Bahía Solano: un paraíso perdido por la negligencia del Estado

Choco

Bahía Solano es un paraíso tropical escondido en la selva del Chocó y arrinconado contra el mar. El paisaje que ofrece este encuentro de la selva con el mar furioso es un espectáculo majestuoso. Además, entre los meses de mayo y septiembre las ballenas en manada se arriman a aquellas costas, seguidas de sus ballenatos recién nacidos, produciendo un espectáculo que atrae a muchísimos turistas. Pero a Bahía Solano solo se puede llagar en barco desde el puerto de Buenaventura o en avión; y por ahora es Satena la única aerolínea que llega hasta allí, con dos vuelos semanales de avionetas pequeñas, con capacidad máxima de 18 personas y unos pasajes carísimos.

 

Las condiciones inapropiadas del aeropuerto tampoco ayudan mucho. Está ubicado entre dos montañas y eso dificulta las labores de despegue y aterrizaje para aeronaves grandes. Además, esta es una de las regiones de mayor pluviosidad en el mundo y bajo la lluvia la visibilidad se complica, lo que aumenta el riesgo por la cercanía de los cerros; de esta manera, el aeropuerto permanece cerrado buena parte del tiempo.

La pista además es muy pequeña (no supera los 1200 metros de largo) y se mantiene en muy mal estado. Precisamente en diciembre se salió de la pista una avioneta de la empresa ADA, que cobraba pasajes casi a la mitad de precios que Satena. Mientras se dirimía el conflicto de la empresa aérea con la Alcaldía, a propósito de si el accidente había sido causado por fallas mecánicas o humanas, o por el mal estado de la pista, la empresa decidió cancelar todos sus vuelos.

Según William Sanclemente, líder social del municipio, la gobernación del Chocó le dio un presupuesto cercano a 11 mil millones de pesos al municipio para la construcción del aeropuerto, pero la Alcaldía insiste en reparchar la pista o ampliar el aeropuerto existente. “Un grupo de personas del corregimiento del Valle (el más importante del municipio, porque se ha convertido en su despensa agrícola y concentra más de la mitad de la población) hemos separado y rozado un terreno completamente plano y despejado y se lo ofrecemos a la administración para construir ese aeropuerto. Tiene más de 3 mil metros de longitud y 300 de ancho. Pero hasta ahora la administración no se interesa”.

El sueño de la vía al mar
El Chocó es uno de los departamentos más ricos del país en recursos naturales, pero paradójicamente la mayoría de sus habitantes viven cercados por la miseria, gracias al olvido estatal. Este olvido encuentra su mayor expresión en la falta de vías carreteables que comuniquen los territorios de la región y a ésta con el resto del país. Solo sale al interior por Pereira o Medellín, a través de carreteras que ni siquiera están pavimentadas.

De los 1600 kilómetros de costa que tiene Colombia en el Pacífico, casi la mitad pertenece al Chocó. Sin embargo, el departamento no tiene una salida por carretera a ninguna de sus costas. Por eso esta es una de las principales luchas de sus habitantes. Pero la mayoría de las veces han encontrado oídos sordos en el gobierno. Y cuando algunos proyectos de carretera se han iniciado, con el desembolso de miles de millones de pesos, al final se han suspendido.

Para la muestra, William nos señala una trocha que se extiende hacia adentro de la llanura por los lados de la carretera que va del casco urbano de Bahía hacia el corregimiento del Valle. “Esa era la carretera Panamericana –nos cuenta-; supuestamente estaba trazada hasta Salaquí, ya en límites con el Urabá antioqueño, y buscaba llegar hasta Panamá. Yo estaba muy pequeño cuando las máquinas empezaron a trabajar en esta vía, y de un momento a otro se pararon, los hombres se fueron, y el proyecto quedó abandonado sin que nadie nos supiera explicar por qué. Después iniciaron otra vía por el Tapón del Darién, que se llamó la Ruta de la Libertad, y la dejaron parada faltándole 100 kilómetros para terminarla”.

El último golpe que sufrieron los chocoanos en este sentido fue con la cancelación del proyecto vial que iba del sitio conocido como Las Ánimas, en la cabecera del municipio Unión Panamericana, hasta Nuquí. El proyecto buscaba una salida al mar, integrando varios municipios chocoanos, entre ellos Bahía.

En el 2006 el gobierno de Uribe Vélez había aprobado la construcción de esta carretera, con un presupuesto de 1.300 millones de pesos, pero en el 2010 no se había realizado ni un solo metro. Al final, el gobierno de Santos decidió parar la construcción, atendiendo a las demandas por daños ambientales de las comunidades negras e indígenas, pero sobre todo por su inviabilidad financiera.

¿Qué pasa con el desarrollo del Chocó?
Es cierto que el desarrollo económico y social del Chocó está estancado, en buena medida por la falta de carreteras. Pero también es cierto que el Chocó es una de las grandes reservas naturales de Colombia y del Planeta y que cualquier proyecto medianamente grande provocará una tremenda cicatriz en medio de la selva más rica en biodiversidad del continente, lo que se constituye en una tragedia ecológica.

Por eso muchas comunidades nativas se han opuesto reiteradamente a los grandes proyectos que desde el interior del país se han trazado para el Chocó. Pero, según estas comunidades, no se oponen al desarrollo sino al hecho de que dichos megaproyectos viales (la Panamericana, el canal interoceánico y el puente terrestre interoceánico) son más una necesidad del capital internacional, agenciado por los capitalistas nacionales, que miran hacía el Pacífico como su más grande ruta comercial para el futuro, y que no miden los costos ambientales que se descargarán sobre las comunidades chocoanas. Lo que estas comunidades exigen son vías terciarias y consultadas con la población afectada.

El colmo de la negligencia
Al conflicto que hay entre las diversas concepciones de desarrollo convenientes para el Chocó se suma la negligencia de las administraciones locales. En esto Bahía Solano es un claro ejemplo.

En el 2009 se pavimentó la carretera que va del casco urbano al corregimiento del Valle y se proyectó la construcción de un puente sobre el río Valle, a escasos dos kilómetros del caserío. Mientras tanto, se improvisó al lado uno de madera para no suspender la comunicación entre el casco urbano y el corregimiento. “La idea era que funcionara unos tres meses –Declara Sanclemente-, mientras se habilitaba el de concreto. Pero han pasado más de cinco años desde entonces y el puente de madera sigue siendo el paso utilizado por todo tipo de vehículos, livianos y pesados, porque el otro nunca se terminó”.

Aunque se dejó casi listo, con las estructuras y la plancha terminada, solo faltan las alas que unen el puente a cada lado de la carretera. “Hace unos cinco meses –cuenta Sanclemente- el gobernador del Chocó anunció públicamente que le desembolsaría al alcalde de Bahía una suma superior a 130 millones de pesos para terminar el puente, pero hasta hoy no se nota movimiento alguno en esta dirección”. En estas condiciones la vida de los Chocaonos, aun en medio de tanta riqueza natural, tendrá muy pocas posibilidades de mejorar.

 

Modificado por última vez el 04/03/2015

Share this article

Acerca del Autor

Ruben Darío Zapata

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.