Las Empresas de Servicios Varios de Aseo – EMSIRVA ESP, que era hasta hace algún tiempo patrimonio de todos los caleños, se nos esfumó de las manos a consecuencia de la apatía general de los caleños de salir activamente a defender sus empresas públicas. Pero, ligado a ello, ¿qué más hay en este tenebroso y lucrativo tema de la liquidación? ¿Qué intereses se mueven para el caso de la basura y a quiénes favorece? Estos interrogantes los espero despejar desde mi óptica, a la que muy seguramente los lectores podrán añadir otros factores que han influido en dicha determinación.
El arrinconamiento de Emsirva
Primero, EmsirvA ESP como empresa pública municipal contaba con todo el respaldo de las diferentes administraciones que han pasado por la Alcaldía Municipal y de todos los matices y colores, pues, al igual que su hermana EMCALI EICE ESP, se convirtió de la noche a la mañana en la caja menor de los gobiernos de turno, para atender festejos y agasajos a personalidades regionales y nacionales cuando no había presupuesto en la administración central. Por tanto, podemos afirmar que se trataba igualmente de una especie de fortín político para suplir los compromisos electorales de alcaldes, diputados y concejales. Pero no nos podemos extrañar de tal condición, pues en el sector público siempre ha sido una constante que para conservar el empleo hay que ubicar votos para su padrino politiquero, ocurre aún en la alcaldía, gobernación y en otras dependencias oficiales, no solo de Santiago de Cali sino de todos los municipios del país.
Este puede ser uno de los primeros factores para la desmembración de las empresas de servicios varios de aseo Emsirva ESP, pues el criterio de los gamonales políticos es que ellos le salvaguardarían el puesto laboral a los trabajadores, lo que llevó a un anestesiamiento general de los trabajadores, que hasta el último minuto creyeron firmemente en los embustes y falsas promesas de su “padrino” o “madrina”.
Igual debemos tomar en cuenta los anteriores atentados contra la estabilidad de los trabajadores en términos de tercerizar las condiciones laborales y salariales de este sector; y la vinculación de las Cooperativas de Trabajo Asociado para el barrido de calles, la reducción significativa de la planta de personal y por consiguiente una reducción colateral de la tasa de sindicalización -concibiendo a ésta última como el criterio político de oposición al interior de la empresa y que regulaba las relaciones obrero patronales-. Al verse diezmado el sindicato no tenía forma de oponerse ni mucho menos de resistir los diferentes embates del modelo neoliberal en aras de privatizar y apropiarse del negocio expedito de la basura, el barrido, recolección y depósito final, de igual manera y, supuestamente como conducta medio ambiental, la industria del reciclaje.
Cuando la primera arremetida de liquidación, suscitada aproximadamente 5 o 6 años atrás, el sindicato logró frenar este embate, presentando una propuesta de salvación que fue acogida por el agente interventor de ese entonces -paradójicamente este interventor fue removido de su cargo, pues no generaba garantías para las pretensiones del modelo-. El mismo ex gobernador Angelino Garzón logró que Infivalle le concediera un empréstito para adquirir nuevo parque automotor con lo que se solucionó en parte la problemática social.
La fuerza mediática contra Emsirva
Cuando se veía una luz de esperanza para la empresa, de manera misteriosa surgió una campaña mediática en detrimento de Emsirva ESP. Alguien orientó o pagó para que toda la basura se regara a lo largo de la carrera 10 en pleno centro de la ciudad, se represaron las contrataciones de las CTA’s para barrido en la ciudad, y se lanzó públicamente una campaña propagando la idea de que la empresa no cumplía con su labor de limpieza y era necesario quitar la hegemonía pública para darle cabida al sector privado. En consecuencia con esto, la Agente Interventora advirtió que “las actuales actividades de recolección y transporte no son suficientes para resolver los problemas de aseo de la ciudad, luego de detectar que los problemas con los escombros, con las zonas verdes, la falta de cultura ciudadana y los basureros crónicos siguen proliferando en la capital del Valle del Cauca”.
En el período de Susana Correa como agente interventora se ve la postura clara del gobierno frente al futuro de la empresa. Toda su actividad fue proclive a la privatización y en esto fue apoyada por el actual burgomaestre local, Dr. Jorge Iván Ospina, quien venía con una estela de venta de lo público cuando se desempeñaba como director del Hospital Universitario del Valle, y de varios concejales de la ciudad que igualmente tienen compromisos económicos y políticos frente al tema de la basura en esta región del país.
Así, la Superintendencia de Servicios Públicos ordenó, mediante Resolución No. 07455 del 25 de marzo de 2009, la liquidación de Emsirva ESP, al establecer que “los elevados costos operacionales y administrativos de la empresa dan lugar a un déficit mensual aproximado de $2.200 millones, para un total anual proyectado de $25.000 millones, lo que hace inviable financiera y técnicamente en el corto, mediano y largo plazo a Emsirva, pues los ingresos no cubren sus costos operacionales, situación que la imposibilita para continuar prestando el servicio de aseo con la calidad y la continuidad que ordenan la Constitución y la Ley”.
Ahora, y siendo el alcalde integrante de la mesa directiva de Emsirva ESP, ¿cómo se explica que Jorge Iván Ospina exprese que no sabía de la resolución liquidatoria emitida a altas horas de la noche y que afectó a la ciudad en términos de la prestación del servicio público de aseo?
