“Desde el ojo de Orión”

Una de las comunas de Medellín más asediadas por la violencia ha sido la Comuna 13, cuyo territorio ha presentado un panorama de precarias condiciones económicas y el constante abandono del Estado; esto arrastró consigo intereses de varios grupos armados como guerrilla, milicias y paramilitares que aprovecharon estas falencias y se asentaron estratégicamente en el territorio, ofreciendo a los pobladores, especialmente a jóvenes y niños, participar en redes delincuenciales que prometían ingresos económicos y ascenso social. El gobierno nacional decidió enfrentar esta problemática ejecutando varias operaciones militares; una de las más fuertes fue la Operación Orión, la cual desencadenó acciones bélicas que marcaron a toda la comunidad y se llevó a cabo entre el 16 y el 17 de octubre de 2002, por miembros de las fuerzas militares, la policía nacional y la fuerza aérea, con el fin de abatir a las milicias urbanas y a las guerrillas que se habían radicado en este sector.

A raíz de estas heridas y huellas que ha dejado la operación militar en sus habitantes, los niños y jóvenes con ayuda de muchas organizaciones sociales, han buscado superar las barreras de la violencia y resistir frente a las adversidades que han heredado de Orión y la estigmatización a la que se ven expuestos, por el solo hecho de habitar en un territorio con diversas problemáticas de orden público, y que actualmente, es llamativa ante los ojos de los turistas como un escenario de exhibición, en la que se está construyendo una historia mercantilista, subyugada a intereses particulares y peor aún, erróneos.

Es importante recalcar que la Comuna no es “el ojo de Orión”, ni “las escalas eléctricas” y mucho menos el “graffitour”, por el contrario la comuna 13 es un escenario de educación popular y de resistencia en la que han participado diferentes actores, para resignificar los lugares como espacios para la memoria, las pedagogías críticas y escenarios artísticos, que le apuestan a la paz y al arte como otras formas de re-existir y resistir frente a los determinismos históricos.

Esta estigmatización ha impulsado a muchos líderes comunitarios, maestros, organizaciones sociales, entre otros, a reflexionar sobre el papel que cumple el Estado, la dimensión política de la escuela y, dentro de ella, el compromiso político de todos los ciudadanos. En la actualidad varias organizaciones han implementado proyectos que se enfocan en la construcción de paz, promoviendo rutas de incidencia política que implican la participación en actividades culturales, educativas, artísticas como recreativas, generando procesos que pretenden superar la injusticia, la discriminación social y territorial, para contribuir a la transformación pacífica de los conflictos, desde la planeación y la gestión democrática de los habitantes de la comuna. Un gran ejemplo son organizaciones como Agroarte, Pradearte, Teatro Sepia, Corporación Artística y Cultural Recreando; además de colectivos liderados por jóvenes tales como: Descontrol, Jóvenes Dejando Huellas y Colectivo Cultural San Pedro, que han transformado y sembrado caminos de esperanza dando aliento a la comunidad, además de reflexionar en torno a una educación encaminada a la libertad, tal como Freire propone: una educación que desnaturalice la barbarie para que las voces resuenen desde cualquier lugar, frente a las injusticias y la desigualdad social que imponen los sistemas opresores.

En cuanto al papel de las escuelas, la Institución Educativa Eduardo Santos ha sido un proceso de transformación, al reflexionar en torno a la educación como un espacio de diálogo con la comunidad, donde sus maestros posibilitan y convocan a repensar posturas y paradigmas. Es allí donde nació el Museo Escolar de la Memoria, como una apuesta pedagógica para repensar su función en la comuna y cambiar la mirada del ojo de Orión. En la comuna muchos maestros, especialmente los de esta institución han liderado importantes espacios de formación no escolares y han participado de procesos comunitarios y artísticos, ya que un liderazgo se forma en diferentes instancias que se salen de la institucionalidad; la educación debe velar por la formación de sujetos reflexivos, críticos y transformadores de sus propias realidades; tal como lo plantea Freire: “Nuestro papel no es hablar al pueblo sobre nuestra visión del mundo, e intentar imponerla a él, sino dialogar con él sobre su visión y la nuestra”. Y en este sentido, el lenguaje es vital para una real comprensión entre la palabra y lo que se entiende, y por lo tanto, los maestros deben propiciar relaciones dialógicas mediante expresiones conciliadoras, capaces de mediar entre las partes, con palabras de amor. Son lenguajes justos para comprometer el proceso de educación con otros escenarios que implican la transformación de una sociedad y que no se limitan a los muros de la escuela.

Se hace fundamental las palabras de nuestro querido maestro Paulo Freire en su texto la Pedagogía del Oprimido, en donde enfatiza en la educación como dimensión política, pues es allí en la que se adquiere una conciencia social para enfrentar a los dominantes, llámese Estado, grupos armados u otros; por ello los procesos de enseñanza-aprendizaje deben tener acciones encaminadas al pensamiento crítico que propendan a la transformación. De ahí que el pedagogo proponga una educación problematizadora, centrada en actos permanentes, que permitan a los educandos interpretar la realidad; un sujeto que suscite una resistencia activa, más no violenta. Las praxis deben ir enfocadas a la creación consciente, a la reflexión y la tolerancia, asumiendo posturas que interpelan la homogenización que promueven los estados y los sistemas educativos.

Share this article

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.