Edición 122 Octubre - Noviembre 2016 |#64bd6e

El progresivo marchitamiento del SENA

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El 13 de septiembre pasado, algunos funcionarios y aprendices del SENA, liderados por el sindicato de empleados públicos de la entidad, SINDESENA, y el comité de estudiante y egresados, COES, iniciaron un paro nacional indefinido, para reclamar por asuntos relacionados con las frecuentes reducciones del presupuesto,  el incumplimiento de los acuerdos colectivos, la privatización de la gestión, las afectaciones por la Reforma Tributaria del 2016, la modificación de la misión mediante el denominado  Sistema Nacional de Educación Terciaria, SNET, y  las declaraciones engañosas de quienes administran la entidad.

Gran Movilización Nacional contra la Reforma Tributaria y la Privatización del SENA han sido denominadas las acciones desarrolladas por el grupo que protesta. Acciones que  comenzaron con la “Toma de Bogotá”, el 7 de septiembre del presente año, y que continuaron con el paro nacional indefinido, en el que participan las 33 regionales que la conforman. Algunos argumentos destacados sobre los asuntos en cuestión, son:

La frecuente reducción del presupuesto
En el año 2015, al SENA le redujeron del presupuesto asignado 293.000 millones de pesos. En el 2016, le congelaron 34.000 millones. Y para el 2017, la dirección general solicitó 3.7 billones de pesos y solo le aprobaron 3.2, por lo que no podrá ampliar o mejorar la infraestructura, actualizar la tecnología y orientar muchos programas de capacitación de aprendices.  

El incumplimiento de los acuerdos con los trabajadores
Los funcionarios y trabajadores presentan cada dos años un pliego de solicitudes, haciendo uso del derecho a la negociación colectiva, pero, según la experiencia con los últimos pliegos,  el nivel de cumplimiento de lo acordado es muy bajo, cerca del 18% de los puntos más sencillos. En la negociación del pliego del 2015, se acordó el ingreso a la planta de personal del SENA de 3.000 nuevos funcionarios, 1.000 cada año, hasta el 2018, y 800 trabajadores temporales, para proyectos específicos, con contrato laboral por dos años, en el 2016.  

Se acordó, también,  una nivelación salarial para los funcionarios. Asuntos que no se han materializado porque, aunque quienes administran manifestaron haber dejado comprometidos los recursos económicos, la última palabra la tiene el Ministro de Hacienda.

La privatización gradual de la gestión de la entidad
El SENA tiene 6.904 trabajadores en su planta de personal, de los cuales 3.700 son instructores y unos 700 son trabajadores oficiales, pero para la ejecución de la misión contaba, además, con 33.000 contratistas por prestación de servicios, según los datos del 2015. El de prestación de servicios es un tipo de contrato que no se rige por el código sustantivo de trabajo, sino por el código civil. De esa manera, al contratista del SENA no le pagan las prestaciones sociales: vacaciones, primas, cesantías, intereses, etc., y, además, él debe pagar su seguridad social.   

Pero eso no es todo, mediante el programa de Ampliación de Cobertura, léase de tercerización, la entidad le entrega grandes cantidades de dinero público de la educación a las empresas privadas para que capaciten  grupos de aprendices, que luego son certificados por el SENA.

Como si lo anterior fuera poco, el SENA hace y financia buena parte de las tareas del Ministerio de Educación Nacional, con los programas de articulación con la educación media y la educación técnica profesional y  tecnológica, que son parte de la educación formal.   

Por tales motivos, los integrantes del Sindicato de Empleados Públicos del SENA – SINDESENA manifiestan que mientras la entidad estimula por un lado la cultura de la educación técnica y tecnológica, por el otro, desestimula la financiación con dinero público de la educación universitaria.  El SENA es sometido  a un proceso de privatización lenta y gradual, tal y como lo recomendaron el Banco Mundial, la OCDE y el Consejo Privado de Competitividad, en diferentes documentos.  

Reforma Tributaria del 2016
En palabras del presidente Juan Manuel Santos: “la reforma tributaria será muy amigable con los empresarios”. Es decir, se ampliará la base tributaria, o sea que, más personas pagarán más impuestos; aumentarán  el IVA y el impuesto a la renta de muchos colombianos y eliminarán las contribuciones con destinación específica, que para el SENA son el CREE y los aportes parafiscales, que representan algo más del 70% de los recursos  del 2016. En palabras simples, el SENA, el ICBF y las Cajas de Compensación Familiar no tendrán recursos con destinación específica y les serán asignados recursos del presupuesto nacional.

La misión de la entidad en el SNET
En el plan de desarrollo 2014 – 2018 se creó el Sistema Nacional de Educación Terciaria –SNET, que corresponde a toda la oferta de educación postmedia, y que incluye la educación técnica y tecnológica que se viene orientando en el SENA. Por lo tanto, el sistema deja sin opción a grandes sectores de población, como los campesinos, muchos desempleados y otros que no han desarrollado la educación media. Pero además, es un sistema regido por el Ministerio de Educación  y no por el Ministerio de Trabajo, al que está adscrito el SENA.

La propuesta del SNET se compone de dos pilares: educación universitaria y educación técnica. La educación universitaria será para unos pocos privilegiados que pueden pagar, endeudarse o acceder a créditos bancarios o a las becas gubernamentales, y que la educación técnica es para aquellos que no cuentan con recursos suficientes.

Las declaraciones engañosas de los administradores del SENA
Quienes representan a la administración han participado en una serie de eventos sobre las reformas al sistema educativo colombiano, pero no han defendido la misión ni la categoría Formación Profesional Integral, que es la razón de ser del SENA, y mucho menos a su población objetivo. Avalan a toda costa lo propuesto por MinEducación.

A los aprendices les dicen que la situación está normal, que solo el 9% del SENA está con el paro, y publicitan unas proclamas engañosas, como que: el SENA no se privatiza, no reduciremos los recursos de la institución, seguiremos siendo parte del sector económico, modernizaremos la tecnología, profundizaremos nuestra presencia internacional y los técnicos y tecnólogos podrán acceder a especializaciones y maestrías tecnológicas.    
 
Ante los anteriores asuntos, SINDESENA expresó que es necesario que los funcionarios, los aprendices y las organizaciones sociales y sindicales del país, se informen sobre la delicada situación en la se encuentra la entidad “más querida por los colombianos” y que participen en las acciones de defensa de este patrimonio de los colombianos, que viene sufriendo un progresivo marchitamiento y una gradual privatización de su gestión.

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