Despedazamiento final
Finalmente, la prestación del servicio de aseo público se dividió en cuatro sectores -es la figura de la escisión de la empresa, segundo atentado frontal a su integridad. Todo el personal se aglutinó en la base la Merced, en donde a bulto se apreciaba el gran número de trabajadores y parque automotor disponible para el cumplimiento de su función pública de carácter esencial. Esta infortunada determinación para la ciudad resolvió la prestación del servicio de la siguiente manera:
Emsirva se quedó con el servicio en la Zona Norte, que comprende las comunas 2, 4, 5, 6, 7 y 8, más la recolección de los residuos sólidos. En la Zona Oriente (comunas 11, 12, 13, 14 y 15) el servicio estará a cargo de Emas Cali. La Zona Sur (comunas 10, 16, 17, 18 y 22) la recolección la adelantará la empresa Proambiental del Valle y en la Zona Centro (comunas 1, 3, 9, 19 y 20) el aseo estará a cargo de Ciudad Limpia.
Respuesta del sindicato
Al conocer la resolución, se realizó la toma pacífica de las instalaciones de la base norte de la empresa y el taponamiento de la Avenida 2ª norte, en una acción de resistencia que fue inmediatamente rodeada por las diferentes organizaciones sindicales y sociales de la ciudad. Incluso participaron algunos concejales que se vieron burlados en su acción de control social a las políticas de la alcaldía de Santiago de Cali, al no ser tenidos en cuenta como Concejo Municipal para aprobar la escisión de un bien patrimonial del municipio.
Las peticiones de los trabajadores fueron consecuentes con la realidad política y social de la comarca. Cuidando que se les respetara su estabilidad laboral, Sintraemsirva, a través de su junta directiva, se puso al frente en todo momento de la acción de resistencia y dispuso de acciones de cabildeo social y político regional y nacional en aras de reversar la decisión de liquidar la empresa.
Pero pudo más el apetito económico del actual régimen que no dio el brazo a torcer y antes, por el contrario, mantuvo su pretensión de manera terca y distante de la comunidad caleña. Pasando por encima de la voluntad de los directamente afectados y a quienes el Estado Social de Derecho les denomina “ciudadanos”.
La familia presidencial tras el negocio
Las pretensiones eran más que obvias. Los hijos del presidente, Tomás y Jerónimo Uribe, han venido incursionado a nivel nacional en el sector de la basura, más concretamente en el reciclaje. Para ello constituyeron la empresa Residuos Ecoeficiencia S.A., con la cual están desplazando de sus labores a centenares de recicladores informales o agrupados en cooperativas en las grandes ciudades como Medellín, Bogotá, Cali. Allí es donde las grandes industrias como Coca Cola, Bavaria, Zonas Francas, y las tecnoquímicas entre otras, que financiaron desde un comienzo la política de Álvaro Uribe Vélez, se aferran a su continuidad.
Todas ellas, las empresas, han contratado con Residuos Ecoeficiencia S.A, aparentemente porque les resulta más fácil y de mayor control disponer de personal uniformado, con maquinaria y transporte adecuado para el retiro de los sólidos de cada una de sus instalaciones, antes que permitir que unas personas o grupos sin ninguna protección y sin las condiciones técnicas y fitosanitarias adecuadas realicen la misma tarea. Así, en Cali ya el manejo de los residuos sólidos en empresas como Bavaria, zona franca del pacífico, y las del grupo empresarial Ardila Lule son negocios de Residuos Ecoeficiencia S.A.
Lo que en realidad no se admite ante la comunidad nacional es que la familia del presidente hace uso de la posición dominante en el actual gobierno, a través de dádivas a funcionarios públicos, con negocios non santos, presiones indebidas de congresistas y ministros para favorecer las actividades comerciales e industriales de Tomás y Jerónimo en todo el territorio patrio. Y el muy rentable negocio de la basura no es la excepción: para ello reorientaron toda la política de barrido, recolección, transporte y depósito final de las basuras a nivel nacional, con el único objetivo de entregarle a los Uribe el monopolio en este sector estratégico de los servicios públicos.
Han venido privatizando empresas de aseo por doquier, cerrando los rellenos sanitarios a gran escala o regionales, para abrirse paso con la figura de las Plantas de Manejo Integral de Residuos Sólidos – PMIRS en aquellas poblaciones con número inferior a los 50.000 habitantes, lo que les permite reciclar con mayor prontitud y agilidad, les confiere versatilidad en su giro de negocios y les genera un menor impacto medio ambiental a los municipios que asuman tales proyectos.
Como corolario, debemos manifestar que la injerencia del mandatario con todo su stand de gobierno es tal, que ha terminado imponiéndole a sus súbditos, entiéndase empresarios nacionales y extranjeros, comerciantes, terratenientes, ganaderos, como si se tratase de una orientación partidaria, que contraten única y exclusivamente con la firma de sus hijos. Lo que se maneja tras bambalinas es que ya no es solo la incidencia de la familia presidencial en el sector de la propiedad raíz (compra de terrenos), o en las artesanías, ahora vienen por la basura – reciclaje. El mensaje es claro, el día de mañana vendrán por otro segmento de la economía nacional, como el abastecimiento de alimentos, servicios públicos domiciliarios, financiero, etc., etc., y se tendrá que aceptarlos sin mayores requerimientos porque son los hijos del emperadorcito.