación con convicción. Eso lo saben también decenas de comunidades como las del Sumapaz y el Suroeste antioqueño, entre otras que vienen trabajando en el mismo sentido.

Con toda seguridad la Consulta Popular de Ibagué será una fiesta democrática. Una demostración del poder popular contra el modelo económico, un ejemplo de respeto por la vida, y de lucha por la paz con justicia social y ambiental.

 

*Luego de publicada nuestra edición impresa 120, el Gobierno Nacional confirmó que el Plebiscito Especial para la Paz se realizará el 2 de octubre de 2016, misma fecha para la que se había convocado la Consulta Popular Minera en Ibagué. Por esa razón, la Registraduría Nacional del Estado Civil dijo que deberá posponerse la Consulta Popular, y la nueva fecha será definida por la administración del alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo.
Martes, 30 Agosto 2016 00:00

Fotoreportaje: Las grietas del retorno

Fotografías: Periferia

Alguna vez ellas albergaron en su lecho y calor campesinos que con su amor y fuerza de trabajo día a día araron la tierra, cuidaron gallinas, amaron la vida, soñaron con un mejor país en el campo; en el territorio digno de la libertad. Pero por diversas razones; la guerra, la desigualdad, el abandono del Estado, la marginalidad, hicieron que aquellas casas donde vivían quedaran atrás en el largo y azaroso camino de los campesinos en Colombia. El tiempo las fue convirtiendo en ruinas y con grietas profundas para el retorno, difíciles de curar para todos y todas.

 

 

Cuatro indígenas  Awá y tres líderes campesinos del Comité de Integración del Macizo Colombiano – CIMA- fueron asesinados entre el viernes 26 y lunes 29 de agosto del presente año. Esta situación pone en alarma al movimiento social y defensores de Derechos Humanos, pues dichos sucesos ocurren tras la firma del acuerdo final de paz entre el gobierno nacional y las FARC – EP.

 

Tumaco y Barbacoas, Nariño

Camilo Roberto Taicus Bisbicus tenía 50 años y era líder indígena del resguardo Hojal la Turbia, ubicado en el municipio de Tumaco, Nariño, y también hijo de los fundadores de la Organización Unidad Indígena del Pueblo AWÁ – UNIPA. Actualmente era orientador del Centro Educativo de la comunidad de Hojal e incansable luchador por garantizar la pervivencia del pueblo indígena Awá y su cultura. El pasado 26 de agosto, mientras Camilo iba de regreso a su resguardo, dos sicarios en moto acabaron con su vida sin explicación alguna. Inmediatamente los Awá se declararon en Asamblea Permanente, exigiendo las medidas de protección necesaria. 

Pero el desconcierto de este pueblo no terminó ese día. El pasado lunes 29 de agosto, mismo día del sepelio de Camilo, fueron asesinados en circunstancias similares los hermanos Luciano y Omar Alberto Pascal García de 21 y 23 años respectivamente,  mientras se desplazaban hacia el resguardo Hojal la Turbia. Además, este mismo día apareció sin vida y con signos de tortura el cuerpo de Diego Alfredo Chirá Nastacuas de 24 años, quien un día antes había sido llevado a la fuerza por un grupo de hombres, en el punto La María del Resguardo La Faldada, municipio de Barbacoa.  

El pueblo Awá  es sujeto de medidas especiales por parte de la Corte Constitucional y medidas Cautelares por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos – CIDH, y estos no son los únicos asesinatos cometidos a sus integrantes en los últimos años. Por eso, ante los hechos la Organización Nacional Indígena de Colombia  y la UNIPA convocaron a Minga humanitaria en este territorio, planteando el interrogante: “¿Cómo se concibe la Paz para Colombia, si no hay paz para los pueblos Indígenas?”.

 

Almaguer, Cauca

Joel Meneses Meneses era líder histórico del Comité de Integración del Macizo Colombiano –CIMA– en el corregimiento de La Herradura, así como dirigente del Proceso Campesino e Indígena de Almaguer –PROCAMINA–. Nereo Meneses Guzmán, era igualmente integrante de PROCAMINA y líder de la vereda Garbanzal. Y Ariel Sotelo era parte de la comunidad de La Herradura. El pasado lunes 29 de agosto, los tres se dirigían en vehículos de transporte público hacia el mercado del corregimiento de Llacuanas, cuando hombres armados con uniformes militares y armas largas retuvieron a todos los vehículos que pasaban por el punto Guayabillas.

