Ardiendo, una discusión impajaritable

Ahora que la dama tiene plata
Viene el galán a la casa y promete quererla
Claro tiene el gas que es una ganga
La sal de Manaure y su carbón piedra
Pa los gringos su carbón de piedra
Pa los yankees su carbón de piedra
Pa los monos su carbón de piedra
Pa los japoneses su carbón de piedra
Pa los sudafricanos su carbón de piedra
Y pa nosotros
Que comamos
Piedras *

Somos como la paja del páramo que se arranca y vuelve a crecer y de paja de páramo sembraremos el mundo **

¿Qué tienen en común Alemania, Rusia y Colombia? En estos tres países emerge una resistencia, con voluntad y capacidad de adelantar una acción política en contra del corporativismo, la corrupción y la represión estatal. Los pueblos en estos países nos estamos comunicando, nos movemos, tenemos historia, y vamos a cambiar la historia que le vamos a contar a las generaciones futuras. Podría decirse que somos pueblos sin miedo.

Al ritmo de la radio y en los colores del rescoldo, inicia «Colonialismo y resistencia», el tercer capítulo de Ardiendo, una serie documental que se estrenará desde el 16 de octubre en todas las pantallas que quieran y puedan verla. Sucede en La Guajira, el gorrito largo o la península que aparece en la parte alta del mapa de Colombia. Y en la radio suena un vallenato, una particular melodía que denuncia la explotación y expropiación de los bienes comunes en este territorio. Para el equipo de Ardiendo en Colombia es muy importante hablar sobre el documental, así queríamos retratar el inicio:

Los colores del rescoldo se encuentran en el fogón, en primer plano aparecen las miradas, texturas y lugares de quienes habitan la Comunidad Charito, luego aparece el tren de la mina. El Cerrejón es la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo, está abierta desde 1983, y es la causante de los conflictos socioambientales de los que «Colonialismo y resistencia» quiere hablar.

En el tren han sacado 529 millones de toneladas de carbón para su exportación. Aturde en su estridente paso, está bordeado por bases militares, divide el territorio con sus rieles y representa Carbones del Cerrejón Limited, una sociedad compuesta por Anglo American (Inglaterra), BHP Billiton (Australia) y Glencore (Suiza), quienes comercializan este mineral en Europa, Asia y Norteamérica, para posteriormente quemarlo y convertirlo en energía eléctrica para alumbrar y sobrealumbrar las industrias, viviendas y espacios públicos en estos países.

En tiempos pasados la extracción del carbón fue prohibida en Alemania por las consecuencias ambientales que hacen parte de la crisis climática. Como vemos en el primer capítulo de esta serie «Justicia climática y solidaridad», Alemania, Suiza, Inglaterra, Estados Unidos, Australia y otros países extraen indirectamente el carbón de La Guajira, al ser compradores son responsables de la vulneración a los derechos humanos que se vive en el norte del país.

Alemania, como Colombia, no es una unidad homogénea y abstracta. Pues no es un consenso social el conseguir la energía a través de la quema de carbón, tanto por el efecto invernadero de tal actividad, como por el efecto socioambiental en otras regiones del mundo. Allí emerge la solidaridad y el colectivo DeCOALnizate, quien propone el debate dentro de su país, bloquea la infraestructura de una central térmica para interrumpir la quema de carbón y expresa que es también en defensa del pueblo ruso donde no solo se extrae carbón, sino que se reprime a quienes se movilizan en contra del modelo minero-energético de Rusia.

Desde Kusbass, en Siberia (Rusia), las comunidades Shor reclaman por la extinción de la montaña sagrada Lysaya Gora. Tashelga, Khomutovka, Zaslonka, Kezek, Bolshaya Rechka, Shodrovo, Tos, y Chiazas son aldeas desaparecidas por cuenta de la extracción de carbón, igual que en Colombia se han desaparecido ríos y comunidades de cuenta de la misma actividad. En el segundo capítulo de esta serie «Capitalismo y crítica» se pone en evidencia, en la voz del pueblo ruso, la contradicción clara entre la finitud de los bienes comunes/la vida misma, y la acumulación por extractivismo.

Ardiendo es la traducción que realizamos desde Colombia para esta serie web documental, también tiene el nombre de Still Burning, y esperamos tener pronto una traducción al wayuunaiki, lengua indígena originaria de la península de La Guajira.


En Colombia/El Cerrejón
Podemos entender los conflictos que se generan alrededor de la minería en tres grupos: uno que considera el suelo desde una perspectiva tradicional/originaria, de habitancia, con prácticas como la siembra, el pastoreo, la pesca, la artesanía y el ritual, desde esta perspectiva sé es de y en La Guajira, pero eso significa una diversidad económica, religiosa y lingüística que ya tuvo un proceso de resistencia durante la colonización europea, y que hoy está en la crisis más profunda al desencadenarse una extinción de ríos y gentes de todas las edades.

