Caño Seco: el recorrido de la memoria

IMG 9411

Hace diez años Caño Seco era apenas un pequeño caserío de Saravena, al que se llega por una carretera sin pavimento, luego de andar por lo menos una hora desde la cabecera municipal. Muy pocos conocían su existencia y la de sus gentes; por eso resultó conveniente para los dirigentes sociales de Arauca, perseguidos por la Fiscalía y otros organismos del Estado, establecer allí el lugar de algunas reuniones o incluso la residencia de uno de ellos.

 

En el año 2004, luego de producirse capturas masivas en 2002 y 2003, la mayor parte de los líderes campesinos, sindicales y populares de Arauca estaban diseminados en las peores cárceles de Colombia: Cómbita, Valledupar, Palo Gordo, La Picota, el Buen Pastor y La Modelo de Bogotá. Entre tanto, los pocos dirigentes que no fueron alcanzados por las garras de la “justicia” insistían en continuar su labor social, desde la penumbra de la persecución oficial... Todos tenían órdenes de captura en su contra.

Por esa razón, la tarde del 3 de agosto de 2004, estaban trabajando en Caño Seco, analizando el desarrollo del Plan de Vida de las organizaciones sociales y evaluando la situación de represión generalizada que inundaba la región decretada por el gobierno de Uribe Vélez como 'zona de rehabilitación y consolidación'. Hasta ese momento habían logrado evadir a sus verdugos.

Pero la madrugada del 4 de agosto de ese año fueron sorprendidos por un operativo militar organizado y ejecutado por miembros del Ejército Nacional, el mismo que está compuesto por los "héroes" que han asesinado miles de jóvenes pobres en el marco de los llamados falsos positivos. Entonces asesinaron a Jorge Prieto -dirigente de ANTHOC-, Leonel Goyeneche, directivo del sindicato de educadores de Arauca y a Héctor Alirio Martínez, presidente de la Asociación Departamental de Usuarios Campesinos.

Los sacaron de la vivienda de Jorge, donde habían pasado la noche. Los hicieron arrodillarse a unos cuantos metros de la casa y los ejecutaron con tiros de fusil. Se salvó la profesora Raquel Castro, quien estaba en el mismo lugar, pero instintivamente desobedeció la orden de abandonar la vivienda. Eso evitó que también la mataran. Ella y el profesor Samuel, entonces presidente de la Subdirectiva Arauca de la CUT, fueron capturados y trasladados, junto con los cuerpos de sus compañeros, en un helicóptero a la guarnición militar Revéiz Pizarro en Saravena. Por su parte, el profesor Arévalo Cetina logró salvar su vida y su libertad, pero fue condenado a ser prófugo del amañado aparato judicial durante 10 años.

Este hecho también trató de mostrarse como bajas en combate logradas por los "héroes de la patria", pero muy pronto se demostró que habían sido asesinatos a sangre fría y en estado de indefensión. A pesar de ello, sólo los autores directos fueron condenados inicialmente a 40 años de prisión, pero quienes planearon y ordenaron la masacre están cobijados por la impunidad.

El pasado 5 de agosto, al conmemorarse una década de la vil masacre cometida por el Estado contra estos destacados dirigentes sociales, Caño Seco se llenó de memoria, de nostalgia, de rabia y de indignación. Delegaciones venidas de varias regiones del país se juntaron con los jóvenes del Centro Oriente, que culminaban su asamblea; con los campesinos, negros e indígenas reunidos en el Coordinador Nacional Agrario y con víctimas y familiares de otros crímenes cometidos por el Estado en Arauca. Más de 5 mil personas participaron de este acto de reconstrucción y recuperación de la memoria histórica y conjuraron el miedo con la unidad y la fuerza.

En medio de la guerra que no cesa, el pueblo resiste a ésta y a sus consecuencias e insiste en recuperar los espacios que ha querido arrebatar el terror. Eso representa hoy Caño Seco para el pueblo Araucano.

Modificado por última vez el 02/09/2014

Share this article

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.