Los hombres ordenaron a todos los pasajeros apagar los teléfonos, y detuvieron a Joel, Nereo y Ariel, a quienes llevaron hasta el sitio conocido como Monte Oscuro, en los límites de los municipios de Bolívar y Almaguer. Allí fueron encontrados los tres cuerpos, abatidos con tiros de gracia, según relata el comunicado del CIMA.

Joel ya había recibido varias amenazas por su actividad como líder social. Además, estos tres campesinos habían sido partícipes el pasado mes de junio  de la Minga Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular que despertó molestias en el gobierno y en actores armados ilegales. Así mismo, Almaguer es municipio cuna de una de las organizaciones sociales más importantes de la zona, como lo es el CIMA, que impulsa iniciativas de paz en su territorio, en donde según denuncian, se han presentado en los últimos años toda serie de violaciones a los derechos humanos.

Por eso, según manifiesta el CIMA en su reciente comunicado: “Hacemos un llamado a los actores armados legales e ilegales presentes en la región a que se respete la vida, la acción política y social de las organizaciones, líderes y lideresas, más aún en estos momentos del país que se plantea la solución política y negociada a los conflictos”.

Camilo nos convoca a la Unidad, el Amor Eficaz y la Paz #CamiloEsUnSentimiento

Este viernes 26 de Agosto, a propósito del 51 aniversario del periódico frente unido, se estrenará de manera simultánea el Documental "Camilo, más que un cura guerrillero", en 20 ciudades de Colombia, en el corazón del movimiento social como un ejercicio de acción política ligado a la discusión de la vigencia de su pensamiento en clave de entender el momento que vive el país. Es así como auditorios de universidades públicas, bibliotecas, teatros comunitarios y salones de juntas de acción comunal serán el escenario de este ejercicio de memoria de este personaje tan importante para el país como para Latinoamerica.

Si estás en una de éstas ciudades prográmate y acompañados en este ejercicio de memoria.

Bogotá:

Sintratelefonos / Cra 8No. 20-57 - Las Nieves - 6:00 pm

Biblioteca popular LEO / Barrio José Antonio Galán, Bosa, - Cra 78L No. 58M-29 Sur - 6:00 pm

Bolioteca Pública La Maricela / Clle 76B Sur No. 1c-40 - 4:00 pm

Bucaramanga:

El Solar Casa Cultural / Clle 34 No. 8-10 - Barrio Alfonso López - 6:30 pm

Cali:

Auditorio Angel Zapata / Biblioteca Mario Carvajal - Universidad del Valle - 5:00 pm

Dos Quebradas, Risaralda:

Barrio Frailes . Colectivo Cultural Frailes Arte - Manzana 9, casa 2 Urbanización Villa Mariela 7:00 pm

Valledupar, Cesar:

Auditorio Audiovisual Colegio Manuela Beltrán - 5:00 pm

Manizales:

Universidad de Caldes / Sede central - En el Marco de Eco vida, evento nacional campesino por la preservación de las semillas nativas -  6:30 pm

Pamplona:

Auditorio Jorge Gaitán Durán - Universidad de Pamplona - Sede Casona - 7:00 pm

Villavicencio:

Auditorio Jaime Garzón - Universidad de los Llanos - Sede San Antonio - 6:00 pm

Pasto:

Universidad de Nariño

Barrancabermeja:

USO Nacional / Salón CUT - 6:30 pm

Popayán:

Sede Anuc-Cauca / Clle 3 No. 12-40 - 4:00 pm

Santa Marta:

Universidad del Magdalena / Bloque 9 - 6:30 pm

Saravena:

Casa Municipal de la Cultura Simón Bolivar - 5:00 pm

Sogamoso:

Auditorio Cacique Suamox / Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - Seccional Sogamoso 10:00 am

Tunja, Boyacá:

Auditorio Teatro Fausto / / Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia - Sede central 6:00 pm

Medellín:

Auditorio Orlando Zapata - Corporación Jurídica Libertad - Crra 47 No. 53-45 Vicente Villa - Piso 10 4:00 pm

Bello, Antioquia:

Ecléctica, Arte, Libros y café / Calle 56 No. 50-59 Barrio Andalucía

Catatumbo:

Corregimiento de San Pablo (Teorama)

Corregimiento La Cecilia (Teorema)

