Edición 50 - Abril 2010

Proyecto Lápiz en Río Sucio

Un día, en mi pueblo, al que regreso cada vez, de la manera más casual, encontré una forma de interactuar con mi objeto de estudio… “la sociedad”. Todo comenzó con la dulce Ada Luz, amiga entrañable de la pubertad, aquella que aún pinta sirenas, escribe poesía y practica malabares en su propio bosque (Jardín del barrio 1ro de Mayo en Riosucio, Caldas) que en una amistosa conversación me expuso sus planes para compartir un ejercicio de lectura y escritura con la comunidad local: Recitales de megáfono y antorchas, con artistas de la calle, jóvenes y adultos, empleados y desocupados, con cuentos sobre el amor, la guerra, la naturaleza, etc., como estrategia para inculcar una tradición riosuceña por las letras.

 

Y así, sin planearlo, entre la espada y la pared, como un desafío inesperado me dijo: ¿vos desde tu proceso académico, como podes participar? En ese momento se me ocurrió la brillante (o estúpida) idea de hacer graffiti para que unas buenas palabras como gritos en las esquinas, generen controversia y opinión. Quise convertir las paredes en espacios de reflexión, hacer del panorama urbano una representación crítica de la sociedad local, transformar la cotidianidad montañera con palabras que desestabilicen la inteligencia y sensibilidad del transeúnte. Preocupado por la cómoda insensatez que vive nuestra tierra, quise arriesgar mi pellejo para legitimar la crítica como salvavidas del crecimiento espiritual y social.

¡Busquemos ser dignos de censura! Fue lo primero que rayé para darme ánimo. “+ Arte – Política… La imaginación al poder!”, como invitación a cambiar de perspectiva. ¡Existir no es solo consumir!, como forma de confrontar a los lectores. ¡La educación es la revolución de los pobres!, como enseñanza del gran Robespierre. ¡Todo lo sólido se desvanece en el aire!, como advertencia de Marx el visionario etc…etc...etc. Todo sin ninguna incitación partidista o subversiva, con la sofisticación de Rousseau, y la sabiduría de Martí, divulgando sus nombres y mostrando otras formas de ídolo; no el vulgarizado en los medios oficiales, el idealista, que en un pueblo de mitos y tradición carnavalescos necesita resurgir.

La idea del graffiti guarda un peso simbólico variado, entre otros el de la “transgresión”, romper la cotidianidad de manera abrupta con fines “reflexivos”. A diferencia de otras formas de trasgresión, ésta encierra una idea, lanzada con valentía, acorazada de pasión, que remueve la psique para romper los límites impuestos a la palabra. Como toda experiencia está sujeta a resultados prácticos, la puesta en marcha del “Proyecto Lápiz” trajo consigo algunas dificultades. Rayar una pared, o sea, traspasar ciertos límites, choca con la ley, lo que conlleva a tener problemas con los guardianes del orden: La policía, sobre todo cuando dediqué el muro más grande de una casa en ruinas para decirles “Policía Nacional… sus ráfagas de eficiencia nunca podrán ocultar su perpetua ignorancia”. Así que decidí ocultar mi nombre y firmar con el símbolo Sigma encerrado en una “bombita”, inspirado en el documental de Pierre Bourdieu: “Sociología, deporte de Combate”.

Salía generalmente solo después de la una de la mañana, nervioso, algo ebrio para evitar el pánico, con una mochila llena de guaro y pintura, inspirado, escondido pero feliz; hasta que una noche, de las varias en que salí, encontré mi mayor calamidad, una mujer hermosa. Un descuido premeditado conectó su forma de ver la vida con mi proyecto, y así, empujados por Dionisio, rayamos frases de Borges y Oscar Wilde, traspasamos la  barrera de lo lógico a lo carnal. Fue una buena noche de la que no me arrepiento, aunque sus consecuencias vinieron pocos días después.

Sin entender aún el por qué, aquella mujer que llamaré Nadia, reveló hasta el más pequeño detalle a no sé cuantas personas, y el chisme explotó. Una carta, leída en una reunión de profesores, policía, padres de familia y demás, decía cómo, tras averiguaciones previas, se concluye que el Sociólogo de la U. de A… “un antisocial subversivo, era responsable de deteriorar las paredes de la institución”, para lo cual el señor rector debía remitirse a poner caución con las autoridades competentes. Es realmente triste observar cómo me encasillan en el papel de tirano y subversivo, para no confrontar la realidad social del municipio. A éste punto, con el señalamiento y la persecución las cosas se complican un poco más, pues mi señora madre, profesora de aquella institución y quien sustenta mi estudio, escuchó semejantes palabras sobre quien hasta ese momento nunca había tenido una queja, también lo escuchó mi suegra y otros conocidos que simplemente no lo podían creer.

El problema mayor fue solucionado, los 3 muros del colegio sanados y la caución no efectuada, (¡gracias mamá!!!). A pesar del señalamiento, de que mi novia de 6 años me terminara y aunque no pude ir al pueblo en algunos meses,  el ejercicio se cumplió, y mejor aún, se transformó, pues busqué desarrollar otros recursos, e inspirado en una práctica local,  “el panfleteo” y la “denuncia” quise llevar mi ejercicio de opinión a otro nivel… práctica que otros asumieron también.

Antes de las elecciones parlamentarias pude concretar mi composición con la impresión de 2 ensayos y 12 imágenes (Collage) que inventé, reproduje, regalé, pegué, y tire puerta a puerta, donde expongo mis ideas sobre la necesidad del ejercicio crítico en nuestro municipio, todo lo sintetizo allí, donde expongo el rostro desfigurado de una democracia construida a machete y motosierra, que huele a pólvora de cartucho y que configuró con el sufrimiento de sus ciudadanos un sistema político para las elites, a partir de una macabra alianza con la muerte. Como dicen, lo demás es historia.

