Primer Bazar por la memoria de los movimientos sociales en Colombia…

El pasado 30 de Abril se realizó en Medellín el Primer Bazar por la memoria propuesto por la Corporación Colectivo María Cano (COMACA). Esta Corporación se pudo consolidar desde el 13 de Mayo de 2010, luego de algunos años donde profesionales, profesores/as universitarios, colectivos de trabajo, estudiantes, obreros/as e investigadores/as de todo el país, plantearan iniciativas alrededor de la necesidad de recuperar la memoria histórica como elemento fundamental en la lucha ideológica y cultural de nuestro país, que es inseparable además de la lucha política y económica que han librado y siguen librando las diferentes organizaciones y movimientos sociales.

 

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Desde COMACA se pretende construir una Política de la memoria en el país que permita ir más allá de una reivindicación de la memoria y la verdad meramente individual o del conflicto armado, sino que también pretende rescatar la memoria de los movimientos sociales y las izquierdas tal y como fueron, sin apologías, sin denigraciones, buscando principalmente sus medios de expresión, entendiendo esto como una acción política y organizada en el presente para construir nuevas fuentes de información y herramientas de comunicación por, en y para las luchas populares y políticas en Colombia.

Bajo este objetivo, COMACA en Medellín ve la necesidad -como muchos de nosotros y nosotras- de apostarle a proyectos frente a la reconstrucción de la memoria, siendo esto una necesidad no sólo en materia de verdad y justicia para las víctimas del conflicto, sino también como un fuerte insumo para construir esa nación que tanto anhelamos.

En nuestra ciudad, más específicamente en el barrio granizal (comuna 1) existe un colegio llamado “María de los Ángeles Cano Márquez”, donde a ninguno de sus niños y niñas se les enseña la historias de la lideresa; además, en el devenir de los/as habitantes de Medellín no se conoce la Avenida 33 como la Avenida María Cano, que es su verdadero nombre. Estas situaciones, como las pérdidas paulatinas de material de los movimientos sociales (prensa, documentos, archivos históricos, revistas, etc.) de los archivos y bibliotecas de la ciudad como el caso del periódico del PSR y la Revista Cyrano1 en la Biblioteca central de la UdeA, han demostrado que aun se intenta seguir borrando la memoria de un pueblo que busca por todos los medios posibles apostarle a construir una vida más digna, donde las épocas “de Antaño” sean también contadas desde las casas hasta las escuelas.

Con estas situaciones particulares en nuestra ciudad, se encontró que la casa donde vivía María Cano aun estaba en pie y conservaba la mayoría de sus elementos originales (sólo se habían cambiado las tejas y la puerta), y nace la propuesta de convertir esta en una casa museo, un centro de documentación y un aula pedagógica donde todos y todas  puedan ir a conocer la historia de los movimientos sociales, las izquierdas en Colombia y sus luchas en nuestra ciudad.

Fue bajo esto que el bazar por la memoria María Cano se ubicó exactamente en la calle donde está la casa de María Cano (Carrera 41 N°44-44), los bazares de obreros/as y artesanos/as en la década de los 20, -los cuales se hacían un día antes del 1ro de Mayo- unían a todos los/as rebeldes y se hacían con el fin de reivindicar el 1ro de Mayo como un día de fiesta para la clase obrera, se realizaban todo tipo de actividades, desde ventas de comidas, hasta pequeñas reuniones que ultimaban detalles de la movilización. Fue en un bazar como estos, en 1926, donde los obreros escogieron a María Cano como la “Flor del trabajo, Tribuna de Colombia”.

El bazar en su nueva época buscó así recuperar estas prácticas como elementos de acumulación histórica de nuestras luchas. En un día caluroso se ubicaron alrededor de 20 toldos con sus ventas y trueques, se relanzó la nueva época del periódico La Justicia2, hubo participación de grupos de teatro callejero y popular, organizaciones barriales, estudiantiles y sindicales, música andina, rock, jazz, poesía y demás, que engalanaron la memoria de todos los/as asistentes. Bajo el son de la música, las buenas conversaciones, el trueque y las comidas el bazar llenó de recuerdos los corazones de una ciudad que olvida a los suyos, y a los que la hicieron posible con sus luchas.

Al entrar un poco la noche se descubrió una placa conmemorativa de María Cano en la fachada de la casa. Sus dueños, quienes conocen también la historia de la lideresa, aplaudieron y ondearon las banderas de los 3 ochos3, junto con todas y todos los asistentes a la exitosa jornada. Con el ánimo de que no fuera el último bazar, sino que, por el contrario, fueran más los bazares para buscar el empoderamiento popular y la reconstrucción de la memoria.

La historia siempre se vive y percibe en un presente. Pero con mayor fuerza, en Colombia, la experiencia de los movimientos sociales y las izquierdas hace parte de conflictos vivos y procesos inacabados, como parte de un tiempo presente que se resiste a ser escrito e historiado como si se tratara de algo olvidado. Hoy nuestra historia es política de la memoria. COMACA.

Modificado por última vez el 16/06/2012

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Flaco Ninguneado

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