Corregimiento de San José de El Tarra (Hacarí)

Corregimiento Filo Gringo (El Tarra)

Ocaña

Corregimiento de la Trinidad (Convención) El Sábado 27 de agosto

Corregimiento de Cartagena (Convención) Domingo 28 de Agosto

Barranquilla:

Universidad del Atlántico

Florencia:

Sala Guaviare - Universidad de la Amazonía - Sede Porvenir - 6:30 pm

 

Esta coordinación de 28 Lugares del país es  la expresión del clamor de las comunidades organizadas por rememorar a Camilo Torres y reconocer su legado no como un pensamiento abstracto de hace décadas sino como la vitalidad de un Camilo vuelto sincretismo en la lucha social. Si estás fuera del país, puedes sumarte a esta coordinación en:

 

España:

Gijon-Asturias / El Café de Macando - Plaza Ciudad de la Habana 3-Bajo - 7:00 pm

Venezuela:

Caracas / Sala Gladis Meneses del Iartes - Bellas Artes 3:00 pm

Caracas / Gran Base de Misiones Hugo Chávez - Parroquia el Valle - 3:00 pm

Argentina:

La Plata, Buenos Aires / Centro DDHH Hermanos Zaragoza - Av 53 No. 435 e/3y4

 

Tambíen habrán proyecciones en Chile, Perú, Ecuador, Nicaragua, Brasil y República Dominicana. Además podrás sintonizar este documental por los siguientes canales: ALBA TV de Venezuela, Inkarri Televisión de Perú, Barricada Tevé de Argentina y TVDrone de Brasil.

Periferia Prensa Alternativa y AgitProp agradecen a muchas propuestas de comunicación alternativa y popular con la cuales hemos venido tejiendo relaciones a partir del trabajo y el compartir de los diversos productos comunicativos que realizamos en nuestros medios y procesos como un gesto de hermanamiento entre pueblos latinoamericanos.

Participando se construye paz ¡Vamos por más!

Organizaciones sociales y políticas de Medellín y Antioquia iniciarán este miércoles 24 de agosto el primer taller en el marco de la Campaña “Participando se construye la paz… ¡Vamos por más! con la intención de generar una propuesta metodológica de participación social con enfoque territorial en la mesa de negociación del Gobierno Nacional con el ELN.

 Esta apuesta surge porque si bien las organizaciones convocantes apuestan por el SÍ en el Plebiscito Especial para la Paz, mecanismo de refrendación social al Acuerdo Final que alcancen las FARC EP y el Gobierno Nacional, consideran que sería un proceso a medias si no se da inicio a una mesa de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional - ELN -.

 Por esa razón, en el marco de la campaña también realizarán un evento el 22 de septiembre, con el objetivo de promover la apertura de la fase pública de negociaciones entre el gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional -ELN-, y hacer un llamamiento a la participación protagónica de la sociedad, para así contribuir al logro de una paz completa con justicia social y vida digna.

 

 Luchas populares y caminos de construcción de paz en los territorios

El próximo 2 de septiembre, en el marco del espacio llamado Análisis de la Realidad, organizaciones sociales y populares de Bosa, se darán cita para hablar sobre los procesos de paz que se adelantan en este momento en Colombia, y las formas en que la población que habita los territorios puede empezar a participar, dando sus puntos de vista y aportes para pensar la paz en el territorio. Esta ocasión, el punto de la discusión será la vigencia de las luchas populares y la movilización social como mecanismos de participación para la construcción de un país en paz. Además, tendrán como invitados a Victor de Currea Lugo, profesor  de laUniversidad Nacional de Colombia y colaborador del Diario El Espectador, y a Luis Alfonso Castillo Garzón, integrante de la Asociación Nacional de Ayuda Solidaria – ANDAS.

Según lo expresan en la convocatoria: “Hablar de paz en tiempos en que el acceso a los derechos sociales y políticos, mínimos pactados por el Estado, es cada día más difícil; en que el deterioro del medio ambiente y la eliminación de los ecosistemas estratégicos para la vida son saqueados por las multinacionales, obliga a pensar de qué paz están hablando y si esta será la paz que necesita la gente en los barrios populares y territorios marginados del país”. 