Por último, con todo esto solo quiero generar una reflexión y a la vez  invitar a “grafittiar”, a rayar… rayar para sacudir las mentes y así devolverle a la palabra su poder emancipatorio y de reacción. Buscar ser digno de censura para romper el letargo de una sociedad atrasada en su conciencia frente a la comunicación y sus alcances. Expresarnos de todas las formas por el derecho que tenemos y que la sangre de otros hombres en luchas pasadas legitimó.

En Granada, Antioquia, se van a robar el río Tafetanes

La apropiación de las aguas y los recursos naturales, por parte de empresas privadas y transnacionales, es un tema que se repite por todo el país. Y aunque las comunidades y algunas organizaciones trabajan contra esas políticas estatales, el problema debe enfrentarse con un plan serio y unificado de las organizaciones y la comunidad. Si no se defienden los recursos estratégicos nos van a dejar sin nada, nos van a vender hasta el aire que respiramos. Hay que recordar, por ejemplo, el trasvase del río Guarinó. Hoy nos enfrentamos a la concesión del río Tafetanes en Granada, Oriente Antioqueño.

 

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Simón Bolívar: Antelación del Superhombre de Nietzsche

En El Anticristo Nietzsche planteó la siguiente cuestión: “Qué tipo de hombre se debe criar, se debe querer, como tipo más valioso, más digno de vivir, más seguro de futuro. Ese tipo más valioso ha existido ya con bastante frecuencia: pero como caso afortunado, como excepción, nunca como algo querido voluntariamente”. Y luego agregó: “Se da, en los más diversos lugares de la tierra y brotando de las más diversas culturas, un logro continuo de casos singulares y con los cuales un tipo superior hace de hecho la presentación de sí mismo: algo que en relación con la humanidad en su conjunto es una especie de superhombre. Tales casos afortunados de gran logro han sido posibles siempre y serán acaso posibles siempre. E incluso generaciones, estirpes, pueblos enteros pueden representar en determinadas circunstancias tal golpe de suerte”. Ese tipo más valioso, ese tipo superior, ese superhombre… ese golpe de suerte, ya lo tuvimos una vez en Suramérica, ese hombre fue el Libertador Simón Bolívar.

Hace muchos años, cuando había descubierto la grandeza de las vidas y obras de Simón Bolívar y Friedrich Nietzsche,  -conocimiento que entre otras cosas decidió el rumbo de mi existencia-, escribí en un papel suelto estas palabras: “Antes de que Nietzsche creara el concepto de superhombre, ya había pasado por Suramérica uno: Simón Bolívar.” Mucho tiempo después conocí la obra de Fernando González, y tuve una gran satisfacción al encontrar que nuestro filósofo ya había dicho lo mismo: “Todas las ideas fundamentales de Nietzsche se encuentran en Bolívar, que fue muy anterior”. Mi temprana afirmación era refrendada por Fernando González.

En Mi Simón Bolívar Fernando González escribe: “Bolívar lanzó el dardo de su anhelo más allá de Zarathustra. […] Bolívar en América es un fenómeno muy raro. ¿No fue, en el desespero, el precursor de Nietzsche, al ver la humanidad tan baja aún? […] En el Libertador existió la suprema ansia de libertad espiritual y la concepción del ascenso humano.” Y en el segundo volumen de esta obra, que quedó como un texto póstumo, sin editar, agrega lo siguiente: “Debo convivir con Bolívar, el que miraba la tierra como el campo para el hombre libre. Unos treinta años antes de Nietzsche predicó y actuó y luchó como superhombre”


Simón Bolívar un espíritu libre
Nietzsche expuso la más amplia y bella definición de lo que es un espíritu libre en su libro Más allá del bien y del mal. Aquí voy a intercalar esta definición con algunas anotaciones sobre la vida de Simón Bolívar.

“Hemos tenido nuestra casa, o al menos nuestra hospedería, en muchos países del espíritu; hemos escapado una y otra vez de los enmohecidos y agradables rincones en que el amor y el odio preconcebidos, la juventud, la ascendencia, el azar de hombres y libros, e incluso las fatigas de la peregrinación parecían confinarnos;…” Simón Bolívar fue aquel hombre que tuvo por herencia una de las mayores riquezas de la Venezuela de ese entonces; pudo ser un oligarca criollo y un terrateniente más, que no necesitaba ninguna revolución para sostener sus privilegios. Pero Bolívar decide, por el contrario, poner a disposición de la revolución todos sus bienes materiales hasta el punto de no dejar para él nada más que su honor y su gloria. Es bastante conocido, por ejemplo, el hecho de que su sueldo como guerrero, la mayoría de las veces, lo destinó para auxiliar a las viudas de la guerra. Todos los incentivos económicos que le pudieron haber llegado terminaron invertidos en las múltiples necesidades de la gesta de la independencia.

Un ejemplo de comparación. Mientras que Santander pudo acumular durante toda la guerra una riqueza personal que antes no tenía, Bolívar perdió la riqueza que heredó de su familia y además todas las recompensas que pudo haber recibido por su oficio militar, en la misma guerra. Por otra parte, Bolívar nunca se quedó ligado a ninguna doctrina filosófica y política por más brillante que fuera; un hombre que leyó toda la teoría política y social del mundo antiguo y moderno, prefirió, antes que imitar o calcar algún pensamiento, crear su propia visión del mundo y proponer la creación de uno nuevo llamado Suramérica. Siendo hijo de la ilustración nunca terminó cegado, como muchos otros, proclamando al pie de la letra el liberalismo europeo, y aunque admiró profundamente la grandeza política de la antigüedad, se despojó de cualquier doctrina imperialista y autoritaria.

