ASONARET y su lucha por la defensa del pesebre del Huila

ASONARET le exige a Robinson Sánchez ser multitareas y no cumplir un horario; para combatir megaproyectos como las hidroeléctricas es necesario actuar de manera inmediata. “Nosotros vivimos haciendo cosas urgentes, sin olvidar las importantes”. Ser líder social significó dejar a un lado sus prioridades para trabajar por el bien comunitario. La identidad individual se transformó en una colectiva. El tiempo con su familia y amigos es limitado debido a viajes y trámites. Sus ingresos económicos disminuyeron. Ha sido un reto la visita a Embajadas, Ministerios, Congresos, pues son cosas nuevas. Antes no entendía el lenguaje técnico, eso lo llevó a investigar y formarse en diversos temas. En medio de los retos por la defensa del territorio, ha entendido cómo se maneja la administración pública, cómo pueden interpelar una información e identificar qué tipo de intenciones tienen las personas u organizaciones que se acercan al territorio.

La construcción de una hidroeléctrica en Oporapa, Huila, podría cambiar totalmente las dinámicas económicas, sociales y culturales que hacen parte fundamental de nosotros como oporapences, también las de municipios cercanos. Bajo este argumento, 50 campesinos de la vereda Paraguay que se enteraron del proyecto, crearon en el 2013 la Asociación no a las represas en el territorio (ASONARET) para resistir y defender su territorio.

Para los integrantes de ASONARET la clave está en defender algo con lo que se sienten identificados, pues se reconocen como parte de la naturaleza, no como seres superiores a ella. Consideran que la defensa del territorio es algo macro, va mucho más allá del espacio físico, incluye las comunidades, su cultura, el orden social, el agua y la naturaleza. “Cuando hablan del río Magdalena hablan de nuestra vida, de la vida comunitaria, en cambio para las multinacionales es solo un puente para ingresar a territorios y destruirlo todo, porque el problema va mucho más allá de las represas. Eso nos motiva a seguir resistiendo”.


La preocupación de la comunidad de Paraguay se sustenta en dos antecedentes. El tramo del río Magdalena que atraviesa el departamento del Huila ya tiene dos grandes centrales hidroeléctricas: la Represa de Betania, construida entre los municipios de Yaguará, Hobo y Campoalegre, y ubicada a 38 kilómetros de Neiva, la capital del departamento; y la Represa El Quimbo, construida por la multinacional Emgesa.

La inundación de 7400 hectáreas de tierra de uso agropecuario para la construcción la represa de Betania, que finalizó en el año 1987, dejó serios inconvenientes en la comunidad huilense: redujo la producción local de arroz y generó el desplazamiento de trabajadores agrícolas hacia otras actividades como la pesca artesanal, sin embargo, la sequía del caudal del río disminuyó el número de peces, obligando a pobladores a salir de su territorio en busca de oportunidades.

En el 2009 se repitió la historia. El Ministerio de Ambiente y Vivienda otorgó la licencia a la compañía Emgesa para la construcción de la Represa El Quimbo. Un año después iniciaron las obras civiles y el plan ambiental. Para el año 2015 se realizó el llenado de las 8586 hectáreas que componen el embalse. Una vez encendidas las turbinas hubo muerte de peces nativos debido a la poca oxigenación del agua. No a todos los campesinos se les reconoció la compra de terrenos que hoy están inundados. Tampoco se resarcieron en su totalidad los daños sociales, económicos y culturales que sufrió la región.

En el año 2012, por tercera vez en el departamento, inició la proyección de otra hidroeléctrica, esta vez en Oporapa, municipio netamente campesino y agrícola bañado por aguas del río Magdalena; cuyo motor económico es la producción de café, maíz, plátano y hortalizas.

Ante la incertidumbre de lo que puede pasar con su territorio, los campesinos de la vereda de Paraguay, organizados en ASONARET, manifiestan la importancia de hacerles entender a las personas que este proyecto no solo afecta a la comunidad de Oporapa, sino también a municipios como Elías, Pitalito, Isnos y Timaná. Aseguran que ha sido desgarrador sentir que hay sectores tan indiferentes a esta problemática que es tan real. “Con la organización hemos logrado concientizar personas que no veían la gravedad de la situación, debido a varios aspectos entre ellos la desinformación, pero es necesario crear más consciencia en el departamento”.

Uno de los hechos más representativos que ha marcado la historia de la asociación, fue la movilización del 14 de mazo de 2016. Cerca de 12.000 campesinos se reunieron en el municipio Altamira para exigir que se cumplan los acuerdos municipales que pretenden conocer el sentir de la ciudadanía a través de mecanismos como las consultas populares. Sin embargo, los proyectos de acuerdo han sido demandados debido a las políticas nacionales reguladas por el Ministerio de Minas y Energía.

La organización ha reconocido la importancia de formar a sus líderes para que puedan trascender sus luchas sociales. “Lo más importante —dicen— es educarnos para conocer respecto al tema y su gravedad, solo entendiéndolo podemos cambiar realidades”. Por eso a inicios de este año capacitaron 30 campesinos de siete municipios que conforman la zona sur del Huila con un diplomado en Liderazgo participativo con poder de decisión, que era el cierre de un proyecto cuyo objetivo fue la formación de comunidades, para contribuir a la participación en la defensa por los derechos humanos, también dar a conocer los títulos mineros que se han otorgado en el departamento y visibilizar daños de la explotación minera. Esto lo realizaron con el apoyo de la corporación PODION con sede en la ciudad de Bogotá y con red a nivel nacional.
Actualmente en el municipio de Oporapa, conocido como el pesebre del Huila, la mayoría de la población tiene conocimiento del proyecto. Desde la vereda Paraguay buscan sumar personas y organizaciones que compartan sus ideales, “porque la estrategia de las multinacionales ha sido manejar todo de manera individual para lograr indiferencia y así intervenir en los territorios”.

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