Hay que seguir hablando de paz, y de la esperanza de conseguirla con todos sus apellidos. Una paz con justicia social, en donde haya un sistema de salud que prevenga las enfermedades, que atienda a los niños y las niñas y a todas las familias desde sus primeros días, desde el mismo hogar, y evite que la salud se convierta en un negocio de los grandes laboratorios farmacéuticos transnacionales y de unos cuantos empresarios inescrupulosos. Una paz con un sistema educativo gratuito, en donde se formen seres humanos para el amor, la solidaridad y la conservación de la vida del planeta; en donde el arte y la cultura sea para todos y todas, y le permitan a un niño o niña a temprana edad abrazar un instrumento musical con la seguridad que jamás abrazarán un arma. Esto agotaría el negocio de la guerra y el de la explotación de la naturaleza, también a cargo de las grandes potencias mundiales.

Una paz en donde el sustento no se logre vinculándose a las fuerzas militares, a las Bacrim, a las bandas paramilitares, o a la guerrilla. Ni pisoteando la dignidad humana ni arrancándole a las entrañas de la tierra su último trozo de metal o la última gota de petróleo. Una paz en donde se hable menos de calentamiento global y se protejan más la cuencas de ríos y quebradas y de toda fuente de agua; en donde los venenosos químicos no se usen para cultivar la comida que la humanidad consume. Una paz sin miseria. Una paz en donde no se mate o encarcele al otro o a la otra por pensar diferente, o por robar pan para comer; una paz sin patriarcado, sin homofobia, sin racismo; una paz con justicia social y ambiental.

Es romántico e ingenuo, dirán algunos, pensar en una paz de este calibre, pero también es una necesidad, un derecho humano y un imperativo ético trabajar duro para construirla entre todos y todas. Así como fuimos capaces de permitir el actual nivel de descomposición de los valores humanos, de destrucción del planeta y de acumulación morbosa de riqueza en pocas manos, de esa misma forma podemos deshacer lo malo, des-andar el camino depredador y levantar nuevas condiciones colectivas, sociales, humanistas, que seguramente la mayoría compartimos como justas y posibles.

Decirle SÍ al plebiscito que refrende los acuerdos entre las Farc y el gobierno, es un paso, como manifestamos en el anterior editorial; acompañar la implementación de los acuerdos y evitar que estos pasen por encima de alguien y provoquen nuevas guerras es obligación de la sociedad. Es evidente el temor a lo desconocido, a lo que está por venir, más si nos atenemos a las trampas de los oligarcas que han manejado a sus anchas este país, por esa misma razón hay que juntarnos entre los que desconfiamos de esta gente, y que a la vez creemos en la posibilidad de creación y reconstrucción.

Pero no basta el acuerdo de paz, hay que seguir en nuestro cotidiano caminar. Dialogar con todos y todas sobre la democracia que soñamos, participar activamente en la construcción de la Nación deseada, movilizarse en defensa de estos imperativos éticos y humanos, exigir y ganarse escenarios de debate y negociación, recuperar el concepto de soberanía, ganarse el título de colombiano y colombiana, sin demagogias.

Un ejemplo de que lo dicho se puede llevar a cabo; uno muy bueno, es el camino recorrido por las comunidades ibaguereñas. Sus organizaciones sociales, la comunidad académica, muchos sectores de la sociedad, ambientalistas, y algunos políticos decentes que aún quedan, se empeñaron con optimismo en la defensa y protección del agua y el ambiente, y en consecuencia a no permitir que el 30% de su territorio municipal, que incluye cuencas y fuentes privilegiadas para proveer de agua a casi medio millón de ibaguereños, fueran concedidas para la explotación minera.

Desde hace siete años, decenas de miles salen a las calles en carnavales de alegría, música, arte y movilización política multicolor, para ofrendarle a la vida sus esfuerzos protectores. Esa iniciativa tomó forma en la exigencia de una Consulta Popular para rechazar la explotación minera en el municipio. Como es obvio, algunas fuerzas políticas y empresariales que se lucran de la explotación minera o que aspiran hacerlo con los títulos que están pendientes de otorgar, se dieron a la tarea de evitar que la consulta fuera legalmente aprobada. Pero no lo lograron.

Los mecanismos de participación ciudadana (ley 134 de 1994) que los ibaguereños siguieron de manera impecable, con el apoyo del concejo municipal y el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, consiguieron que el Tribunal del Tolima aprobara la constitucionalidad de la pregunta que será puesta a consideración en la denominada Consulta Popular Minera, la cual da viabilidad a la realización del primer ejercicio de democracia directa de este tipo en una ciudad capital a nivel nacional. Esta será llevada a cabo el 2 de octubre de 2016*, y requiere la participación de 130 mil ibaguereños e ibaguereñas. El resultado será vinculante, es decir de obligatorio cumplimiento.