“… estamos llenos de malicia- escribió- frente a los halagos de la dependencia que yacen escondidos en los honores, o en el dinero, o en los cargos, o en los arrebatos de los sentidos; incluso estamos agradecidos a la pobreza y a la variable enfermedad, porque siempre nos desasieron de una regla cualquiera y de su «prejuicio», agradecidos a Dios, al diablo, a la oveja y gusano que hay en nosotros, curiosos hasta el vicio, investigadores hasta la crueldad…” Se ha dicho mucho que Bolívar era más peligroso en la derrota que en la victoria, en más de una ocasión estuvo en las más adversas circunstancias y, para el asombro de muchos, después de varias derrotas logró unos colosales resurgimientos. Todo el tiempo Bolívar indagó por las más variables características de la sociedad que él mismo estaba transformando; donde sólo había ignorancia y tiranía Bolívar forjó una revolución. Ya lo hemos dicho, Bolívar nunca se dejó cautivar por los honores o los cargos del poder, por lo que logró; pudo darle rienda suelta a la vanidad humana, y prefirió, con su acción y ejemplo, ser hasta su último aliento un guerrero de la libertad.

“… dotados de dedos sin escrúpulos para asir lo inasible, de dientes y estómagos para digerir lo indigerible, dispuestos a todo oficio que exija perspicacia y sentidos agudos, prontos a toda osadía, gracias a una sobreabundancia de «voluntad libre», dotados de pre-almas y post-almas en cuyas intenciones últimas no le es fácil penetrar a nadie con su mirada, cargados de pre-razones y post-razones que a ningún pie le es lícito recorrer hasta el final…” En este punto, cedo la palabra al historiador John Lynch en su biografía de Bolívar: “Simón Bolívar tuvo una vida corta pero extraordinariamente plena. Fue un revolucionario que liberó seis países, un intelectual que debatió los principios de la liberación nacional, un general que libró una cruel guerra colonial. Inspiró a la vez devociones y odios extremos. Muchos hispanoamericanos querían que se convirtiera en su dictador, en su rey; mientras que otros lo acusaron de ser un traidor, y hubo quienes intentaron asesinarlo. Su memoria se convirtió en inspiración para generaciones posteriores pero, al mismo tiempo, también en un campo de batalla”. Aún hoy unos le temen, algunos se empeñan en tergiversarlo o adaptarlo a sus necesidades, otros quisieran que desapareciera, otros le queremos… en todo caso, siempre que se estudia su vida en profundidad causa una conmoción.

“… ocultos bajo los mantos de la luz, conquistadores aunque parezcamos herederos y derrochadores, clasificadores y coleccionadores desde la mañana a la tarde, avaros de nuestras riquezas y de nuestros cajones completamente llenos, parcos en el aprender y olvidar, hábiles en inventar esquemas, orgullosos a veces de tablas de categorías, a veces pedantes, a veces búhos del trabajo, incluso en pleno día; y, si es preciso, incluso espantapájaros, - y hoy es preciso, a saber: en la medida en que nosotros somos los amigos natos, jurados y celosos de la soledad, de nuestra propia soledad, la más honda, la más de media noche, la más de medio día: - ¡esa especie de hombres somos nosotros, nosotros los espíritus libres!” Simón Bolívar libró victoriosamente una guerra larga y compleja, después de su ser guerrero, se convirtió en un fundador de naciones, luego sus pensamientos políticos, sus propuestas constitucionales fueron tergiversadas, desatendidas. Hombres ambiciosos y egoístas lo traicionaron, Bolívar tuvo el poder para imponer sus ideas, pero prefirió la soledad, y murió como un Libertador. Quien estudie con juicio la historia, comprenderá cómo el hombre con mayor poder en Suramérica, por su coherencia libertaria emprendió el camino hacia la soledad.

 

Simón Bolívar un superhombre.
Nietzsche enseña el superhombre en su magistral obra, Así habló Zaratustra. A continuación algunas ideas esenciales que explican al superhombre, por favor léanse pensando en el hombre Simón Bolívar. “Yo os enseño el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo? […] El superhombre es el sentido de la tierra. […] Yo amo a quien es de espíritu libre y de corazón libre: su cabeza no es así más que las entrañas de su corazón, pero su corazón lo empuja al ocaso. […] Un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí. […] ¡Sea vuestro amor a la vida amor a vuestra esperanza más alta: y sea vuestra esperanza más alta el pensamiento más alto de la vida! […] El hombre es algo que debe ser superado. […] Creadores fueron quienes crearon los pueblos y suspendieron encima de ellos una fe y un amor: así sirvieron a la vida. […] El querer hace libres: ésta es la verdadera doctrina acerca de la voluntad y la libertad. […] El espíritu libre, el enemigo de las cadenas. […] Amo la libertad, y el aire sobre la tierra fresca; prefiero dormir sobre pieles de buey que sobre sus dignidades y respetabilidades”.

Estas anteriores palabras se aplican exactamente a la vida y obra de Simón Bolívar, compáreselas con las siguientes propias del Libertador: […] “Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la Libertad de mi patria. La intención de mi vida ha sido una: la formación de la República libre, e independiente de Colombia entre dos pueblos hermanos. Lo he alcanzado: ¡¡¡Viva el Dios de Colombia!!! […] Libertador o muerto es mi divisa antigua. Libertador es más que todo; y, por lo mismo, yo no me degradaré hasta un trono. […] Mi mayor flaqueza es mi amor a la libertad; este amor me arrastra a olvidar hasta la gloria misma. Quiero pasar por todo, prefiero sucumbir en mis esperanzas a pasar por tirano, y aun aparecer sospechoso. Mi impetuosa pasión, mi aspiración mayor es la de llevar el nombre de amante de la libertad. […] Habéis presenciado mis esfuerzos para plantar la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí que desconfiabais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores, que me han conducido a las puertas del sepulcro”.

