Ejército Pretende controlar (los efectos de) el invierno en el Sur de Bolívar

Se ha vuelto lugar común decir u oír decir que el país está pasando por la peor temporada invernal de los últimos años. Los medios masivos a diario cuentan por miles los damnificados producidos por las lluvias en todas las regiones del país. Lo que nunca se había escuchado es que el ejército sirviera para controlar este fenómeno, producto del maltrato al que la voracidad capitalista ha sometido al planeta.

 

 

Conversando con los pobladores del sur de Bolívar, particularmente con aquellos que habitan la zona minera de ésta región del país, se puede entender la afectación cotidiana y el grave daño que las torrenciales lluvias de los últimos 6 meses han provocado en la región.

En primer lugar, el servicio de transporte de pasajeros y de carga se ha reducido a su mínima expresión debido a la destrucción casi total de la carretera que del casco urbano de Santa Rosa del Sur conduce a los corregimientos mineros ubicados en la Serranía de San Lucas. Esta carretera que fue construida por el esfuerzo de las comunidades y que no ha recibido un solo peso de la administración municipal ni de la gobernación de Bolívar, es el único medio terrestre para abastecerse de alimentos, medicamentos e insumos para la labor de pequeña minería de casi ocho mil pequeños mineros que habitan 5 corregimientos y 12 veredas ubicadas en jurisdicción de los municipios de Arenal, Montecristo, Morales y Santa Rosa del Sur. Es también la única vía que se utiliza para sacar a los enfermos y víctimas de accidentes mineros, para que sean atendidos.

Un viaje que en condiciones “normales” duraba 3 horas y en los inviernos tradicionales unas 7 horas, hoy dura hasta 30 horas. Esto si se cuenta con la suerte de que los carros lleguen siquiera hasta la mitad del camino, a partir del cual los más avezados y experimentados caminantes tardan unas 8 o 10 horas para llegar al primero de los caseríos de la zona.

En segundo lugar, la escasez de alimentos, medicamentos e insumos para la minería ha provocado un alza de más del 100% en los precios. Un pequeño ejemplo de ello es el siguiente: una libra de arroz que costaba 1.400 pesos, hoy vale entre 2.500 y 3.000 pesos si se consigue; 10 libras de cal que valían 10.000 pesos hoy valen 22.000; una libra de azúcar cuyo precio era 1.400 pesos actualmente vale entre 2.000 y 2.500 pesos; una libra de panela valía 1.000 pesos y hoy vale entre 2.000 y 2.500; una libra de pescado cuesta 9.000 pesos; una pipeta de gas de 33lb pasó de $ 45.000 a $ 130.000 Este incremento en los precios lo justifican los comerciantes en que los fletes en mula para llevar la carga hasta allí han pasado de $ 40.000 a $ 120.000 por cada carga (unos 80 kilos por mula). Sin embargo, algunos pobladores acusan a la mayoría de los comerciantes de estar especulando con los precios ya que, según las cuentas que hacen, los incrementos en el costo de los fletes no justifican la tremenda alza de los precios.

En tercer lugar, las autoridades municipales y departamentales se hacen las sordas al clamor de los habitantes de esta zona para que se les de una solución al problema de escasez y carestía provocado por esta situación. Dicen los líderes comunitarios que la zona ha entrado en una grave emergencia humanitaria que de no ser atendida por las autoridades generará un éxodo masivo de los pobladores hacia los cascos urbanos de los municipios para exigir solución a esta grave problemática. Tanto los alcaldes como el gobernador de Bolívar alegan no tener dinero para atender la emergencia y le dicen a la gente que recurra directamente a las autoridades nacionales.

A principios de septiembre, una comisión de delegados de las comunidades viajó hasta Cartagena para conversar con el gobernador y solicitar solución a esta crisis. El gobernador se comprometió a entregar 1.000 mercados, 5.000 galones de gasolina y al arreglo de un puente caído por una creciente. Hasta ahora lo único que se hizo fue construir un puente de madera, del resto de cosas no se sabe absolutamente nada.

El 5 de octubre, otra comisión de pobladores se reunió con el alcalde de Santa Rosa del Sur, José Melecio Cendales, para hablar sobre la problemática que cada día se agrava más. La solución que se le ocurrió al mandatario local fue que el ejército le transportara a los comerciantes su carga hasta la zona. Ante los reclamos de los pobladores por el riesgo que esta “solución” implica, al ser esta una zona de presencia permanente de guerrilla; por la insuficiencia de lo que se transporte, de la necesidad de abastecer no solo alimentos sino también insumos para poder trabajar, el señor Cendales guarda silencio. Además, se opone radicalmente a que los pobladores se desplacen hacia las cabeceras municipales. ¿Qué se van a venir a hacer aquí? Es la forma cómo responde ante esta posibilidad.

Sobre lo que tampoco hay ninguna respuesta de parte de las autoridades, pero sí muchas preguntas de los pobladores, es sobre las razones por las cuáles en las carreteras de la región no se hace ninguna inversión si los cuatro municipios en cuestión han recibido en los dos últimos años sólo por concepto de regalías y transferencias la suma de $ 55.489.268.000 (cincuenta y cinco mil cuatrocientos ochenta y nueve millones doscientos sesenta y ocho mil pesos).

Si la situación no fuera lo suficientemente grave y preocupante, si no estuviera de por medio la vida, la salud y la estabilidad económica de los 8.000 mineros y sus familias, se podría entender como un chiste, aunque malo, la declaración que dio el Brigadier General Juan Bautista Bedoya, comandante de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, al periódico El Universal de Cartagena el día 7 de octubre al preguntársele por la emergencia invernal en el sur de Bolívar. Según las declaraciones del alto oficial: en la región hay “un parte de tranquilidad en seguridad comunitaria y en la preservación del orden público, en las 14 municipalidades afectadas en el sur de Bolívar por la crítica situación invernal, con la presencia de 6.000 hombres que prestan su servicio en mantener el sosiego y la calma en favor de estas poblaciones”.

Modificado por última vez el 16/06/2012

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