Edición 95 - Mayo 2014

Vuelve la magia con la Titerefiesta

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A propósito del Segundo Festival Regional de Títeres “TITEREFIESTA”, organizado por la Asociación de titiriteros de Colombia ATICO, Antioquia, que se realizará entre el 23 de mayo y el 01 de junio de 2014, Oscar Manuel Zuluaga Uribe, del grupo Arlequín y los Juglares, y Rodolfo Gómez Peralta, de la corporación Caretas, nos hablaron de la evolución histórica del teatro de títeres y su aporte al quehacer comunitario, social y popular.

El teatro de títeres a través de la historia

El teatro de títeres es tan antiguo como el teatro, la danza o la pantomima. Este arte milenario se origina como una práctica ritual fundamental de las primeras tribus existentes, mediante la cual se relacionaban y comunicaban con los dioses de la naturaleza, desde la animación de objetos y figuras de su cotidianidad representadas en formas planas, rígidas y estáticas como las máscaras.

Los títeres más antiguos que se conocen tuvieron lugar en la cultura oriental con la aparición de las sombras chinescas, luego se expandieron por toda Asia hasta llegar a Europa, donde florecieron a partir de la Farsa Atelana en la que se utilizaban máscaras y caretas para contradecir, criticar y sentar una posición política respecto a los poderes de la época como la Iglesia, los reyes, los feudos, entre otros.

A partir de allí, el teatro de títeres se fortaleció y empezó a crearse otro tipo de muñecos más corpóreos y tridimensionales.

Es entonces Europa considerada la cuna del teatro de títeres, que posteriormente fue traído a América y desarrollado en casi todos los países del continente por las culturas indígenas que habitaban el territorio, conservando el carácter simbólico y espiritual del ritual. Estas manifestaciones fueron plasmadas y conocidas históricamente, a través de los códices y jeroglíficos de las diversas culturas nativas.

En Colombia, rememoramos al antioqueño Sergio Londoño “Manuelucho”, como el primer titiritero que da vía a este arte en el país, a partir de la creación del teatro de títeres “La pura Astilla Remediana”.

Más adelante, encontramos otros titiriteros y titiriteras que ahondan en esta disciplina y continúan el desarrollo del teatro de títeres en el país y particularmente en Medellín, como Edo Polané, Títeres Michín, Hugo Álvarez “Tío conejo” y otros tantos y tantas que siguen trasegando por los caminos de este quehacer.

El teatro de títeres como herramienta pedagógica y social
“El títere es un campo fértil para la imaginación y tiene más posibilidades imaginativas que el mismo teatro, porque en ese pequeño recuadro, con esas pequeñas figuras, se pueden plantear múltiples simbologías del mundo”.

El teatro de títeres siempre ha sido profundamente crítico de la realidad social, para ello utiliza diversos recursos como el humor, la fantasía, las analogías, los símbolos, la imaginación… Todo lo que dice lo expresa con belleza. No es burdo ni soez.
Entretanto, el titiritero o la titiritera es un una persona profesional que para poder lograr la belleza, la calidad estética, la poética, el pensamiento filosófico, se dedica al estudio y profundización de las corrientes de antes, de ahora o del futuro. Ya que para poder transmitir eso que construye, de una manera adecuada, tiene que ser profundamente sensible.

La pedagogía en el teatro de títeres es parte consustancial de él; por la cercanía con la niñez, por el contacto que los iniños en su emoción crean con otras personas, por recrear el niño en los adultos, por ganar la atención de los mayores, por construir y manejar códigos, simbologías tan diferentes y tan sublimes, por ser capaz de transgredir, de crear señas, lenguajes y entornos diferentes. Por reflejar historias reales de la vida, a través de las múltiples posibilidades del accionar de los muñecos.

Proyección del teatro de títeres
El teatro de títeres tiene una amplia proyección, tiene todo el futuro. Ese acto íntimo de comunicación, esa integración viva y directa entre el público y los muñecos, nunca será suplantada por ninguna tecnología. Siempre habrá quien quiera contar o representar historias.

Inclusive con el uso de las nuevas tecnologías el teatro de títeres tiene todas las posibilidades, porque le da más cabida que antes, a través de diversas plataformas como la internet, para ampliar su horizonte creativo.

Y es precisamente en ese ámbito de la proyección que la Asociación de Titiriteros de Colombia ATICO, regional Antioquia, propone la TITEREFIESTA como un espacio colectivo, de visibilización del oficio y fortalecimiento gremial en el departamento.

Es una propuesta que empieza a consolidarse como un importante festival en Antioquia, que posibilita otras perspectivas del mundo a través del encuentro visual, estético, académico, histórico y ancestral con el teatro de muñecos.

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