Pero la Consulta Popular es una herramienta, una de muchas, porque para llegar con fuerza y certeza de ganar es fundamental la organización social, la movilización, el fortaleciminto de la lucha popular y la participación con convicción. Eso lo saben también decenas de comunidades como las del Sumapaz y el Suroeste antioqueño, entre otras que vienen trabajando en el mismo sentido.

Con toda seguridad la Consulta Popular de Ibagué será una fiesta democrática. Una demostración del poder popular contra el modelo económico, un ejemplo de respeto por la vida, y de lucha por la paz con justicia social y ambiental.

 

*Luego de publicada nuestra edición impresa 120, el Gobierno Nacional confirmó que el Plebiscito Especial para la Paz se realizará el 2 de octubre de 2016, misma fecha para la que se había convocado la Consulta Popular Minera en Ibagué. Por esa razón, la Registraduría Nacional del Estado Civil dijo que deberá posponerse la Consulta Popular, y la nueva fecha será definida por la administración del alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo.

Colombia es un territorio que ha estado inmerso en un grave conflicto político, social y armado. En este país, fuertemente marcado por la iglesia romana, nace Camilo Torres, una figura emblemática no sólo por vincularse como cofundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional bajo el liderato académico de Orlando Fals Borda, sino por ser un Cura que “no contradice su tradición ni su fe”. Cincuenta años después de su muerte aún es difícil hablar acerca de él ¿Cómo se puede hacer memoria? Este es un ejercicio práctico, producto de una generación que quiere articular los relatos y la figura de Camilo Torres Restrepo. Precisamente por eso es fundamental recordarlo.

Esta versión de Camilo más que un cura guerrillero, nos servirá para profundizar sobre la vida de un personaje central en la historia de Colombia, reconocer grandes sujetos que entregaron su vida por un país más humano y seguir avanzando en la construcción de un país más justo. Es así, como en Co-producción con  Periferia Prensa Alternativa y la Productora Agit Prop próximamente presentaremos el Documental "Camilo, Más que un cura guerrillero".

Esta historia que atraviesa a nuestro país – Colombia. Durante muchos años, nombrar a Camilo Torres Restrepo era considerado un acto casi subversivo, su figura se fue mitificando, su testimonio de vida se ha ido diluyendo en la memoria nacional, sin embargo, su pensamiento ha permanecido vivo en una especie de sincretismo en la lucha popular.

En un diálogo franco con los portadores de su memoria, ahondamos en descubrir las múltiples facetas de éste complejo personaje mientras se acercaba la fecha de su aniversario número 50. En este camino, acompañamos a cientos de peregrinantes provenientes de todos los rincones del país, que buscaban conmemorar su caída en combate en Patio Cemento, Santander, travesía que fue impedida por intereses contrarios a la memoria colectiva y la paz y por fuerzas paramilitares aún presentes en la región.

Para el día viernes 26 de agosto se realizará el estreno del documental "Camilo, Más que un Cura Guerrillero" de manera simultánea en varias ciudades del país y en algunos países del continente Nuestroamericano y Europa.

 

Vea el trailer del documental:

 

 

Recientemente La Fogata y la Pajarera Libertaria, editoriales independientes de Colombia, publicaron el libro escrito por el periodista Leandro Albani, titulado Revolución en Kurdistán. La otra guerra contra el Estado Islámico. A propósito de esta publicación, Periferia (P) conversó con Albani (L.A) sobre el movimiento kurdo, el Estado Islámico, y los aportes para los procesos revolucionarios en Colombia.

 P: El prólogo del libro menciona similitudes entre las resistencias en Kurdistán y América Latina ¿Cuál cree que es el principal aporte del movimiento kurdo a las luchas sociales en Colombia y el resto del continente?

  1. A: El principal aporte es el rol de las mujeres en la lucha guerrillera y política. Más allá de las diferencias entre los dos procesos, en Kurdistán, particularmente en Rojava, las mujeres desarrollan un proceso de liberación profundo, inédito y que, por lo que se puede ver, se va tornando irreversible. Que esto ocurra en Medio Oriente es muy importante, sobre todo por el concepto patriarcal de la sociedad y por la fuerte influencia de las corrientes más retrógradas del Islam, como en Arabia Saudí o Turquía, donde la mujer es considerada un sujeto sin identidad.

