Se conmemora este mes el Día Internacional de la Mujer Luchadora, en homenaje no solo a las 129 trabajadoras de una fábrica de
textiles que murieron calcinadas cuando sus patronos le prendieron fuego a la fábrica, sino como un tributo a todas aquellas mujeres que con su temple,
su grandeza y su magia han resistido y resisten hoy ante los embates de un modelo de dominación excluyente, discriminatorio y explotador. A las
mujeres que se niegan a ser artificio, a quienes se niegan a detener el paso, a bajar los brazos, a todas aquellas mujeres que con su existencia y
resistencia dignifican la vida; a todas ellas va este pequeño reconocimiento.
Te amo porque sos dulce locura
que embriaga mi monotonía
porque has parido la maravilla de la existencia
porque resistes y sueñas
porque construyes y tejes.
Te amo porque quebrantas la simpleza del alma
porque dibujas en tu sonrisa
el porvenir y el ahora
porque trabajas frente en alto
edificando futuro
Te amo porque tus ojos
no son perlas que se venden
sino certeza de que existes
porque tus manos no son
simple fragilidad
sino herramienta vital
de resistencia
Te amo porque en tu cuerpo
reposa la ternura
y arde el fuego infinito
de la rebeldía.
Jalma
SI DIOS FUERA MUJER
¿y si dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse
Vaya vaya si dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas
tal vez nos acercáramos a su divina
desnudez
para besar sus pies no de bronce
su pubis no de piedra
sus pechos no de mármol
sus labios no de yeso
Si dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos sida o pánico
nos contagiaría su inmortalidad
Si dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos
sino que nos aguardaría en el zaguán del
infierno
con sus brazos no cerrados
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles
Ay dios mío dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería
qué venturosa espléndida imposible
prodigiosa blasfemia
Mario Benedetti
Reglas de juego para los hombres que quieran amar a mujeres mujeres
I
El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer lo que anida en mí,
la golondrina transparente de la ternura.
II
El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
con que yo estaré al lado suyo.
III
El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.
IV
El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo,
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.
V
El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca donde descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones,
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.
VII
Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si es necesario.
VIII
El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.
IX
El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento
en una plaza llena de multitudes.
Podrá gritar -te quiero-
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.
XI
El amor de mi hombre
no querrá rotularme y etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.
Gioconda Belli