Edición 138 Mayo 2018

Huellas del pozo 158

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No es la primera vez que los  pescadores de la vereda San Luis de Río Sucio son víctimas del mal llamado desarrollo. En 2015, cuando se puso en marcha la Hidroeléctrica Sogamoso, la captación de aguas acabó con varias especies de alevinos y aumentó el riesgo laboral para los pescadores.

Hace un mes y medio la mancha de crudo que fluía por el río Sogamoso estremeció el país. El pozo 158 del campo petrolero Lizama, ubicado entre los  municipios de Barrancabermeja y San Vicente de Chucurí, se salió de control y emanó miles de barriles de crudo que provocaron graves afectaciones ambientales. Aunque Ecopetrol dice haber mitigado la emergencia, hay tragedias humanas que no han sido atendidas por la empresa como la de los pescadores de la vereda San Luis de Río Sucio en el municipio Sabana de Torres.

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