También desde una perspectiva extractivista que se interesa por el subsuelo y su composición mineral. Desde los setenta se inició la extracción del carbón a cielo abierto, hacia 1984 se realizó el primer embarque para la exportación, y se calcula que desde 1986 la mina El Cerrejón inició su actividad. Hoy es la más grande del mundo, y la causante de la extinción que mencionamos antes. En países como Alemania y Rusia colectivos y movimientos están proponiendo acabar definitivamente con la quema del carbón y asumir la responsabilidad política de los gobiernos europeos con los derechos humanos en otras regiones del mundo, es decir que El Cerrejón podría quedarse sin compradores.

La relación con los bienes comunes suma otro conflicto. Por un lado se considera que el río no es solo una despensa de agua, animales y minerales. Con el río se han gestado otros relacionamientos que superan el orden material, y que forman la identidad de la gente; tiene cauce propio y está interconectado con todos los ríos, como una red de apoyo. Por otro lado, se considera que los ríos son la materia prima de trabajo en la extracción del carbón, por lo cual El Cerrejón ha considerado que secar 17 cuerpos de agua es importante para que la mina funcione, y que acabar con el río Ranchería, el último río que queda vivo, será indispensable para aumentar sus ganancias. En este caso, la contradicción pone de nuevo en crisis ambas perspectivas, y la realidad bajo la cual la muerte del río es colectiva e irreparable.

Un tercer grupo de situaciones que generan conflicto tiene que ver con las afectaciones que sufren las personas por la minería en La Guajira. Han sido desalojadas 35 comunidades originarias y afrodescendientes a través del engaño y la fuerza militar, vulnerando sus cosmovisiones y prácticas económicas, sociales y ambientales. La mina significa cambiar la agricultura por maquinaría, dormir con tapabocas por la contaminación del aire, vivir con aturdimientos a causa de la contaminación auditiva.

La Corte Suprema de Justicia, por primera vez en todos estos años, falló a favor de la comunidad el 18 de diciembre de 2019, reconociendo que se estaba violando el derecho a la salud y a un ambiente sano de la comunidad indígena de Provincial. Las razones: dispersión continua de material particulado y polvillo de carbón que se desplaza desde la mina hasta el interior de sus hogares, la presencia de concentraciones de este material (PM10 y PM 2.5) que supera los límites exigidos a nivel nacional e internacional, la afectación de suelos y cuerpos de agua aledaños debido a vertimientos y filtraciones en la zona, la exposición constante de la flora y fauna cercana a sustancias contaminantes, la generación de mezclas complejas de químicos y gases causantes de diversas enfermedades, entre otros factores.

En la sentencia también se explicita que Corpoguajira y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales han corroborado incumplimientos por parte de Cerrejón sin adoptar sanciones correspondientes. Entre la institucionalidad y el corporativismo se genera la complicidad que niega la realidad de 4.770 niñxs muertxs de cuenta de estas problemáticas.

Pensar estos conflictos nos acerca a programas de soberanía energética e hídrica que permitan la superación de los mismos, y la ruptura con la expropiación y explotación que viven los territorios. Las fuentes de carbón, petróleo y gas son explotadas con el propósito de suplir dos grandes demandas: las que nos imaginamos, es decir la energía para viviendas, industrias y sistemas de transporte; y hay otra que no parece notoria, aunque en dimensiones signifique una proporción similar de requerimiento, es el caso de la infraestructura para el transporte de carga, de vuelos internacionales y del aparato militar; se gasta para mover vehículos (trenes, aviones, camiones), para alumbrar gigantescos edificios día y noche, y para construir infraestructuras.

La energía permite escribir estas palabras, imprimirlas, publicarlas en internet, y llevarlas a todas las personas que leerán y gastarán energía haciéndolo. La energía es fundamental en la vida social. Y la energía que extrae bienes comunes fósiles es fundamental en el sistema económico capitalista. Por esto hablar de soberanía energética es criticar al modelo económico, específicamente al sector minero-energético.

Cuando decimos que esta es una discusión impajaritable queremos gritar que es una discusión urgente, y a través de esta voz, que es creación y trabajo, llamarlxs a que se acerquen y vean el documental. De antemano agradecemos a las amistades, conocidxs y medios como Periferia Prensa Alternativa, por hacer parte de esta discusión.

De ñapa les proponemos que pensemos la energía en la cotidianidad: cómo la usamos y cómo la generamos. Creamos que nosotras mismas podemos ordenar nuestro territorio, entendiendo en lo urgente una apuesta política, resonante y continua, que beneficie ⸺con la urgencia que lo necesitan⸺ todas las manifestaciones de vida en La Guajira.

Share this article

Acerca del Autor

Super User

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.