Todo el devenir de la vida de Simón Bolívar fue una superación. La brega constante por hacerse un hombre libre, y por crear nuevos hombres libres. Uno de los legados más mal interpretados de la obra de Nietzsche es su idea del superhombre. En ningún momento se refería a una especie de superman, como vulgarmente se ha interpretado. El superhombre de Nietzsche se aleja profundamente de cualquier idea de fuerza bruta o de superpoderes. El superhombre es otra cosa muy distinta al hombre ambicioso de la vulgaridad moderna. El superhombre es una meta. El hombre que se supera a sí mismo. El hombre creador. El hombre sin Dios, que tiene que convertirse en un Dios mismo, dueño de su voluntad y artífice de su destino. Repitamos: antes de que Nietzsche hablara de un superhombre, en Suramérica ya existía uno.

Simón Bolívar un aristócrata.
En Así habló Zaratustra, Nietzsche da una explicación esencial sobre qué es y qué no es un aristócrata: un alma noble. Nietzsche está hablando de una nueva nobleza. En primer lugar, aclara que esta nobleza no se puede comprar, no es una oligarquía burguesa del mundo moderno: “En verdad, no una nobleza que vosotros pudierais comprar como la compran los tenderos, y con oro de tenderos: pues poco valor tiene todo lo que tiene un precio”. En segundo lugar, advierte que tampoco es un nobleza hereditaria, pues no importa el lugar de origen, sino hacia dónde se va, cómo se supera el hombre a sí mismo: “¡Constituya de ahora en adelante vuestro honor no el lugar de dónde venís, sino el lugar a donde vais! Vuestra voluntad y vuestro pie, que quieren ir más allá de vosotros mismos, - ¡eso constituya vuestro nuevo honor!” Y en tercer lugar, no una nobleza que se consiga por estar al lado de los privilegiados, por servirles a los poderosos. “En verdad, no el que hayáis servido a un príncipe - ¡qué importan ya los príncipes!” En fin, no se trata de privilegios heredados, se trata de una elevación, de una superación humana.

Un aristócrata, en tanto que crea valores. Una aristocracia del saber, del arte, de anticipación al futuro. “!No hacia atrás debe dirigir la mirada vuestra nobleza, sino hacia adelante!” En definitiva, un aristócrata, que no es un monarca que vive de privilegios heredados sin hacer ningún esfuerzo, ni un burgués moderno egoísta y ambicioso. No se puede confundir este concepto de aristocracia con las modernas oligarquías burguesas. Se trata de una cuestión de altura, de arte, de conocimiento. Se trata de una elevación humana. Para Nietzsche el aristócrata es aquel que debe permanecer dueño de sus cuatro virtudes: “el valor, la lucidez, la simpatía y la soledad”.

Dicho lo anterior, se puede admitir que Simón Bolívar fue el primer aristócrata de Suramérica. Simón Bolívar tuvo el valor de renunciar a sus privilegios de clase para convertirse en un guerrero sin precedentes en la historia de nuestras tierras: tuvo el valor de convertirse en un fundador de naciones. Tuvo la lucidez, para discernir la realidad que quería transformar, léase su Manifiesto de Cartagena y su Carta de Jamaica. Tuvo la lucidez para proponer nuevos valores, léase su Discurso de Angostura y su discurso y proyecto de Constitución para Bolivia. Tuvo la lucidez para descifrar el ocaso de un viejo mundo y el nacimiento de uno nuevo, léase su vasta correspondencia. Tuvo la simpatía en vida, y aún después de muerto, para convencer a varias generaciones que la grandeza y la libertad en Suramérica han sido posibles y que pueden volver a hacerlo. Simón Bolívar estaba solo en un continente. El estudio de su heroica y trágica vida así lo demuestra. Un amigo nato, jurado y celoso de la soledad, de su propia soledad, la más honda, la más de media noche, la más de medio día: - ¡esa especie de hombre fue el Libertador Simón Bolívar! 

Control migratorio en Europa: prueba de xenofobia creciente

El control de los flujos migratorios ha sido la obsesión que ha estado detrás de cualquier iniciativa relacionada con la política migratoria europea. Los 27 países de la UE intentan establecer reglas comunes para proceder a la deportación de los inmigrantes indocumentados. La expulsión, que se describe con el eufemismo de “alejamiento”, debe hacerse de manera voluntaria. Pero en el caso de “resistencia”, podría ser forzada y estaría acompañada por una prohibición de entrada durante cinco años.

 

La Europa Fortaleza
Para reforzar la eficacia de los controles fronterizos, se han puesto en marcha diversos dispositivos, basados en el novedoso principio de la “solidaridad obligatoria” entre los Estados-miembros. Frontex, la Agencia de Protección de Fronteras creada en 2005 por la Comisión Europea, tiene la tarea de promover un modelo pan-europeo de seguridad fronteriza integrada. Una red de patrullaje marítimo empieza en Grecia, un país que por su ubicación geográfica se ha convertido en la primera línea intransitable de la Europa Fortaleza, hasta las islas Canarias. Desde su creación, Frontex ha triplicado el número de inmigrantes expulsados. Solo en 2009, unas 1600 personas fueron repatriadas.

Frontex opera con 116 barcos, 27 helicópteros, 22 aviones y 400 radares móviles en las costas de los países de tránsito. Por si esto fuera poco, se ha creado un cuerpo especial de unos 450 agentes fronterizos, constituido en patrullas de rápida intervención, los denominados “Rabbit”, quienes son pagados por los Estados de procedencia.

El número de refugiados africanos, y sobre todo de personas originarias de países del Medio Oriente, se ha incrementado a partir del 2001, después de las guerras que desataron G.W. Bush y sus aliados. Las víctimas de estas “intervenciones humanitarias”, en busca del “sueño europeo”, son detenidas por Frontex. Los inmigrantes se aglutinan en las fronteras esperando su oportunidad y por muy altos que sean los muros de la Europa-Fortaleza, seguirán saltándolos; los muros y alambres no son un freno para las personas que están desesperadas por entrar. En cambio, las rutas se hacen cada vez más complicadas, por lo cual los inmigrantes no solo tienen que viajar en barcos más pequeños, sino que también deben escoger caminos más largos, con todos los riesgos que eso conlleva.

