
Desde el sábado 8 al domingo 9 de octubre de 2011 se realizó en el municipio de San Francisco – Antioquia – el Festival del Agua, organizado por el Equipo Departamental de Servicios Públicos y Pobreza, del que hacen parte varias organizaciones populares del departamento, especialmente del Oriente Antioqueño y de Medellín. El sábado el evento giró en torno a la integración y formación de los/as participantes sobre las problemáticas que enfrentan las comunidades con relación al agua y las alternativas de resistencia que se vienen construyendo. El domingo la jornada se pintó de movilización y fiesta por el casco urbano de San Francisco.
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Reconociendo las problemáticas para la movilización
En la primera jornada de trabajo, enriquecida por lúdicas y juegos, se conformaron seis grupos de trabajo entre los que se repartieron las distintas delegaciones. En la mañana, el tema de trabajo consistía en que las/os participantes expresaran el significado del agua, las problemáticas de las comunidades con relación a este bien fundamental y las alternativas que se vienen construyendo para enfrentar dichas problemáticas. Para la tarde, luego de un delicioso tamal, se procedió a la socialización de las discusiones generadas en cada grupo.
En las exposiciones se destacó que “el agua es un líquido vital y sin ella no sería posible la vida; por ende, este bien es nuestro”. Además, muchas de las exposiciones coincidieron en las problemáticas que enfrentan las comunidades: desde la ciudad de Medellín se denunció el problema de las altas tarifas, la desconexión, las precarias redes de acueducto y alcantarillado de las zonas periféricas, la poca conciencia sobre su cuidado y la privatización. Mientras que desde el oriente antioqueño se habló de casos de privatización de las fuentes de agua para su comercialización y para el abastecimiento de microcentrales e hidroeléctricas y, además, la destinación de este bien de todos para grandes proyectos de explotación minera privada.
Del occidente antioqueño –específicamente del municipio de San Jerónimo- denunciaron sus representantes la privatización de quebradas y nacimientos de agua para abastecer a fincas de recreo, lo cual afecta a los/las habitantes de varias veredas. Entretanto, desde suroeste antioqueño se evidenció cómo los proyectos mineros -el caso del cordón de oro que cobija a Tarso, Caramanta, Támesis, Jericó y Marmato (norte de caldas)- ha puesto en alerta la conservación de varias cuencas hídricas importantes que surten a estas poblaciones.
Aunque el panorama pareciera desolador, también las alternativas se pusieron en el espacio de las exposiciones para demostrar que aún queda resistencia. Propuestas que surgen desde las mismas comunidades organizadas que quieren administrar sus propios acueductos, como es el caso de los acueductos comunitarios del municipio de Copacabana; con el ímpetu del Comité de Vida, Territorio y Servicios Públicos del municipio de Granada que junto a sus pobladores/as lograron paralizar el proyecto de microcentral en su rio Tafetanes, se alentó a las demás organizaciones participantes, demostrando que con movilización y lucha puede lograrse que el agua no sea apropiado por entes privados, poniendo en riesgo nuestras vidas.
La movilización, todo por el agua
El domingo los ánimos se enfocaron en el contacto con la gente del municipio de San Francisco. La feria campesina, organizada en conjunto entre la Asociación Campesina de Antioquia y los/as campesinas/os del lugar, dio inicio a la jornada carnavalesca. Esta feria sirvió para poner en venta y exhibición los productos de cosecha y comidas típicas del propio campesinado. Alterno a la feria, cinco puntos diferentes y cercanos al parque principal sirvieron de escenario para que las delegaciones de las organizaciones interlocutaran con la comunidad de “San Pacho”. Los puntos, denominados estaciones del carrusel, le abrieron paso a la movilización.
En la primera estación se llevó a cabo una encuesta para diagnosticar la problemática que tienen las comunidades del municipio con respecto al agua. Varias personas encuestadas coincidieron en la falta de acueductos que hay en algunas veredas, y en que los que se están construyendo actualmente son auspiciados por el Comité de cafeteros del municipio o por Acción Social de la presidencia de la república. Una reacción ante este fenómeno fue hecha por un miembro de la Asociación de Productores del Oriente Antioqueño, quién advirtió que era un riesgo que tanto el comité de cafeteros como Acción Social estuvieran dando recursos para la construcción de acueductos veredales, ya que por conocimiento de otros casos había observado que esto generaba que los acueductos se afiliaran al ente estatal de la Comisión Reguladora del Agua. Después de esta entrega, para responder por los estándares de calidad en una comunidad sin recursos, se proponía como única salida la privatización.
En la segunda estación, “Agua para la Vida y Agua para el Negocio”, había dos personajes simbólicos que luego de echar su respectivo discurso invitaban a las demás personas a ir a la urna para votar por el personaje predilecto. El resultado: 250 votos para El Agua para la Vida y 2 votos para El Agua para el Negocio. En la tercera estación tuvo como protagonista la expresión de la gente: allí, sentados en el piso de la calle y sobre los andenes de las casas elaboraron sus periódicos murales con recortes de periódico, marcadores, vinilos, papel y colores, luego con engrudo se pegaron en las paredes del pueblo para sensibilizarse sobre la defensa y el cuidado del agua. Ya la última estación le correspondió a un teatro foro: la trama desarrollada fue luego discutida y reflexionada entre los/as asistentes. Toda una actividad para la formación.
Para la tarde, con un sol radiante y a eso de las 2:30 pm., se inició la comparsa por la vida. En el arranque del recorrido, dos agentes de la policía estuvieron tomando fotografías a algunos de los participantes, hecho que molestó enérgicamente al resto de la caravana que, inmediatamente, exigió borrar de sus cámaras dichas imágenes, “por el riesgo que corren las personas fotografiadas y porque fueron tomadas sin ningún permiso”, según lo afirmó uno de los asistentes de la marcha y quien interlocutó con uno de los policías. Por fortuna no hubo mayores dificultades. Sin más inconvenientes, las delegaciones de las organizaciones llenaron de colorido, música, disfraces y cánticos las calles del municipio, dejando en claro la invitación a todas las comunidades y a todas las regiones del departamento para que se sumen a la defensa del agua y del territorio.