Por: @desanestesico
Me gustaría estar escribiendo sobre lo significativo que fue tener a las Madres de Falsos Positivos de Colombia (MAFAPO) desde Bogotá y a las Mujeres Caminando por la Verdad de la Comuna 13 de Medellín pintando un mural en el Museo Casa de la Memoria, lugar que ha insultado a las víctimas y además las ha revictimizado borrando en apenas unas horas un mural que expresaba lo siguiente: “Todxs Sabemos Quién Dio La Orden”, haciendo alusión al video donde el expresidente Álvaro Uribe confiesa que él fue quien dio la orden de entrar a la Comuna 13. Hoy sabemos que además esas órdenes fueron ejecutadas mancomunadamente con los paramilitares.
Hago énfasis en que el argumento que han utilizado para censurar la expresión de memoria de las madres buscadoras pintada el sábado 8 de febrero, es que en los murales se pinte el rostro de Uribe, acto que no pasó. Como se puede ver en las últimas fotos, la frase que justifica la censura dice: “Este espacio será intervenido con un proceso de construcción colectiva de Memoria”. Un insulto a las víctimas que ya habían hecho allí su proceso de construcción colectiva de memoria, ¿cuál será la memoria colectiva que le gusta al actual alcalde?
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No es una sorpresa que hayan borrado el mural apenas unas horas después de realizado, pues tanto la gestión como las decisiones que allí se toman son direccionadas por el gobierno de turno, todo gracias a que en la primera alcaldía de Federico Gutiérrez (2016-2019) se cambió la figura de comité asesor (la cual contaba con participación de ONG’s, sector público, cooperación internacional y ciudadanos relevantes), por la de consejo directivo, la cual da mayor poder de decisión al gabinete municipal, pasando así todo el poder al alcalde actual, que en esta ocasión es el mismo que censuró el primer mural que se hizo en la ciudad de Medellín el 12 de enero del presente año.
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Desde que Federico Gutiérrez asumió la alcaldía de Medellín a principios del 2024, se instaló un ambiente de preocupación entre trabajadores por lo que pudiera pasar con el Museo Casa de la Memoria y sus procesos. Para mal del personal del Museo, esas preocupaciones se hicieron reales cuando ‘Fico’, estrenando su segundo mandato, nombró el 23 de enero a su amigo Luis Eduardo Vieco Maya como director. Poco tiempo después de instalada la nueva administración, por llamada les avisaron a algunos empleados que los proyectos en los que estaban trabajando desde hacía varios años no continuaban, aunque tenían viabilidad financiera.
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Cabe resaltar las palabras del nuevo director al asumir su cargo, Vieco Maya dijo que buscaría posicionar al Museo “como un espacio de encuentro en el que las comunidades se sientan acogidas. Que este sea un espacio con una infraestructura apropiada, que permita que regresen a su casa. Quiero que víctimas, organizaciones, aliados y visitantes nacionales e internacionales sientan que el Museo Casa de la Memoria es un espacio en el cual pueden encontrarse, en el que se asegurará y se atesorará la memoria del distrito”. Deja mucho que desear su actuar, después de que el mismo Museo prestó sillas, atendió con termos de café y aromática a las madres buscadoras. Apenas nos fuimos y dimos la espalda, empezó la acción para borrar con gris plomo la memoria de las víctimas del Estado.
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