Durante los últimos veinte años, más de quince mil inmigrantes han muerto en la frontera europea. La mayoría de estos han desaparecido en las fosas comunes que son el mar Mediterráneo, entre Marruecos, Argelia, Senegal hacia España; el Estrecho de Gibraltar o el océano Atlántico; el mar Adriático, entre Albania e Italia; el mar Egeo, entre Turquía y Grecia. A ellos hay que añadir los centenares que han muerto viajando escondidos en camiones, ahogados en ríos fronterizos, congelados atravesando montañas o deshidratados atravesando el desierto del Sahara. Otros, asesinados por los militares o a causa de las minas antipersona.

El resurgimiento de la ultraderecha

El país donde más se nota el auge del racismo, no solo a nivel de instituciones sino también en la calle, es, sin duda, Italia. Berlusconi, con el apoyo de su monopolio televisivo, se presenta como el defensor de la seguridad ciudadana. Mientras pretende despenalizar el soborno, a través de una ley ha procedido a tipificar la inmigración clandestina como un delito que contempla condenas de hasta cuatro años de prisión. Asimismo introduce un endurecimiento  de las condiciones de concesión de la ciudadanía italiana para el
cónyuge extranjero. No es ningún secreto que el gobierno de Berlusconi integra a los fascistas del partido Alianza Nacional (del cual hace parte la nieta de Mussolini), con Gianfranco Fini como presidente del parlamento. A eso, hay que sumarle los cuatro ministros de la Liga Norte, partido abiertamente xenófobo y racista.

La erosión de los valores democráticos, la degeneración institucional y el resurgimiento del racismo cotidiano, son fenómenos que se alimentan recíprocamente. El año pasado, la declaración del Ministro de Interior italiano, Roberto Maroni, de que “todos los campamentos de gitanos deben ser desmantelados inmediatamente y sus habitantes expulsados o encarcelados”, incitó ataques contra una comunidad de gitanos en Nápoles. En la región de Calabria, una banda de jóvenes organizó una verdadera cacería humana contra los trabajadores subsaharianos de la localidad de Rosarno. Las víctimas eran los 1500 africanos que trabajaban en zonas rurales recogiendo fruta, viviendo en fábricas abandonadas sin agua corriente y recibiendo 25 euros al día.

Las agresiones que provocaron heridas a unos 70 inmigrantes fueron apoyadas por la organización mafiosa la N'Drangheta, vinculada a los empresarios, con el fin de reprimir las protestas de los obreros extranjeros que reclamaban unas condiciones decentes de trabajo. El hecho de que frecuentemente son los empresarios clandestinos quienes organizan la llegada ilegal de estos esclavos modernos, se acompaña por un silencio cómplice de las autoridades europeas. La prensa vinculada al poder político, o bien calla esta situación o intenta minimizarla.

En otros países como Grecia, las estaciones de policía son comparables a Abu Ghraib, con la tortura de inmigrantes siendo el pan de cada día. Muchos de ellos son blancos de ataques en barrios y en espacios públicos y se niegan a pedir asistencia médica en un hospital por no tener papeles. Hace unos meses, la Policía Antidisturbios ordenó la evacuación forzosa de un asentamiento de 2000 inmigrantes afganos; posteriormente, este fue “misteriosamente” incendiado por desconocidos.

Aunque es cierto que los actos de violencia física por el momento son limitados, en la mayoría de los países europeos la ultraderecha no solo participa en los gobiernos sino que también su ideología es adoptada cada vez más por los partidos convencionales. En muchas ocasiones los partidos de extrema derecha llegan incluso al Parlamento Europeo. Se trata de una nueva estrategia, paralela con la de demostrar su poder en la calle. Encubriendo su verdadera identidad, se disfrazan de políticos “respetables” y adoptan una retórica antiestadounisense y anticapitalista con el fin de ganar votos. Con sus actos públicos, marchas, festivales, etc, los fascistas intentan atraer una nueva audiencia, reclutar jóvenes y convertirlos en militantes comprometidos.

Por mencionar algunos ejemplos, en las elecciones europeas del junio pasado, fueron elegidos por primera vez dos miembros del partido fascista BNP (Partido Nacional Británico). En Holanda, el islamofóbico Partido por la Libertad consiguió el 17% de los votos y se alzó como segunda fuerza del país. En Austria, los dos partidos que ha heredado el nazi Heider, ganaron un total de 18% de los votos. En Hungría, los resultados le otorgaron al partido racista Jobbic tres escaños en el Parlamento Europeo. 

Los centros de reclusión como reflejo de la crisis humanitaria

l Sistema Penitenciario Colombiano no ha sido ajeno a la dinámica agresiva de la Seguridad Democrática como política de Gobierno del mandato de Álvaro Uribe Vélez en nuestro país. Esta política actúa como aplanadora sistemática de los Derechos Fundamentales de las poblaciones más vulnerables o de aquellos que no se encuentran conformes con el modelo social actual.

En el área penal, esta política ha sido aplicada con gran rigor, situación reflejada en el expansionismo y la lógica de la venganza punitiva, que a partir de la primera década del siglo XXI generó el aumento de la pena de 57 tipos penales distintos y se criminalizaron 36 nuevas conductas. Pero ninguna de estas reformas se dirige en contra de delitos de “cuellos blanco”. Así se legitima el carácter selectivo de la política criminal del Estado, lo cual se traduce en el hacinamiento de los centros penitenciarios y en la vulneración de la integridad y dignidad de los prisioneros y las prisioneras.

La situación de los detenidos es precaria y aunque los tratados y Convenios Internacionales contienen los parámetros bajo los cuales deben dirigirse las normas internas que regulan los aspectos concernientes al sistema carcelario, el Estado ha desconocido no solo las directrices Internacionales, sino también las normas Constitucionales, generando en los Centros de Reclusión un estado de cosas inconstitucional.

La Convención Americana sobre los Derechos Humanos ha planteado que “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente… Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano”.

