La primera gran derrota del imperialismo en América Latina.

“La importancia de Girón no está en la magnitud de la batalla, de los combatientes, de los hechos heroicos que allí tuvieron lugar; la gran trascendencia histórica de Girón no es lo que ocurrió, sino lo que no ocurrió gracias a Girón”. Fidel Castro Ruz

El 19 de abril de 1961 es una fecha que duele profundamente al imperialismo norteamericano. Ese día ocurrió la “primera gran derrota del imperialismo en América Latina”.

Solo dos años tenía la revolución cubana desde el triunfo del ejército rebelde, que mantenía su curso abiertamente popular y antimperialista, resistiendo presiones, ataques terroristas, guerra diplomática, intentos de aislamiento y bloqueo. Una gran afrenta para Estados Unidos que solo a 90 millas se desafiara su poderío. Por eso orquestó y ejecutó una invasión directa que fue derrotada en solo 72 horas.

Preludio de la invasión


Le antecedió una escalada de hechos que mostraban la necesidad de prepararse para una guerra. La naciente revolución profundizó su estrategia y tácticas militares, incrementó y perfeccionó el armamento, amplió su ejército y creó milicias populares. El ejército rebelde ya no era solo el grupo de barbudos de la Sierra Maestra, era un pueblo en armas.

Desde inicios de abril de 1961 el ambiente estaba muy cargado. El día 13, el grupo contra revolucionario (MRP) incendió la tienda “Almacenes El Encanto”, la más grande de Cuba. El 15, aviones estadounidenses con insignias cubanas y pilotados por cubanos del exilio en Miami, salieron desde Nicaragua y bombardearon las bases aéreas de Santiago de Cuba y San Antonio de los Baños y la pista de Ciudad Libertad en La Habana. Lo que se presentó como un ataque de “pilotos cubanos sublevados contra Castro”.

La respuesta, anunciada por Fidel el 16 de abril en el funeral de los muertos de estos bombardeos, fue profundizar el proceso que llegó como una puñalada a los Estados Unidos: “esta revolución socialista la defenderíamos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaban a balazos a los aviones invasores”.

La invasión mercenaria

Corría la madrugada del 17 de abril de 1961. En las costas de Bahía de Cochinos, Playa Girón y Playa Larga se escuchaba el ronroneo de las olas y los ruidos nocturnos de la ciénaga. Pero el pueblo estaba alerta, allí estaba la milicia popular. En Playa Larga, una avanzada mercenaria chocó con los milicianos. La invasión prevista ya estaba en marcha. Corrió la información por todos los canales hasta el Mando Central del Ejército y la respuesta inicó. Por Playa Girón se produjo el desembarco de tropas mercenarias. Las tropas revolucionarias ya estaban en combate, y otras reforzando los puntos estratégicos a lo largo y ancho de la geografía cubana.

Cinco mil hombres entrenados, equipados y financiados por el gobierno de Estados Unidos pretendían tomar una porción de territorio cubano, hacer una “cabeza de playa” con una pista aérea, proclamar un gobierno provisional, y pedir el “apoyo” militar, que ya tenía Estados Unidos en los límites marítimos frente a Playa Girón.

A la resistencia de las tropas cubanas que combatían por tierra, se sumó una épica batalla de la joven pero certera Fuerza Aérea Cubana, que golpeó a la aviación y a los barcos que aún no habían trasladado el resto de las tropas y pertrechos. Esto, unido a una rápida movilización de tropas y artillería desde las zonas más cercanas a Playa Girón, y fundamentalmente, al mando directo de Fidel desde el frente de batalla.

El ejército invasor llegó a las costas y pretendió avanzar en profundidad. Pero no encontraron al pueblo desesperado que los recibiría como “héroes libertadores”. A cada paso, detrás de cada trozo de monte, en cada carretera, encontraba un pueblo armado escupiéndoles plomo por doquier.

