¡Como que nos engañaron!

Hace aproximadamente 1 año una señora visitó la institución donde laboro como docente, en Itagüí- Antioquia, a ofrecer una maestría en gestión de la tecnología educativa. Y varios docentes nos reunimos para escuchar cuál era su propuesta. Inicialmente nos motivamos, porque la maestría que nos ofrecía tendría un subsidio del 50% por el hecho de ser docentes vinculados al magisterio.

Recuerdo muy bien el día de la reunión, cuando en presencia de otros seis compañeros la señora se presentó:

- Buenos días. Yo soy Lorenza Morales y vengo a ofrecerles la posibilidad de realizar una maestría con doble titulación a muy bajos costos.-

Luego nos entregó una carpeta muy bonita, donde explicaba cómo era todo el proceso para alcanzar el título final.

- En este diagrama observamos cómo, pasando cada uno de estos pasos, se llega al título.-

Nosotros lo observábamos: era una persona caminando encima de unas barras de flujo, donde el primer paso era la licenciatura o profesionalización. El segundo era la especialización; el tercero era la maestría y el cuarto doctorado.

Ella nos ofrecía la maestría, pero teníamos que cumplir con el segundo paso para llegar al tercero. Para alcanzar la maestría había que realizar primero la especialización en administración de la informática educativa y luego continuar con la maestría. Además, las materias que viéramos en ésta nos servían para seguir en el proceso. Todo el proceso lo haríamos, supuestamente, con la Universidad de Santander (UDES), que nos garantizaba el registro del Sistema Nacional de Información de la Educación Nacional (SNIES). Insistió mucho en que aprovecháramos la oportunidad, porque había muchos docentes en Colombia que ya estaban inscritos para comenzar las clases para la maestría.

Iniciamos el proceso de inscripción, entregamos la fotocopia de cédula, del título y la consignación bancaria. Las clases comenzaron un mes después en la misma institución, con sesiones cada 15 días de 8:00am a 1:00 pm todos los días sábados. Los módulos eran básicos, pero con unos nombres muy extraños: Gestión de la ciencia y tecnología, Gestión Ambiental, Ciencia, Tecnología e Informática, Administración y Gerencia,  Diseño y Uso de software y Herramientas Educativas. Pero aprendíamos básicamente como prender el computador, el manejo de las herramientas básicas de software (office). En los otros módulos como el de la historia de la pedagogía y el proceso investigativo, muchas veces sentíamos que estábamos perdiendo dinero y, lo más triste, nuestro tiempo. En ocasiones nos parecía muy extraño que a alguno de nuestros compañeros de clase, que estaban más avanzados, los contrataba la señora Lorenza Morales para dar esos cursos en otros municipios del Departamento.

Ninguno de nosotros tuvo notas desfavorables al finalizar cada módulo. Las notas nunca bajaban de 4.0, aunque no tuviéramos ni idea de qué era lo que estábamos estudiando. Incluso había compañeros del grupo, entre los 20 docentes del municipio que éramos, que nunca asistían, y aparecían con el reporte de nota en 5.0, por encima de los que siempre estábamos los sábados allí.

Varios meses después empezamos a cuestionarnos sobre la calidad del curso. Nos preguntábamos si lo que estábamos realizando era una maestría o un curso técnico o qué carajos. Varios compañeros comenzaron  a hacer averiguaciones sobre la tal maestría que ofrecía la UDES. Lo primero que se encontraron en su página web fue una nota aclaratoria, donde decían que no estaban ofreciendo una maestría en gestión de la tecnología educativa. Llamamos directamente a la universidad, pero nadie nos daba razón de la maestría con doble titulación a la que nos inscribimos. Además, revisamos todos los papeles correspondientes, ninguna de ellos confirmaba que estábamos estudiando una maestría. Sólo la estábamos inscritos en una especialización.

Varios compañeros llamaron a la señora Lorenza Morales para que nos diera una respuesta. En la reunión sostenida con ella nos dijo que la aprobación de la maestría estaba en una de las salas de Ministerio de Educación Nacional lista para su aprobación. En menos de dos meses, nos aseguraba, estaría listo el registro calificado.

- No se preocupen, profesores; eso ya está casi listo. Además, hay muchísimos docentes en Colombia que están en este proceso de doble titulación con la UDES.

En las averiguaciones conocimos cuál era el negocio que tenía montado esta señora: se contactaba con las universidades para realizar alianzas estratégicas; luego ofrecía ciertas especializaciones, sobre todo a los docentes. Organizaba grupos de 20 personas, contrataba docentes, organizaba los módulos, el cronograma de clases y, finalmente, las universidades le dan los avales correspondientes. Se lucraba ella por ser la intermediaria.

Aún así, seguimos las clases normalmente, aunque siempre con la sospecha de que nos estaban engañando o que nos incumplirían la promesa del título de maestría. Pero varios meses después salió el registro calificado por parte del SNIES. Lo que más nos asombraba y generaba inquietud era que, en la información allí contenida, decían que la especialización era a distancia (virtual). O sea que todo este tiempo que habíamos estudiado no representaba ningún avance real para pasar el escalón, como nos prometía la señora Lorenza Morales.

Ya nos tocó resignarnos. Nuestra motivación era la maestría, pero tuvimos que encoger los hombros, sabiendo que malgastamos más de tres millones de pesos y mucho tiempo.

Con toda la rabia del caso, varios docentes organizaron una carta, donde describíamos nuestra inconformidad ante el engaño de la señora Lorenza Morales. Muchos firmamos y la enviamos. Ella nos respondió desde un sitio web: (http://lorenzauniversidad.blogspot.com/). Allí nos decía que la comunicación no tenía vigencia, porque la carta no tenía fecha. “Lo cual deja  duda sobre en qué momento  se escribió este concepto.  O sea en que  no sabía en qué estado estaba el programa en ese momento; por eso el concepto no aplicaba” (abril de 2012).

Lo cierto es que terminamos esa especialización y nos entregaron los respectivos certificados. Ya llevamos más de 2 meses esperando una respuesta seria y responsable por parte de la UDES y de la señora Lorenza Morales. Aunque todos sabemos la respuesta: Nos engañaron.

 

Modificado por última vez el 16/06/2012

Share this article

Acerca del Autor

Arturo Buitrago

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.