Este postulado, sin embargo, queda en entredicho con la situación de las cárceles en nuestro país, donde la situación de las personas detenidas se convierte en un estado de vulnerabilidad extrema, mientras el Estado no cumple su función como responsable del devenir de los presos. El descuido Estatal, el expansionismo punitivo y el hacinamiento carcelario han generado unas condiciones de salubridad inhumanas que ponen en peligro la salud, la integridad, la dignidad  y la vida de la población víctima del sistema carcelario; derechos que son la base principal para el goce efectivo de los demás derechos.

El peligro que sufren los detenidos se evidencia particularmente en el tema de la salud. Este aspecto que ha sido desarrollado por la Corte Constitucional de manera garantista, pero en últimas no se ha materializado. Nuestro ordenamiento ha establecido la estrecha relación que existe entre el Derecho a la salud con otros Derechos, constituyendo el primero como Derecho fundamental por su conexidad con la vida, que se constituye como determinante para el goce efectivo de las demás garantías constitucionales. La Corte Constitucional ha planteado que  el hecho de que una persona se encuentre detenida, no exime al Estado de garantizar el ejercicio de sus Derechos, por el contrario se considera imperante y necesario que el sistema Estatal brinde una protección especial a esta población por su relación de sujeción, en la cual el Estado se hace responsable del bienestar del prisionero, como consecuencia de la imposición de una pena, en que conserva los derechos inalienables a la vida, la salud y la integridad física, por los cuales, según la Sentencias T- 535 de 1998 y T-958 de 2002, el Estado debe velar desde su ingreso hasta el momento de su salida.

En las condiciones que exigen los postulados garantistas del Estado Social de Derecho, es obligación de las autoridades penitenciarias y carcelarias garantizar la prestación de los servicios médicos frente a aquellas personas privadas de su libertad y cuya suerte no depende de la voluntad burocrática Estatal. Es necesario precisar que para ser beneficiario del sistema de salud o tener acceso al servicio médico no se requiere que la afectación a la salud genere un peligro para su vida. Un sinnúmero de sentencias de la Corte advierte la necesidad de proteger a la población detenida, desarrollo jurisprudencial que visibiliza la problemática que sufren los prisioneros, pero que al final solo es letra muerta.

En los Centros de reclusión se vive otra realidad muy diferente a los mandatos Constitucionales, una realidad que, en su afán de perpetuarse, cuestiona a su vez el papel de la Máxima Corporación Constitucional. Las personas detenidas sufren la inclemencia, insensatez, torpeza y tortura que se generan en estos centros de reclusión, que en últimas es el reflejo de nuestra realidad. La intolerancia frente a las diferencias de pensamiento y los comportamientos gubernamentalmente disfuncionales, llevan a construir grandes maquinarias que limitan e imponen enormes barreras al cuestionamiento de nuestro orden social.  

Toda esta problemática se refleja en las diferentes experiencias que agobian a los  presos:

“Lo que hace que estoy detenido- cuenta Germán*- he pedido ayuda psiquiátrica, ya que padezco múltiples enfermedades psiquiátricas yo requiero ser visto por un especialista ya que este penal no cuenta con este recurso”. Otro detenido cuenta lo siguiente: “he tenido dolores muy fuertes de cordales, en tres oportunidades me ha atendido odontología y lo que me dicen es que no me retiran las cordales, que si tengo plata pida una cita en la calle, he pedido dos citas y no me notifican una remisión para ser atendido. De hecho tengo un tratamiento de ortodoncia empezado”.

Otra dramática situación se refleja en el relato de este preso: “Tengo una platina en un pie y aquí tuve una caída (2) el día 26 de enero cuando el Grupo de Reacción Inmediata GRI nos hizo desplazar hacia la cancha de la sexta, desde ese día vengo con un dolor en el pie que tengo afectado y cada día más cojo, y lo único que me han hecho es una radiografía y no me han dicho nada y que ellos no tienen contrato con ninguna EPS y que me toca esperar […]”

“[…] llevo desde el mes junio esperando un conducto de una muela hasta la fecha sigo esperando, cada quince días se me inflama la cara, me sale pus de ahí y la solución en el área de sanidad, 5 ibuprofeno y listo, creo que esto es una violación al derecho a la salud y mi dignidad como ser humano, creo que la consigna del INPEC solo es teoría, de práctica nada”.

A pesar de las garantías internacionales y la legislación existente, las condiciones para los prisioneros y las prisioneras no mejoran, las denuncias hablan por si solas. Está visto que en los centros penitenciarios se garantiza la vulneración a cualquier derecho y la negación de la dignidad. Así, estos centros se convierten en caja de resonancia de la realidad del país, donde gradualmente están desapareciendo los derechos para establecerse como servicios.

Sobre el fetichismo legal y las ilusiones de la democracia liberal

Una lectura al pronunciamiento de la corte
No deja de causar cierta extrañeza el optimismo exacerbado de algunos sectores políticos del país frente al pronunciamiento de la Corte Constitucional que niega la posibilidad de una segunda reelección de Uribe Vélez. En contra de toda evidencia histórica, de espaldas a un continum de genocidio político, captura de las instituciones del Estado a manos de las fuerzas paraestatales, de fraude y votaciones aseguradas con el poder de masacrar y amedrentar a la población, con el fallo de la Corte, ha germinado una inusitada fe en las instituciones del Estado; inclusive, hay quienes auguran un nuevo momento de la historia del país para la refundación de la política en los cauces institucionales vigentes. Como un espectro, el fetichismo legal deambula en la escena política para insistir en su eterna ficción de que las decisiones tomadas en el escenario legal y judicial tienen la facultad de cambiar por sí mismas la realidad política del país.

