Antes que todo, es necesario aclarar que cada pueblo tiene sus usos y costumbres propios; cada uno de ellos cuenta con sus médicos tradicionales propios, profesionales en el uso tanto de plantas como de minerales y animales, en el manejo del tiempo, protectores de la naturaleza y defensores del equilibrio entre los hombres, la Madre Naturaleza y los espíritus que en ella habitan. Estas personas, hombres y mujeres educados en las leyes Mayores, según los conocimientos ancestrales para mantener la armonía en la comunidad y la naturaleza dentro del territorio entendido como espacio de vida, de intercambio, y de diálogo son, junto a los Gobernadores y la guardia indígena, las autoridades tradicionales dentro de los Territorios Ancestrales recuperados.
Los médicos tradicionales con sus conocimientos ancestrales, transmitidos por medio de la palabra, en contacto directo con los elementos y los espíritus, guían permanentemente la labor de las demás autoridades tradicionales, con la misma voluntad con la que guían al resto de la comunidad en sus trabajos diarios, dando consejo y educando; los Te’ walas, por ejemplo, nombre que reciben en Nasa Yu’ wue sus médicos tradicionales, indican cuándo es adecuado o no un bloqueo, una marcha o un congreso, escuchando a los pájaros, estando atentos a los truenos, a la luna y al arco iris; también conocen el tiempo, saben cuándo es bueno sembrar y cuando cosechar. Por ello, estos hombres y mujeres sabedores y sabedoras, Mayores y Mayoras señalan que es La Madre Naturaleza quien nos fortalece para la resistencia, y que es nuestro deber revitalizar los valores ancestrales que se han debilitado debido al consumismo propio del capitalismo, el cual es impulsado por medio del arma de control y desinformación más efectiva que existe: la televisión.
Debido al debilitamiento de los valores ancestrales y al ineficiente modelo de atención en salud del estado, que no responde a las necesidades de los pueblos indígenas, estos se vieron en la necesidad de plantearse un sistema de salud propio que jalone procesos y que permita la apropiación de los valores tradicionales, desde los procedimientos ancestrales, basados en la identidad cultural, la participación, la autonomía, la equidad, la universalidad, y la concertación.
La AIC (Asociación Indígena Del Cauca), EPS Indígena, cuenta con médicos “occidentales” que realizan sus tratamientos con medicinas homeopáticas como concentrados de plantas en grajeas y tinturas principalmente, además de aguas aromáticas de distintas plantas; también atiende emergencias y cubre enfermedades de alto costo ( cosa que evitan a toda costa las otras EPS). Debido, empero, a que el modelo en la prestación de salud ligada a la legislación colombiana ve a esta como un servicio, no como un derecho que, por demás, responde más a la lógica del mercado que a la identidad cultural, no satisface las necesidades indígenas, desconociendo los procesos de autonomía territorial y política de las comunidades en resistencia. Sin embargo, se han logrado algunos cambios gracias a la presión de la comunidad, según aseguran los comuneros. Además de esto, recientemente la EPS Indígena se enfrentó a un despido masivo que dificulta aún más la prestación de un servicio eficiente, denuncian ellos mismos.
La comunidad reunida en las comisiones de salud, de la cual hicieron parte activa médicos y médicas tradicionales, fue alimentada con el diálogo fraterno y con la exigencia generalizada de un Sistema de Salud Propio de los pueblos indígenas, para los pueblos indígenas y la comunidad en general, que reemplace al modelo actual, con prácticas tradicionales fortalecidas por medio de la formación de más médicos tradicionales que, junto con los actuales, desarrollen programas que respondan con satisfacción a los planes de vida de la comunidad. Estos planes de vida, fortalecidos desde la administración propia y la Universidad Autónoma Indígena Intercultural (UAII), por medio de la formación en investigación propia, permitirán a la vez el fortalecimiento organizativo del proceso de resistencia y el control social por medio del reconocimiento de las autoridades tradicionales.
Para la puesta a punto de este Sistema de Salud Propio se dio un plazo de 3 años, antes de los cuales debe comenzar a caminar, alejado del consumismo y la mercantilización, hacia la dignidad y la vida de los pueblos en resistencia; este nuevo modelo de atención propio en salud debe, según los mismos indígenas, reivindicar las luchas de los Mayores, resaltar la importancia de la armonización con la naturaleza y los espíritus que en ella habitan, transmitir la necesidad de cultivar la tierra, de protegerla, para así aprender a armonizar con ella dinamizando los planes de vida, fortaleciendo así la organización política y administrativa por dignidad y autonomía, en defensa de la vida.