Edición 131 Septiembre 2017

35 años de resistencia por la paz y la democracia

0

El pasado 29 de agosto se llevó a cabo el evento conmemorativo de los 35 años del Instituto Popular de Capacitación –IPC-, el cual tuvo como mensaje político que la memoria, la verdad y la democracia son elementos fundamentales para hacer el tránsito en la sociedad colombiana de la guerra a la paz.

San Javier, Moravia y Aranjuez fueron los lugares elegidos para ser recorridos durante esta conmemoración debido al trabajo que esta organización ha realizado desde hace más de tres décadas en estas comunas de Medellín. Este espacio también fue el escogido para hacer el lanzamiento del informe “Resintiendo la violencia política”, un ejercicio que comenzó como un diagnóstico para el plan de reparación colectiva hacia la organización, pero que terminó por tomar la forma de un trabajo de memoria colectiva, que según Diego Herrera, presidente del IPC,“está en el marco de la búsqueda de la verdad frente a las agresiones y el daño político ocasionado, no solo al IPC, sino también al movimiento de derechos humanos en Antioquia y en el país”.

El trabajo del IPC comenzó enlos años 80’s en Medellín y en las regiones de Urabá y Suroeste antioqueños, alrededor de la educación sindical y el acompañamiento a las comunidades campesinas en su lucha por la tierra, y a organizaciones barriales y urbanas. Desde entonces su trabajo se ha consolidado alrededor de la educación,la investigación y la comunicación de carácter popular, con diferentes iniciativas que han fortalecido un trabajo regional en defensa de los derechos humanos.

Su labor se ha visto obstaculizada por diferentes ciclos de violencia entre los cuales han ocurrido sucesos como: allanamientos ilegales, detenciones arbitrarias, torturas, secuestros, y amenazas. Este ejercicio de memoria señala como responsables de estos hechos a agentes estatales y paramilitares que buscaban restringir el ejercicio crítico y social del IPC. Uno de los momentos mástristes en esta historia de violencia política contra el IPC es el de la bomba del 29 de agosto de 1999.“A pocos minutos de la 1:00 de la mañana fue activado un artefacto explosivo en la sede del IPC. La onda explosiva destruyó parte de las instalaciones del primer piso, donde se situaban el área administrativa, el auditorio, el centro de documentación y el archivo”, relata este informe.

Pese a estos actos de intimidación y terror, el IPC ha continuado su trabajo y en el marco de las apuestas que buscan construir una paz a través de la negociación política durante los últimos años, han reafirmado, según ellos, la permanencia del colectivo y su resistencia política.En la actualidad el IPC trabaja en articulación con las organizaciones sociales,en iniciativas encaminadas a rodear la implementación del acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las FARC, por lo cual han acompañado espacios como el Congreso Nacional/Regional de Paz, distintosforos sobre el balance de la implementación, y también han venido rodeando el proceso con el ELN en Quito.

Esta conmemoración de sus 35 años se da entonces en un momento en el cual su apuesta ha generado unos escenarios de diálogo social y político, alrededor de la agendas específicas en Medellín y en subregiones de Antioquia, en temas como el de la Comisión de esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición, la reforma política y la reforma rural integral.

Soy Azul pero me dicen Violeta

Previous article

Pequeña y gran minería en el debate público

Next article
Login/Sign up