Es claro, en un contexto político que durante los últimos ocho años se caracterizó por el unanimismo en torno a la figura presidencial, y más recientemente por los embates hacia las instituciones judiciales, no se pueden minimizar la postura y los argumentos que escudriña la corte para sepultar las pretensiones reeleccionistas de Uribe. El pronunciamiento de la corte constituye un argumento fuerte ratificando que el gobierno de la seguridad democrática ha estado sustentado en el copamiento de un Congreso que, antes que salvaguardar la legalidad, la viola y la modifica al servicio de interés particulares;  que se vale de grandes masas de capital para asegurar el dominio electoral; y que se ha soportado en la ruptura de las condiciones mínimas de igualdad y transparencia que son necesarias en cualquier modelo institucional que se reclame democrático-liberal. Sin embargo, la existencia de fallos judiciales que limiten el ejercicio del poder no significa de ninguna manera que la arbitrariedad haya sido desterrada de las instituciones políticas en Colombia.

No puede pensarse que el país cuenta con una institucionalidad democrática, porque precisamente en un caso como el del estudio de constitucionalidad de la ley del referendo, la Corte se vuelve protagonista por una ostensible e insostenible ruptura de la legalidad, que es ideada desde los círculos más cercanos al gobierno. La importancia del pronunciamiento de la Corte, en el actual momento del país, radica en que permite cuestionar hasta qué punto las victorias y causas electorales del uribismo han sido evidentemente fruto de la libre voluntad popular convocada en las urnas y del respeto a las reglas del juego democrático. En el caso del proyecto del referendo, la Corte pone de presente que los amigos del gobierno constituyeron una instancia - La Asociación Primero Colombia- desde la cual se centralizó la iniciativa y se violaron los topes de financiación que reglan la contienda electoral.

Con estas realidades, resulta incomprensible la renovada fe en los procedimientos y las reglas “democráticas” en Colombia, pues ni siquiera en las visiones más liberales el problema de la democracia es un asunto meramente judicial. En virtud del fetichismo jurídico y de las ilusiones de la democracia liberal, las pretensiones depositadas en las elecciones desplazan el problema a la ilegitimidad del Estado, que se expresa, paradójicamente, en aspectos tan elementales como la vulneración de las reglas electorales.

Autoritarismo y contienda electoral
Contrario a quienes sugieren la apertura de una nueva fase para la refundación de la política institucional, no hay señales muy claras para pensar que la no reelección de Uribe signifique salir de los tiempos de autoritarismo. Pronunciamientos de organismos tan disímiles como la Misión de Observación Electoral y la Registraduría Nacional del Estado Civil coinciden en que existe una alta posibilidad de fraude electoral en amplias zonas de la geografía nacional, lo que, a todas luces, conduciría a que las fuerzas que hoy militan en el uribismo conserven su presencia y protagonismo en las instituciones públicas estatales. La consecuencia es clara: un nuevo periodo con un congreso que no ejerce control político, tomado por las familias tradicionales que han legislado al servicio de las élites económicas regionales, nacionales y transnacionales; en el caso presidencial, un ejecutivo profundizando la política militarista y mediática consolidada en los últimos cuatrienios.

Los gobiernos autoritarios no pasan sin dejar huella, y por ello no se puede pensar en el futuro de la democracia en Colombia dando por sentado que la seguridad democrática es un asunto del pasado. El escenario electoral ofrece muestras reveladoras, pues se observa un consenso cerrado alrededor de la continuidad de las políticas del gobierno de Uribe. El espectro político se debate entre quienes se disputan la calidad de herederos legítimos del monarca y quienes, silentes, proponen una recuperación democrática de los avances de la política uribista. El autoritarismo en boga logra fenómenos contradictorios investidos de ropaje democrático: Colombia se enfrenta a una nueva contienda electoral carente de pluralidad política en lo fundamental, y, lo peor, perdida como tribuna para evidenciar la gravosa situación de violación de las libertades democráticas, de impunidad y de persistencia del paramilitarismo como factor real de poder económico, político y militar en las regiones de Colombia.

Esa es la contextura de la democracia colombiana. Como lo señalaba el maestro Fals Borda, lo que ha vivido el país durante la última década ha sido el clímax de una violencia acumulada, que ha significado no solo la profundización de las prácticas políticas del pasado, sino la consolidación de un pensamiento único que demoniza la crítica a los modelos políticos e institucionales dominantes. Sin un balance histórico, persistir acríticamente en el juego desigual que propone la democracia de papel que gobierna en Colombia significa postergar una tarea necesaria para que la izquierda no pierda su capacidad subversora, mientras reduce su capacidad política a un parlamentarismo cortoplacista en estructuras políticas que han estado cerradas a las fuerzas populares del país por medio de artificios legales e ilegales.

Las mentiras del Presidente Uribe Vélez

Una de las principales características que ha tenido este gobierno es que ha sido mentiroso de principio a fin. Desde sus inicios en la vida pública Alvaro Uribe se ha valido de la mentira para cubrir  sus faltas; siempre ha negado haber sido amigo de Pablo Escobar Gaviria, el jefe narcotraficante del Cartel de Medellín, pero cuando Uribe fue  Director de Aeronáutica Civil, autorizaba los vuelos de las aeronaves de Pablo desde los distintos aeropuertos, y autorizó la construcción de pistas privadas  para el Cartel de Medellín. Esta fue una de las razones por las cuales el Gobierno de los Estados Unidos en 1991 lo señaló como el Narcotraficante número 82.

 

Siempre ha negado nexos con los paramilitares, pero cuando fue Gobernador de Antioquia creó las Convivir, que reforzaron las Fuerzas Paramilitares; además son bien conocidos sus nexos con  Salvatore  Mancuso y con Carlos Castaño, vecinos suyos en sus haciendas del Departamento de Córdoba y jefes del paramilitarismo en Colombia.
 
