El país celebra cese al fuego unilateral del ELN

 En la noche del 29 de marzo de 2020, el país conoció una comunicación oficial del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la que decretaba un cese unilateral al fuego, entre el 1º y el 30 de abril, el cual caracterizó como “activo” ya que esa guerrilla se arroga el derecho de responder a las agresiones que en medio del cese se puedan presentar contra ellos.

El ELN, sin embargo, no solo se refirió al cese sino que planteó nueve consideraciones de carácter político, social, económico y humanitario. Por ejemplo dijo en su comunicado que la pandemia del coronavirus es una problemática que “va a determinar todo el comportamiento mundial, agravando las crisis estructurales existentes”. También criticó el enfoque que el capitalismo mundial le ha dado a la crisis, privilegiando los negocios y dejando a los más pobres la carga de soportar un confinamiento sin las condiciones básicas para sobrevivir. Condenó las políticas de Iván Duque para enfrentar la pandemia, y criticó las medidas represivas para controlar la cuarentena, la crisis carcelaria y sanitaria; y se refirió al pedido del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de un cese al fuego mundial en todos los conflictos armados. Y reconoció que organizaciones sociales y políticas también habían hecho solicitudes similares.

El comunicado contiene quince exigencias. Se destaca el llamado al gobierno a reunirse con su delegación que se encuentra en la Habana, Cuba, para concretar, con la presencia de los países garantes, un cese bilateral y temporal. Dentro de las exigencias de carácter social pide que se ofrezcan las pruebas de detección y los requerimientos médicos básicos para enfrentar el coronavirus de manera gratuita; se reforme la ley 100 de seguridad social para que sea pública y cubierta por el estado; apoyos económicos para desempleados, estratos bajos, pequeños y medianos empresarios y campesinos; cobertura de servicios públicos para toda la población; y la creación de un “fondo especial de 30 billones de pesos para atender la emergencia por el coronavirus, mediante el cobro de un impuesto extraordinario, al sistema financiero, a los grandes industriales, comerciantes y empresas multinacionales.

Para analistas como Victor de Currea Lugo, quien no solo conoce de cerca el proceso de negociación con el ELN, sino que ha escrito varios libros sobre el tema, y sobre los perfiles políticos y humanos de sus integrantes, la declaración de cese unilateral es muy importante porque trae un tono especial de gran madurez política, con reconocimiento a la ONU y los procesos sociales, y con alta valoración del momento político y social de la humanidad, con datos acertados y serios al respecto. De otro lado, de Currea considera que la declaración no viene sola sino que es la continuidad de lo que parece ser unos acercamientos discretos, pues están acompañados de liberaciones previas, por parte del ELN, de retenidos en los departamentos del Cauca y Arauca. Estos gestos, al parecer, fueron una respuesta al gobierno por la liberación de Francisco Galán y Felipe Torres, y su retorno a la condición de gestores de paz.

En las organizaciones defensoras de derechos humanos, los procesos sociales y políticos, y las comunidades en los territorios más afectados, el comunicado fue bien recibido y valorado. El movimiento Defendamos la Paz así lo reconoció, al tiempo que valoró también que el gobierno le devolviera el estatus de gestores de paz a Francisco Galán y Felipe Torres, exguerrilleros del ELN. Defendamos la Paz pidió que se hiciera lo mismo con Juan Carlos Cuellar, gestor recientemente detenido y privado de la libertad: “…consideramos como urgente y necesario que el presupuesto que se ha invertido en la guerra sea ahora destinado para cubrir y atender la situación de salud pública”. Además, exigieron al gobierno tomar las medidas necesarias para que cesen los asesinatos contra líderes y lideresas sociales, y se unieron al llamado del secretario de la ONU y el Papa Francisco, para que todos los actores armados en Colombia y el mundo cesen el fuego y paren las guerras. Más tarde, se conoció la reacción favorable del secretario general de la ONU, quien acogió con “beneplácito el anuncio” de cese unilateral del ELN, y pidió a otros grupos armados que hagan lo mismo.  

Organizaciones sociales y políticas como el Congreso de los Pueblos, cuya presencia campesina abarca varios departamentos y regiones donde hace presencia la guerrilla del ELN, se manifestaron complacidos con el anuncio de cese unilateral, por considerarlo un alivio para las comunidades; además deja la puerta abierta para que se dé continuidad a los diálogos de paz, y se acuerden condiciones para adelantar acciones humanitarias en los territorios.

Sería fundamental que no paren los gestos de paz, dice el analista Victor de Currea Lugo, y que el gobierno le concediera la libertad a Juan Carlos Cuellar y se le encomendara la tarea de construir los puentes necesarios para reanudar los diálogos de paz. También, como acto humanitario, y dentro de lo establecido en el decreto de emergencia carcelaria, el gobierno no tendría inconvenientes legales y políticos para liberar presos de esa guerrilla.

Debates de analistas y defensores de derechos humanos y constructores de paz, coinciden con estas apreciaciones, y algunos consideran que este es un momento político diferente que llama a pensar de otra manera, y a ponerse a la altura de salidas que privilegien el valor de la vida, la salud de la gente y del planeta.

Los acuerdos humanitarios en territorios como el pacífico colombiano, especialmente en Chocó, en el departamento del Cauca, y en la zona del Catatumbo del departamento de Norte de Santander, lugares donde las comunidades, los procesos, la insurgencia, los organismos internacionales y el mismo gobierno han tenido experiencias valiosas, son posibilidades más cercanas para que las partes tomen confianza y reanuden el proceso con acciones concretas: desminado, sustitución manual y voluntaria de cultivos de uso ilícito, entrega de retenidos, diálogos territoriales, campañas de salud, planes de vida y autogestión, de soberanía alimentaria, podrían abrir paso a las noticias que esperan los y las colombianas.

 

 

 

 

 

 

Share this article

Acerca del Autor

Periferia

Nosotros

Periferia es un grupo de amigos y amigas comprometidos con la transformación de esta sociedad, a través de la comunicación popular y alternativa en todo el territorio colombiano.

 

Por ello comprendemos que la construcción de una sociedad mejor es un proceso que no se agota nunca, y sabemos qué tanto avanzamos en él en la medida en que las comunidades organizadas fluyan como protagonista. Es en este terreno donde cobra siempre importancia la comunicación popular.

Litografía Periferia

 

Ubicación

 

 

Medellín - Antioquia - Colombia

Calle 50 #46-36 of. 504

(4) 231 08 42

periferiaprensaalternativa@gmail.com

Apoye la Prensa Alternativa y Popular

o también puede acercarse a nuestra oficina principal en la ciudad de Medellín, Edificio Furatena (calle 50 #46 - 36, oficina 504) y por su aporte solidario reciba un ejemplar del periódico Periferia y un libro de Crónicas de la Periferia.