Ciro y yo Destacado

Miguel Salazar es un fotógrafo que hace 20 años visitó La Macarena en Caño Cristales para capturar en 360 grados algunos de los paisajes más hermosos de Colombia. Allí conoció y se hizo amigo de Ciro Galindo, un guardabosques que ha vivido en carne propia las atrocidades de la guerra, desde la muerte de sus más queridos familiares, el reclutamiento forzoso de sus hijos por parte de varios grupos armados, hasta la revictimización institucional que el Estado provoca cuando no comprende (o no quiere comprender) a lo que se enfrenta cuando trata con víctimas. De allí nació el documental Ciro y yo.

En un fragmento de la película el director fuera de cámara le pregunta: “¿Ciro entonces no hay casa?”. Están allí, en un pueblito de Villavicencio al frente de un solar abandonado, en el que alguna vez empezó una construcción que solo llegó a las bases, ni siquiera hay paredes, solo unos alambres y unas vigas que salen del suelo, ruinas de un rancho que nunca lo fue. La esperanza de que el Estado le devuelva lo que le fue arrebatado es lo que los empuja allá, se supone que la casa debería estar, así se lo dijeron en una de las tantas instituciones que debería velar y acompañar la rehabilitación y la reubicación de desplazados. Ciro responde: “Ni esperanzas”.

Esta misma revictimización por parte del Estado es la que acompaña no solo la vida de Ciro, sino también la de sus hijos. Elkin quien es reclutado durante el despeje del Caguán por parte de las FARC a los 11 años, abandonará la guerrilla para luego ser “acogido” por el Estado con el fin de que rinda indagatoria y testifique contra sus antiguos compañeros, luego de esto la Policía lo entrega a grupos paramilitares para apoyar la búsqueda de la guerrilla.

La vida de Elkin termina siendo una persecución sin cuartel, escondiéndose de todo y de todos, olvidado por el Estado en el mejor de los casos, y en el peor, entregado a grupos paramilitares. Al final es asesinado por miembros del Bloque Centauros, porque como tiempo después le dirán a su hermano “de aquí nadie sale”. Esto es lo que (sobre) vive Ciro y su familia; encarnan el dolor de un país como Colombia, envuelto en un conflicto que no pareciera tener fin.

Al final de la película y luego de siete años, a Ciro (quien ha visto morir a su hijo, y a su esposa Anita de depresión) se le entrega una casita. Es una burla más; el presentador de la ceremonia cree que está en un programa de televisión donde el alcalde es el protagonista y el salvador de los pobres desplazados; viendo las lágrimas de Ciro no para de sonreír y ponerle el micrófono en la boca “¿qué siente?”, Ciro no puede decir qué siente, posiblemente no sienta mucho, la guerra insensibiliza los corazones de los hombres, los vuelve como una piedra. Pero Ciro Galindo merece más, luego de ese show mediático recorre el río de La Macarena con el único de sus hijos que queda vivo, dejan unas flores en la tumba de su único hijo al que no lo mató el conflicto (murió ahogado allí) y se van mirando al horizonte, con la esperanza de que la paz exista más allá del dolor vivido.

Share this article

Dejar un comentario

Asegúrese de ingresar la información requerida (*) donde se indica. Código HTML no está permitido

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

últimas publicaciones

Contacto

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

 

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.