Durante la Campaña Presidencial de 2002, en un “Manifiesto Democrático”, señaló 100 propuestas para realizar durante su mandato; pero estas, en el ejercicio de su gobierno, han quedado como enormes mentiras con las que engañó a la Opinión Pública. Veamos algunas: en el punto número 2 dice: “sueño con una Colombia en la que todos podamos vivir en paz, resolver nuestras diferencias pacifica y creativamente”. Pero lo que ha caracterizado a este  gobierno son  las masacres, abusos, asesinatos, desplazamientos, usurpación de propiedades en el campo colombiano; además los señalamientos  del DAS (Departamento Administrativo  de Seguridad) que han causado asesinatos de sindicalistas, periodistas, intelectuales, defensores de derechos humanos, y finalmente los mal llamados “falsos positivos”, que no han sido otra cosa que el asesinato de ciudadanos indefensos para engrosar el número de supuestos guerrilleros muertos, etc.

 En el punto número 4 dice: “Sueño con un Estado al servicio del pueblo y no para  provecho  de la  corrupción y la politiquería”. Pero ¿qué ha pasado? Para reformar la Constitución y conseguir la reelección, corruptamente se compraron los votos de los congresistas Yidis Medina y Teodolindo Avendaño;  y  en procura de la segunda reelección fue tan grosera  la politiquería y la corrupción que se hizo a través del ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, moviéndose de curul en curul en el Congreso, sugiriendo y ofreciendo dádivas, que la Corte Constitucional tuvo que declararlo inexequible.   
                       
En el punto número 6 dice: “El Estado burocrático y politiquero ha engañado al pueblo con un discurso social que no ha cumplido porque los recursos se han ido en clientelismo y corrupción”. Pero, qué ironía, es exactamente lo que ha ocurrido en este gobierno, que ha entregado cargos diplomáticos y notarías a un gran número de congresistas y amigos para conseguir su complicidad.

En el punto número 18 dice: “No podemos seguir con un Congreso que cuesta 600.000 millones de pesos al año cuando para vivienda social solo hay  150.000 millones. El  número de congresistas debe reducirse de 266 a 150. Sin privilegios pensionales, ni salarios exorbitantes”. Sabemos que, por el contrario, el Congreso no se ha modificado en número y que nunca los salarios de los congresistas han logrado mayores aumentos como en esta administración. Actualmente la pensión de los congresistas está alrededor de 16 millones de pesos, más los gastos de representación y los viáticos; mientras que el salario mínimo está en alrededor de medio millón de pesos. O sea que lo que recibe un congresista en 1 mes, para ganárselo un obrero colombiano tiene que trabajar durante 36 meses.

En el punto número 25 dice: “Eliminar el beneficio de casa por cárcel para los corruptos. Que los corruptos no puedan regresar al Estado por nombramiento, elección o contrato”. Pero en este gobierno a los corruptos no sólo se les ha dado casa por cárcel, sino que la fiscalía y la procuraduría los ha regresado a la libertad (aquí son necesarios algunos ejemplos); afortunadamente la Corte Suprema de Justicia no ha descuidado estos casos, como ocurrió con el senador Mario Uribe, primo del Presidente de la República. Pero, por otro lado, a muchos corruptos y delincuentes en altos cargos del Estado, para que evadan la justicia, el Presidente Uribe los ha enviado a cargos diplomáticos, como ha sucedido, entre varios casos, con el Director del DAS, Jorge Noguera, a quien nombró en un cargo diplomático en Italia, y con el Gobernador de Sucre, Salvador Arana, al que nombró Diplomático en Chile y que hoy se encuentran en procesos judiciales.

En el punto número 27 dice: “La seguridad será democrática. Para proteger a todos, al trabajador, al empresario, al campesino, al sindicalista, al periodista, al maestro, frente a cualquier agresor”.  Pero la protección ha sido solo para unos cuantos privilegiados, que pueden viajar seguros a sus feudos, mientras el resto del pueblo se ha quedado en la más absoluta inseguridad. Eso explica, por ejemplo, el incremento desmesurado de los asesinatos en las principales ciudades del país.

En el punto 60 dice: “Necesitamos salvar el Seguro Social”. Pero fue precisamente este gobierno el que acabó con el Seguro Social, inicialmente reemplazándolo con las llamadas ESES (empresas sociales de Estado), las cuales luego también cerró. Entre tanto, las Empresas Promotoras de Salud privadas se han  enriquecido en forma escandalosa y los decretos de Emergencia Social buscan enriquecerlas mucho más.

En el punto 63 dice: “Necesitamos a los campesinos y a los empresarios. Fraternidad en la tenencia de la tierra, sin feudalismo ni lucha de clases”. Bien sabemos que lo que se ha dado es usurpación de tierras, asesinatos y desplazamiento de millones de campesinos, y, por otra parte, apoyo irrestricto y fortalecimiento del sector terrateniente, generando más lucha de clases.  En el año 2.006 la Procuraduría General de la Nación estimó en 6 millones las hectáreas expropiadas por los narco-paramilitares a sus verdaderos dueños, con anuencia y promoción del Estado.

En el punto número 92, en lo que tiene que ver con relaciones internacionales dice: “Apoyamos los procesos de integración pero con cláusulas sociales de equidad para que el mundo no se divida más entre países beneficiarios y víctimas del libre comercio”. Sin embargo, lo que ha hecho el Presidente Uribe es tratar de agotar todas las instancias para conseguir la firma del TLC (Tratado de Libre Comercio) con Estados Unidos, a pesar de lo dañino que resultaría este tratado, especialmente para los obreros y agricultores, comerciantes y pequeños industriales. Y al mismo tiempo este gobierno se ha negado sistemáticamente a ingresar a Colombia al ALBA (Alternativa Bolivariana para Las Américas), que sí garantiza un respetuoso y equitativo comercio entre los países americanos.

Con estas mentiras que acabamos de señalar se sostuvo este Gobierno durante 8 años. Y lo peor es que ha logrado instaurar la mentira como práctica política que pasa inadvertida ante la mayoría de colombianos, y que hoy practican todas las campañas políticas que se disputan el gobierno para el próximo periodo.

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