Edición 56 - Octubre 2010

Una mirada al boom petrolero y al fenómeno transnacional en Casanare

0

La bonanza petrolera, como se denominó el periodo de gran producción de crudo en el Pie de monte del Casanare, que significo en términos económicos al país, o mejor al gobierno nacional, la posibilidad de apalancar su maltrecha economía en momentos que se disponía a implantar el modelo de apertura económica, hizo saltar del anonimato una región olvidada y perdida en la vasta geografía nacional: El piedemonte de la cordillera oriental, en el departamento de Casanare. Pero también la convirtió, de la mano de la intervención de la B. P. en una zona donde se recrudeció el conflicto social y armada y la persecución a los movimientos populares. De ello dan cuenta las recientes investigaciones de la Corporación Social para la Asesoría y capacitación comunitaria, COSPAC.

 

Son varias las miradas que se pueden dar a la bonanza petrolera y sus impactos. Por un lado su impacto sobre la economía, pues allí la BP., bajo diversas  figuras de contratación y en franca desventaja para la región entró a explotar los campos de Cusiana y Cupiagua, que junto a la producción de caño limón, en Arauca, se constituyen en más del 80% de la producción de petróleo en los años 90s, en el país. Así, pues la lectura del gobierno es la de “un sobresaliente crecimiento en las exportaciones, el beneficio social y económico para el país ha sido evidente, pues estos sectores incrementaron en forma sostenida sus aportes a los ingresos del Gobierno Central por concepto de impuestos y aportes a las regiones especialmente por regalías”.

En este sentido, los impuestos sufragados por el sector petrolero crecieron de $3 billones pagados en el año 2004, a $ 7,9 billones en 2009 (aprox. 1,6 % del PIB país), es decir, el Gobierno Nacional Central incrementó 2,7 veces su recaudo de impuestos provenientes del sector de hidrocarburos; este concepto comprende el impuesto de patrimonio, de renta a cargo e IVA a favor de la extracción de petróleo y actividades y servicios conexos. Y los ingresos a las regiones por regalías del sector petrolero se duplicaron, pasando de $1,7 billones causados en el 2004, a cerca de $3,7 billones en el 2009, con un pico de $5,4 billones alcanzado en el año 2008, que representó el 1,3% del PIB Nacional.
Pero otra muy distinta es la lectura que se hace desde las comunidades, lectura que trata de recoger la Corporación Social para la Asesoría y capacitación comunitaria, COSPAC, en su investigación sobre los impactos de la explotación petrolera, consignada en sus libros “por dentro e’ soga”. Esta región es rica en recursos naturales y socio-culturales, pero desde el momento de los hallazgos petrolíferos estas riquezas se han venido transformando drásticamente por la implantación de una economía de enclave, que en adelante se manifiesta en una economía “petrolizada” de dependencia, sobrecostos, clientelismo y corrupción en el Casanare, y que es auspiciada por la británica BP.

Esta Multinacional petrolera inició sus explotaciones al tiempo que la región estaba atravesada por serios conflictos sociales y la confrontación de diversos grupos armados. Sin mayor consideración la petrolera BP entró a apoyar económicamente a la brigada XVI del ejército nacional, a la vez que contrataba con los gobernantes y políticos del departamento, en su mayoría comprometidos con los paramilitares de la región. Por esto es claro que la petrolera británica tomó parte en el conflicto y se benefició de la barbarie que sufrió esa región durante los últimos 20 años.

La investigación da cuenta de cómo las regalías petroleras se desviaron hacia el proyecto paramilitar y militar en el Casanare y cómo al tiempo que BP amasaba ganancias en dólares, las cifras de asesinatos y muertes violentas se contaban por miles (por lo menos 9.983 muertes violentas, a parte de 2.553 desaparecidos, registradas en el Casanare en el periodo 1998 – 2005, según el  Informe de Bebetech en Febrero 2010). Además, hay más de un centenar de asesinatos registrados recientemente como “falsos positivos” en las áreas de influencia petrolera, en  los que están directamente comprometidos miembros de la brigada XVI del ejército nacional, encargados de la seguridad de las locaciones petroleras.

Los impactos de la explotación petrolera en los Llanos Orientales son una experiencia amarga para el pueblo casanareño, no solo por las violaciones a la vida y los derechos humanos, las desigualdades y el empobrecimiento al que se sometió la región, sino por ser este un modelo económico basado en el saqueo de los recursos naturales. De esto da cuenta  COSPACC en los libros  “Una Mirada al Boom Petrolero y al fenómeno Transnacional en Casanare” tomo I y “Un Análisis de los impactos de la BP. en Casanare” tomo II,  de reciente publicación.

 

Oro en Segovia: Para unos la vida, para otros el lucro desmedido

Previous article

Ante la Unidad Nacional, está la Unidad Popular

Next article
Login/Sign up