Valentina Tereshkova, un nombre en el cielo

Cuando la misión espacial rusa Vostok 6 fue lanzada en 1963, en plena Guerra Fría donde la experimentación y la conquista espacial de la humanidad daban sus primeros pasos, retumbó en todos los lugares de la tierra el rumor de que una mujer ahora habitaba las estrellas. Valentina Tereshkova alzó entonces una bandera que traspasó naciones e ideologías políticas: la de la igualdad y la fuerza femenina.

Valentina, nacida el 6 de marzo de 1937 en el seno de una familia obrera,es recordada en su infancia como una niña temeraria y ruda, que no le tenía miedo a rasparse al caer de los árboles. Tras abandonar la escuela comenzó a trabajar en una industria textil soviética, al mismo tiempo alimentaba su pasión por el paracaidismo y las alturas en el club de este deporte en su pueblo. Saltaba al vacío con el vigor de su juventud sin imaginar que aquella afición la llevaría a atravesar la atmósfera terrestre.

En la carrera espacial, en la que Rusia y los Estados Unidos de América luchaban, como ahora, por el poderío y el dominio tecnológico del espacio, el país soviético apuntó a seguir las consignas de los fundadores del pensamiento comunista, en el que el sometimiento de la mujer se mira como la primera forma de dominación de clases y su superación como paso fundamental para alcanzar tal utopía. Se conformó entonces un grupo femenino de cosmonautas que llevarían un mensaje claro a la humanidad y al enemigo, las mujeres tendrán que abolir el capitalismo para encontrar su libertad.

Tras meses de pruebas en los que su cuerpo era sometido a la fuerza centrípeta, acondicionamientos físicos y formación en dinámica aeroespacial, esta rusa de 26 años, fue seleccionada entre 400 mujeres para llevar tal bandera. Siendo la primera mujer, una obrera por fuera de las altas castas soviéticas, en emprender un viaje de tres días y 48 vueltas alrededor de nuestro planeta en la soledad de su nave. Sin embargo, el ímpetu de igualdad de este Estado duró menos que la espectacularidad de la noticia. Desde que los mandos rusos en tierra no permitieron que Tereshkova operara el programa manual de su nave, y la acusaron de desobedecer los protocolos debido a su natural “curiosidad femenina” o su debilidad, tuvieron que pasar dos décadas para que la mujer volviera a la acción entre los cosmonautas y se tomara en cuenta su papel determinante en el desarrollo científico en la Unión Soviética.

A pesar de los rumores, esta cosmonauta con su valor lanzó una determinación a la humanidad: las mujeres, sin importar su origen, pueden alcanzar sus sueños, volar lejos con la fuerza de su espíritu y su pensamiento. Es por esto que después de su descenso se formó en ingeniería espacial y continua vinculada a la vida política de su país, labor en la que da una la lucha por la visibilización de las mujeres en la sociedad y la ciencia. Valentina es un nombre que ilumina a muchas otras que han quedado invisibles bajo una historia que se cuenta a medias, es un espejo para prender el fuego interno y tomar las riendas del mundo.

Share this article

Lo último de Valentina González

Acerca del Autor

Valentina González

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.