Con la comunicación se transforma el territorio rural

Lo que inició en una clase de español de la Institución Educativa Caguancito, poco tiempo después se convirtió en un espacio autónomo de la juventud rural de este corregimiento. Aproximadamente 18 jóvenes integran hoy los Colectivos Juveniles de Comunicación Rural, divididos en dos espacios: Colectivo Recolectores de Historias y Voces del campo. La iniciativa ha tenido el acompañamiento de la Asociación Cultural y Ambientalista del Sur (ACAS), y también ha recibido apoyo por parte del Ministerio de Cultura y la Pastoral Social, en el marco de los proyectos de Construcción de Paz e Incidencia.

Este proceso ha sido fortalecido desde formatos audiovisuales y radiales en los que se muestra la importancia del cuidado de la naturaleza, el tiempo libre en el colegio, las problemáticas de su territorio, la falta de oportunidades por la corrupción, la poca cobertura del sistema de educación, y sobre todo, un manejo sobre los hechos trascendentales que se dan en el país y que involucran a toda la comunidad, como lo fue el caso del proceso de paz y la reforma rural integral.

Una juventud que quiere ser escuchada
Los miembros de estos colectivos son todos estudiantes de bachillerato, algunos están en octavo y otros en el grado 11, tres son menores de 14 años, y los demás en su mayoría tienen 16. Ellos son instruidos por José Rafael Rodríguez, a quien los chicos lo llaman con cariño y aprecio “Rafa”. Él es la persona que les ha brindado acompañamiento desde el año 2016 y el que ha tenido la tarea del “rebusque” para lograr conseguir la dotación de ACAS, así como la financiación de sus proyectos y la de los equipos como portátiles y grabadoras digitales para realizar sus procesos de producción y edición de los contenidos radiales y audiovisuales.

Angie Cristina Acosta pertenece al Colectivo Voces Rurales, es una joven que ha participado de este espacio desde el año 2016, y expresa que “nosotros también pensamos, opinamos y podemos hacer grandes aportes a la comunidad, nos pensamos como representantes de los jóvenes pero no solo de aquellos de la ruralidad, sino también de la zona urbana, porque tenemos la misma capacidad que cualquier joven”, y resalta que este tipo de procesos genera nuevos puntos de encuentro con sus amigos diferentes al colegio, y que son espacios para conocer y aprender.

Por su parte, Breiner Yefrei Torrres pertenece al Colectivo Recolectores de Historias, y ve el trabajo como uno de los pocos espacios que tienen para ser escuchados, para preparase para un futuro. Invita a la juventud a que despierte, a que se cuestione y recupere la curiosidad para resolver sus propios interrogantes.

De igual forma, Yinni Lizeth Vela Murcia lleva cuatro meses en el colectivo y, sin importar el tiempo, reconoce el valor que tiene el hecho de ser parte de este proceso: “Es importante porque en la mayoría de lugares que uno va tocan temas políticos y creen que un joven no tiene derecho a opinar sobre algo, porque la gente piensa que nosotros debemos estar enfocados en el televisor, en redes sociales, por eso es importante que decidan elegirnos o estar involucrados en este espacio para ser reconocidos”.

Expandir la familia juvenil es el deseo de todos sus integrantes, sin embargo, no es la única meta propuesta. Existe un deseo profundo y sincero de ser reconocidos y apoyados por actores locales como las instituciones gubernamentales. Por eso pretenden crear espacios de socialización con la Junta de Acción Comunal del corregimiento, con concejales y el alcalde Edgar Bonilla Ramírez, con el fin de presentarles su trabajo y coordinar algunas acciones, sin perder su identidad y autonomía como proceso juvenil. Ellos quieren ser escuchados, poder contar con un espacio en la radio y uno físico propio, donde puedan continuar adelantando sus iniciativas y proyectos con sus respectivas dotaciones.

Creaciones técnicas
Frente a los procesos audiovisuales que han venido realizando, tienen la iniciativa de crear nuevos espacios de contenidos como la transmisión en vivo de algunos programas. De igual forma, pretenden una mejora en temas de acceso a la conectividad para cerrar poco a poco las brechas sobre las TIC, pero con un trasfondo más político, que permita observar, cuestionar y contribuir al mejoramiento de los diferentes procesos de comunicación y al mismo tiempo a fortalecer el territorio y la identidad juvenil.
Por su parte, la juventud rural busca la reivindicación de sus realidades y expresiones mediante procesos propios, ya que “la juventud rural se puede definir como una generación de luchadores que está tratando de sacar adelante lo que llevaron sus antepasados y ancestros, mejorarlo porque aquí es muy precario”, manifiesta Breiner Torres.

La juventud rural debe ser apoyada por diferentes herramientas tanto tecnológicas como culturales y sociales, que permitan fortalecer las características de su territorio. Con un fuerte mensaje para la comunidad en general, dicen que tienen claridades frente a sus capacidades y en estos tres años de trabajo han demostrado que pueden hablar de paz y reconciliación, adelantar noticieros, abordar asuntos como la urbanización del campo y expedir sus propios productos rurales radiales.

Han logrado consolidar en la comunicación una estrategia capaz de generar empatía en la juventud, de ser un espacio alternativo de encuentro y diálogo colectivo, y una herramienta que permite cuestionarse aquello que dicen los medios corporativos y especial para abordar los asuntos de la comunidad de forma pedagógica y participativa, por este motivo la comunicación es el elemento fundamental en la libertad académica y social.

Finalmente, son estos los procesos que requieren continuidad y ser acompañados respetando sus particularidades, para permitir que se creen más, que más jóvenes ocupen su tiempo libre en actividades alternativas y comunitarias, y que dicho ejercicio comunicativo permita fortalecer la identidad juvenil y el tejido social de las comunidades. Estos desafíos son grandes y requieren tiempo, pero ACAS y los Colectivos Juveniles de Comunicación Rural son un ejemplo de constancia y disciplina que muestra que todo vale la pena.

Share this article

Acerca del Autor

Natalia Andrea Peña Chacón

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.