Por: Freddy Díaz – García*
Si bien los incendios forestales generan percepciones negativas en un sector importante de la sociedad, son un proceso natural que hace parte de los ciclos de los bosques y son claves para su renovación. Concretamente, son fundamentales en los bosques boreales, ubicados en la parte norte del planeta; en ellos el fuego es necesario para dejar minerales disponibles contenidos en las cenizas, así como para abrir las semillas y lograr reproducirse, en especial las de algunas especies que requieren de altísimas temperaturas para ello.
Aunque en los trópicos ocurren incendios forestales, son menos frecuentes debido al microclima húmedo propio de ellos, la humedad de la madera combustible y las altas precipitaciones. Sin embargo, esas características no los hacen inmunes; las temporadas secas intensas, como las producidas durante el fenómeno de El Niño, pueden provocar incendios forestales capaces de hacer desaparecer árboles, plántulas y las coberturas del suelo, así como dañar profundamente las semillas que se encuentran en latencia.
Esos procesos se ven profundizados por los cambios en el uso del suelo promovidos por actividades culturales desarrolladas por las sociedades y que han pasado de generación en generación como parte de sus labores productivas. Esas transformaciones incluyen el cambio de bosques a pastos o monocultivos, básicamente hierbas inflamables.
Asimismo, resaltan las quemas controladas hechas con el objetivo de limpiar el área para la siguiente siembra.
Todo ello genera alteraciones en el ciclo hidrológico, provoca la pérdida de humedad, lo que facilita la producción y expansión del fuego. Lo cual, en medio de altas olas de calor y la reducción de precipitaciones, lleva a los ecosistemas a la vulnerabilidad extrema.
El caso tolimense
El denominado fenómeno del ‘súper’ Niño se ha expresado en el país, entre otras formas, con múltiples focos de incendios forestales en diferentes regiones. De acuerdo a la UNGRD (2026), para el 26 de agosto había 21 incendios activos en Colombia, once de ellos ubicados en el departamento del Tolima.
La dimensión de los incendios en el departamento ha llamado la atención de la opinión pública, así como han despertado grandes inquietudes en la ciudadanía y preocupaciones por las implicaciones sobre las vidas humanas, la biodiversidad y los daños materiales que pueden generar.
Para el caso de este texto, los incendios mapeados corresponden al corte temporal del 3 al 26 de agosto del presente año. En esa temporalidad se identificaron doscientos treinta y seis hotspots (FIRMS, 2026) distribuidos por todo el departamento (ver figura 1). Es importante aclarar que no todos representarían incendios. Son anomalías térmicas identificadas por los satélites, las cuales pueden corresponder a incendios, actividad volcánica, quemas controladas o alguna fuente de calor anómala.
Figura 1. Incendios Forestales Durante el mes de Agosto del año 2026 en el Departamento del Tolima
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Como se observa, la gran mayoría de los focos se localizan en el centro del departamento y cerca de la ciudad de Ibagué. En menor medida se ubican algunos en el sur y norte del mismo. Se puede anotar, además, que la gran mayoría de ellos se localiza en las zonas montañosas.
Es importante señalar que, si bien no todos esos puntos son exclusivamente incendios, sí es posible deducir que en las zonas en las que existe mayor concentración de estos corresponden a los incendios forestales que se han expandido por el departamento.
Incendios y conflictos por el uso del suelo
Como paso inicial del análisis que se pretende lograr, es necesario partir de la metodología Corine Land Cover adoptada por Cortolima (2022), con ella es posible identificar las coberturas que hay en el departamento. Para este ejercicio se utilizarán las áreas identificadas como ‘Territorios Agrícolas’ (ver figura 2) y ‘Bosques y Áreas Seminaturales’ (ver figura 3); para ambos casos no se hará distinción respecto a niveles menores que desarrolla la metodología mencionada.
Con ello, se busca analizar el comportamiento del fuego respecto a estas dos coberturas.