Con un ejército popular en frente, con una retaguardia quebrada, y sin opción de reembarque, el 19 de abril, después de unas 66 horas de combate, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los milicianos tomaron Playa Girón. La invasión fracasaba. Una gloriosa página de la revolución cubana, que costó la sangre de 176 combatientes revolucionarios. También costó sangre de otros cubanos no patriotas, pero cubanos, 115 mercenarios muertos y 1189 capturados junto a un fuerte pertrecho militar.

Trascendencia de una victoria desde las palabras de Fidel


Cuatro años después se explicitaba el significado que ya tenía en contexto: “Subestimaron a nuestro pueblo, calcularon mal; y ellos, acostumbrados a trabajar con cerebros electrónicos, con datos, con cifras, con computadoras de todo tipo, se equivocaron, porque hay algo que sus cerebros electrónicos no podían medir, hay algo que sus computadoras no podían calcular, y eso era: la dignidad, la moral, y el espíritu revolucionario de nuestro pueblo”.

Pero no hay nada mejor que el tiempo y la historia para demostrar verdades y profundizar en hechos. Quince años después de Girón, en 1976, ya la visión y la dimensión del suceso tenía un significado más relevante: “a partir de aquella fecha el destino de los pueblos de este continente sería diferente. Porque a partir de Girón todos los pueblos de América fueron un poco más libres”.

En 1996, en el epicentro de la más profunda crisis económica que ha vivido el pueblo cubano, durante la conmemoración del aniversario 35 de la victoria de Playa Girón, Fidel enfatizó lo que ha sido un principio de la revolución: “No queremos lucha, no queremos guerra. No tenemos que hacer papel de valientes; creo que ni ellos mismos dudan del valor de nuestro pueblo. Trabajaremos por la paz hasta el límite de lo que admiten el honor y la dignidad de nuestro país. Eran días difíciles aquellos de Girón, sabíamos que el imperialismo no perdonaría la revolución que estábamos haciendo”.

Venezuela, un nuevo Girón en etapa de guerra de Quinta Generación


Pareciera nuevo, pero el imperio retoma sus estrategias y actos, las actualiza y perfecciona. Después de la derrota del ALCA y la proyección de afianzar a América Latina y el Caribe como el “patio trasero” de los Estados Unidos, se estudió, probó y está en marcha una estrategia integral contra los pueblos, los movimientos sociales, los gobiernos progresistas, y todo intento que se contraponga a la lógica de Estados Unidos.

Golpe de Estado en Honduras (Zelaya), golpe parlamentario en Paraguay (Lugo), estrategia contra el Kirchnerismo (y la llegada de Macri). En Brasil, los ataques contra Lula, Dilma, el golpe parlamentario, Temer y la “guinda del pastel” con Bolsonaro. Las manos ocultas, y ahora bien visibles, en Ecuador, con la traición de Lenin Moreno. Los ataques continuos a Bolivia, Nicaragua, Cuba; los intentos de despolitización y desarticulación de los mecanismos de integración regionales como la CELAC, UNASUR y ALBA-TCP, son muestra evidente.

Pero sin dudas, es Venezuela el más tangible ejemplo de escenario de batalla actual. Aquí se unen las más antiguas y las más nuevas fórmulas para aniquilar una revolución y su pueblo. Uno de los ingredientes es el manejo manipulador de la opinión pública, por la maquinaria de las trasnacionales informativas. Se ha probado todo contra Venezuela, y la revolución bolivariana sigue en pie de lucha: la guerra económica y política, el bloqueo, las guarimbas de 2017, el atentado fallido contra Maduro, el 23 de febrero en Cúcuta, el golpe eléctrico y más.

La trascendencia histórica de las victorias en Venezuela no es lo que ha ocurrido, sino lo que no ocurrirá porque la revolución bolivariana sigue viva; por eso es el “Girón contemporáneo”, una “segunda gran derrota del imperialismo en nuestra América”.

Share this article

Acerca del Autor

Alcides Garcia

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.