 Después, los aportes son recíprocos, porque los puntos en común son los diálogos de paz y sus trabas puestas por los sectores más retrógrados, las experiencias de democracia popular y de base, el poder territorial desplegado por las insurgencias y los movimientos sociales, y el gran desafío de ingresar a la vida política institucional, que en el caso kurdo se da con el Partido Democrático de los Pueblos (HDP, por sus siglas originales) en Turquía.

 P: Son conocidas las imágenes de mujeres que protagonizan la resistencia kurda, ¿ese protagonismo se refleja en roles de liderazgo político?

  1. A: El liderazgo de las mujeres kurdas, tanto en las milicias como en la sociedad, es real y concreto. En el último tiempo ese empoderamiento se acrecentó con el proceso revolucionario que se lleva adelante en Rojava. Una característica del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y de las organizaciones que se desprenden de él, es que todos los puestos de dirección son co-presidencias, donde las bases eligen a una mujer y a un hombre. Al mismo tiempo, dentro de la insurgencia desde hace muchos años se crearon batallones conformados sólo por mujeres y espacios de discusión en los cuales ellas definen sus políticas, que luego son aceptadas por la totalidad de la guerrilla. Siempre hay que tener en cuenta que este proceso de empoderamiento de las mujeres kurdas lleva apenas unas décadas y que todavía hay mucho camino por recorrer.

P: En el Epílogo usted plantea que se avecina una guerra total contra el Estado Islámico, sin embargo los atentados recientes, y el fortalecimiento del gobierno aliado de Turquía, ¿no permiten pensar a un Estado Islámico fortalecido?

  1. A: Tanto en Siria como en Irak el Estado Islámico recibe fuertes golpes todos los días. Sus fuerzas se vienen replegando (y muchos mercenarios y comandantes escapan en desbandada). Sin dudas, en esos dos países el retroceso militar del Estado Islámico es evidente, aunque el peligro mayor que tiene este tipo de organizaciones es su ideología, el wahabismo, corriente del Islam patrocinada por Arabia Saudí. El wahabismo no es algo reciente, sino que es diseminado por el mundo con millones de dólares aportados por el reino saudí. Y esta ideología tiene un profundo carácter reaccionario y de represión social que, vaya casualidad, es sumamente funcional al capitalismo.

 Los atentados que el Estado Islámico se adjudicó en Europa, Turquía y Líbano muestran el retroceso de la organización en Irak y Siria, pero a su vez confirman su capacidad de financiamiento para movilizar gente en otras partes del mundo y la llegada ideológica que tienen entre las personas. Por estos días se está configurando un nuevo Estado Islámico, mucho más parecido en su funcionamiento a Al Qaeda, porque en los territorios va perdiendo fuerza de manera constante. Se pensaba que el Estado Islámico iba a tomar el control de Libia bastante rápido, pero en ese país también está sufriendo muchas bajas.

 

P: La versión de que integrantes del Estado Islámico pudieran conformar una célula con capacidad de atentar en Brasil con ocasión de los Juegos Olímpicos, ¿implica un riesgo real?

  1. A: La presencia del Estado Islámico en Brasil no parece que sea tan real, más allá de las amenazas y arrestos que se realizaron. Pero igualmente, hay que tener en cuenta que el Estado Islámico tiene como línea general realizar ataques espectaculares, con un manejo mediático impecable que le permite, entre otras cosas, captar seguidores. Muchos de sus seguidores son jóvenes que no tienen para nada claro de qué se trata la religión islámica y, en bastantes casos, son personas de diferentes clases sociales con muy pocas esperanzas y perspectivas de vida. Sobre esos aspectos opera el Estado Islámico y su ideología, principalmente con los jóvenes europeos y norteamericanos.

Miércoles, 27 Julio 2016 00:00

Fotoreportaje: Trabajo y Ciudad

Fotografías: Periferia

Juan Albañil, el edificio que levantaste,
con lo mucho que trabajaste,
está cerrado, está sellado,
es prohibido para ti, Juan Albañil.
Juan Albañil, hombre vecino.
Cuanto ha soñado con la llamada igualdad,
Juan Albañil. Pero dile a tus hijos
que en el cemento no hay porvenir. (Tite Curet Alonso)

 

 

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