Figura 2. Territorios Agrícolas en el Departamento del Tolima
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De acuerdo a la anterior figura, una cantidad considerable de hotspots se localiza en zonas de cultivo, lo cual puede asumirse como quemas controladas asociadas a labores agropecuarias.
Por otro lado, llama la atención que algunos de esos puntos calientes estén ubicados fuera de los denominados territorios agrícolas.
Figura 3. Bosques y Áreas Seminaturales en el Departamento del Tolima
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Por su parte, en las coberturas boscosas y seminaturales, la gran mayoría de los puntos de anomalías térmicas se localizan sobre ellas. De tal manera, sumado esto a lo identificado con los Territorios Agrícolas, podría considerarse que se han utilizado los incendios para ampliar la frontera agrícola luego de la eliminación de los boques.
Respecto a ese punto, el Bosque Seco Tropical presente en el departamento ha generado especiales preocupaciones por su importancia ecológica, pero especialmente porque es uno de los ecosistemas más amenazados por actividades agropecuarias y la deforestación. En el país ha sido tal la afectación que ha sufrido este ecosistema, que existe cerca del 8% de su extensión original (Salcedo, 2025). Lo cual muestra la importancia de su conservación.
La figura 3 muestra la localización del Bosque Seco Tropical en el departamento, así como la presencia de los focos.
Figura 3. Bosque Seco Tropical en el Departamento del Tolima
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Como se logra apreciar, si bien no toda el área del bosque seco se ve afectada, algunas zonas localizadas en el centro del departamento sufren la incidencia de los focos de calor identificados.
Oro, cobre y petróleo como combustible
Así como son coincidentes áreas boscosas y agropecuarias, algunos títulos mineros, según datos del 2026 de la Agencia Nacional de Minería, pero especialmente solicitudes, por la gran cantidad que son, 571 según la misma entidad, también encajan con los puntos identificados como susceptibles de ser incendios forestales.
La figura 4 muestra la localización tanto de títulos como de solicitudes mineras, así como la localización de los hotspots.
Figura 4. Títulos y Solicitudes Mineras en el Departamento del Tolima
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Como se indicaba previamente, los títulos mineros que coinciden espacialmente son una cantidad bastante baja. Mientras que las solicitudes, concentradas en su gran mayoría en el centro y al norte del departamento, corresponden a las zonas de incidencia en las que se encuentra la mayor cantidad de focos.
Es precisamente en esas áreas donde se busca extraer oro, plata, cobre, molibdeno, entre otros minerales. Dentro de las empresas solicitantes resaltan Nacional de Minerales y Metales SAS cuya sede se ubica en Medellín; Green Rock Geological Services SAS, dedicada a la extracción de cobre y cuya oficina está localizada en Barrancas, La Guajira; Activos Mineros de Colombia SAS, cuya oficina matriz está en Medellín; e Eaton Gold SAS, localizada en la misma ciudad.
Sin lugar a dudas, existen muchos más solicitantes, tanto personas naturales como jurídicas, pero los señalados previamente resaltan por tres elementos: la cantidad de solicitudes que poseen, el tamaño de los polígonos y por la cercanía a las zonas incendiadas.
Por otro lado, en el Tolima también se desarrollan actividades ligadas a la exploración y extracción petrolera; la figura 5 muestra la localización de los bloques petroleros presentes en el departamento.
Figura 5. Bloques petroleros en el departamento del Tolima
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Partiendo de la información entregada por la anterior figura, es posible señalar que en el departamento se localizan bloques en proceso de exploración y de explotación al norte, nororiente, suroriente y en el centro, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos. Precisamente en esa región es en la que se localizan los bloques más grandes para cada una de esas actividades, la misma en la que se concentran la mayoría de focos de incendios. La tabla 1 presenta la información de los bloques localizados en esa área del Tolima.
Tabla 1. Información de bloques petroleros
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Es necesario señalar que en los bloques sin asignar también se identificó una cantidad considerable de focos de incendios.
Seguridad alimentaria en tierra quemada
Comprender las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APAA) y las Zonas y Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (ZAPPA) más allá de la producción de alimentos permite entender la importancia de esas figuras y las implicaciones que conllevarían luego de que Abelardo de la Espriella las derogue. Tanto las ubicadas en Cundinamarca, La Guajira, Antioquia y en el Tolima no solo buscaban proteger los suelos más productivos del país, sino además frenar megaproyectos que afectarían profundamente los ecosistemas del país.
Para el caso del Tolima, las ZAPPA se ubican en los municipios de Casabianca, Falan, Fresno, Herveo, Líbano, Palocabildo, Murillo y Villahermosa (ver figura 6).
Figura 6. Zonas de Protección para la Producción de Alimentos en el Departamento del Tolima
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Para el caso tolimense, las ZAPPA coinciden con las solicitudes mineras localizadas en el norte del departamento, pero, además, en esa misma zona se identificaron temperaturas anómalas en el área. La falta de tierra cultivable podría considerarse como un motivo más para la entrega de títulos mineros.
Si bien es cierto que la correlación no significa causalidad y que los datos presentados en este texto no pueden mostrar quién o quiénes generaron los incendios, tampoco cómo iniciaron, ni la dirección que tomaron, y que el Decreto 1076 del 2015 señala que el suelo degradado, para este caso por incendios, pasa a priorizar su restauración, nada puede asumirse como casualidad. La evidencia en el país muestra hasta la saciedad que se han utilizado diferentes formas para vaciar territorios para su posterior aprovechamiento, así que la falta de evidencia no puede negar los intereses que se disputan.
No es solo el Tolima el que se encuentra en llamas. Los geovisores especializados muestran cómo las zonas montañosas del país están sufriendo fuertes incendios, muchos de ellos en los que se desarrollan o desarrollarían megaproyectos de diferente tipo. Pero pareciese que el Tolima fue el “paciente cero” sobre el que se encuentran la acción, la reacción y las consecuencias ya no solo del cambio climático, sino de su aprovechamiento como una variable más en la disputa del espacio, de los usos del suelo y de las territorialidades.
*Integrante de CEDINS y la Red Observatorio Latinoamericana de Estudios sobre Geopolítica, Doctrina, Conflictos y Bienes Estratégicos.
Referencias
Agencia Nacional de Hidrocarburos. (2026). Mapa de Tierras.
Agencia Nacional de Minería. (2026). Solicitudes Mineras.
Agencia Nacional de Minería. (2026). Títulos Mineros.
Corporación Autónoma del Tolima. (2022). Cobertura de la Tierra Tolima.
NASA. (2026). Fire Information for Resource Management System.
Salcedo, J. (2025). Bosques Secos Tropicales en Colombia: un Desafío para la paz Ambiental Territorial. Boletín Semillas Ambientales. Vol. 1 No. 2 – 2025. pp. 29 – 31. Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Bogotá.
Unidad Nacional para la Gestión del riesgo de Desastres. [@UNGRD]. (26 de agosto del 2026). #UNGRDInforma | La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres mantiene monitoreo de los incendios forestales en Colombia. Actualmente, se presentan: • 21 incendios activos en cinco departamentos. • 2 incendios controlados. Los departamentos donde se concentran las conflagraciones son Tolima (11), Nariño (5), Cundinamarca (2), Valle del Cauca (2), Huila (1). Información con corte al 26 de agosto, 6:00 p. m. Recuerde consultar únicamente canales oficiales. [Tweet]. X. http://x.com/UNGRD/status/2092784637990887732
Unidad de Planificación de Tierras Rurales, Adecuación de Tierras y Usos Agropecuarios. (2025). Zonas de Protección para la Producción de Alimentos en el Departamento del Tolima.