ActualidadDerechos HumanosInternacional

El movimiento contra ICE crece en Estados Unidos tras el asesinato de Renee Good

0
Manifestantes en San Diego claman “¡ICE fuera de las comunidades!” Foto: Micah Fong.

Por: Devin B. Martínez

Las protestas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se están intensificando en todo Estados Unidos. Las movilizaciones exigen el arresto de Jonathan Ross, el agente de ICE identificado como el asesino de Renee Macklin Good, y la abolición total de ICE.

Decenas de miles de personas se manifestaron en Minneapolis el sábado 10 de enero en la mayor protesta hasta la fecha desde el asesinato de Good.

El viernes 9 de enero, cientos de manifestantes se congregaron en el hotel Hilton de Minneapolis, donde se cree que se alojan agentes federales y de ICE. A través del uso de todo tipo de instrumentos, desde platillos, matracas y tambores hasta ollas y sartenes (e incluso fuegos artificiales), las ondas de ruido resonaron en varias manzanas y continuaron durante toda la noche.

Cientos de policías antidisturbios y agentes federales fueron desplegados frente a la ruidosa protesta.

El jefe de policía de Minneapolis, O’Hara, había manifestado inicialmente su acuerdo con las preocupaciones de la comunidad y su oposición a la operación federal. Sin embargo, la protesta ruidosa puso de relieve la tensión entre las agencias federales y las comunidades locales cuando las fuerzas del orden declararon que la concentración era ilegal. Agentes fuertemente armados se enfrentaron a la multitud, que exigía que esas mismas fuerzas arrestaran al agente de ICE Jonathan Ross y que retiraran la presencia federal de la ciudad.

Manifestantes se movilizan en Minneapolis y en las principales calles de todo el país

Inmediatamente después del fatal tiroteo contra una madre de 37 años por parte de un agente de ICE en Minneapolis el 7 de enero, las personas residentes de la ciudad empezaron a reunirse en el lugar del asesinato bajo el grito “¡ICE fuera de nuestras comunidades!”

Miles de personas se reúnen en una vigilia en Minneapolis tras el asesinato de Renee Good a manos del agente de ICE. Foto: Bobby A.

Esa noche, miles de personas se congregaron en el barrio residencial donde Good, que había estado participando en una vigilancia de ICE, recibió tres disparos en la cara dentro de su vehículo. Improvisados actos conmemorativos aparecieron esa noche y las personas residentes colocaron flores, velas, homenajes escritos con tiza y mensajes en honor a Good.

Simultáneamente a las vigilias y protestas en Minneapolis, ciudades de todo Estados Unidos, entre ellas Nueva York, Los Ángeles, Seattle, Filadelfia, Washington D.C., Chicago, Boston, Nueva Orleans, Phoenix, Columbus, San Antonio, Salt Lake City, San Francisco y muchas otras, estallaron en protestas exigiendo justicia para Good y todas las víctimas de la violencia de ICE.

En todo el país las personas marcharon por las calles pidiendo la abolición de ICE y exigiendo el arresto de Jonathan Ross. Los discursos condenaron el intento del gobierno federal de etiquetar a Good como “terrorista nacional”.

Hasta el momento, Ross no ha sido condenado por ningún delito relacionado con el tiroteo y, según informa, sigue siendo un agente en servicio activo en este momento. El vicepresidente de Estados Unidos JD Vance incluso dijo durante una conferencia de prensa que el agente de ICE sería inmune a cualquier proceso judicial.

Si bien las protestas estallaron tras el asesinato de Good, se han extendido rápidamente a una condena a nivel nacional de las operaciones federales militarizadas. A lo largo del 2025, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), ICE, la Guardia Nacional y otras fuerzas federales se han desplegado en varias comunidades de Estados Unidos, lo que ha dado lugar a múltiples tiroteos que han dado lugar, entre otras, a las muertes de Keith Porter Jr. en Los Ángeles y Silverio Villegas González en Chicago, así como a las heridas sufridas por Marimar Martínez. Además, el jueves 8 de enero una pareja venezolana sufrió disparos y heridas por agentes de CBP en Portland.

Este patrón de violencia ha movilizado a comunidades más allá de Minnesota y sentado las bases para una resistencia generalizada.

Las protestas contra ICE aumentan y se convierten en una resistencia política más amplia

“No basta con sentirnos tristes por lo que le ha pasado a Renee”, dijo Claudia de la Cruz, directora ejecutiva de IFCO Pastors for Peace, durante un discurso en una manifestación celebrada el 8 de enero en Newark, Nueva Jersey. “Lo que sí bastará es organizarse, movilizarse, luchar y ganar”.

Muchas zonas fueron escenario de movilizaciones masivas, a pesar del frío glacial, la lluvia y las difíciles condiciones. “¡Abolición de ICE!”, coreaba la multitud, y “¡Ni un centavo ni un dólar, no pagaremos por las masacres de ICE!”. “¡Tenemos un gobierno terrorista con agentes terroristas que aterrorizan a nuestras comunidades, secuestran a nuestra gente y la matan con impunidad!”, gritó de la Cruz a una multitud enfurecida.

En muchas de las protestas se veían banderas palestinas y keffiyehs, junto con banderas de varios países latinoamericanos y caribeños.

Las movilizaciones se están convirtiendo cada vez más en un rechazo más amplio al gobierno de Trump y quienes han dado discursos han destacado la violencia de la reciente invasión estadounidense de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro.

“Estos asuntos siempre están interrelacionados”, afirmó una persona manifestante en una concentración en Portland. “Lo que Estados Unidos está haciendo al intervenir en Venezuela, lo que Estados Unidos está haciendo aquí a nuestro pueblo en nuestra propia casa”.

Las pancartas rezaban “¡Manos fuera de Venezuela!” y “¡Abajo el imperialismo estadounidense!”.

Esta convergencia de asuntos se produce tras meses de escalada de la guerra de Estados Unidos contra Venezuela, junto con la intensificación de las operaciones militarizadas de ICE en las comunidades estadounidenses. La retórica de Trump sobre la supuesta amenaza de la organización criminal Tren de Aragua y el tráfico de drogas ha sido fundamental para justificar ambas campañas en paralelo.

Consignas como “Salud y educación, no guerra y deportación” fueron parte del coro de protestas, con lo que se enmarcan los asesinatos de ICE como parte de un sistema de “terror” por parte del gobierno estadounidense tanto dentro como fuera de sus fronteras.

ICE intensifica la violencia tras el asesinato de Good

El 8 de enero, un día después del asesinato de Good, salió a la luz un video en el que se ve a varios agentes de ICE disparando agentes químicos, bolas de pimienta y spray pimienta contra estudiantes de la Roosevelt High School a la hora de salida. Testigos de los hechos dijeron que los agentes armados y enmascarados entraron en el campus y comenzaron a derribar a la gente, a arrastrarla por la acera y a forcejear con varios estudiantes mientras los transeúntes gritaban y hacían sonar silbatos.

Una persona responsable del centro educativo dijo a MPR News: “Le digo al tipo como, ‘por favor, salga del recinto escolar’, y este tipo se acerca, me empuja y luego me dice que yo le he empujado, y trata de empujarme y me derriba”. “Nunca había visto a gente comportarse así”, añadió, “Son unos animales”. Citando “motivos de seguridad”, las escuelas públicas de Minneapolis cancelaron abruptamente las clases en todo el distrito durante el resto de la semana.

Otro video, grabado durante una manifestación en Minneapolis, muestra a un agente de ICE apuntando con su arma a una persona manifestante y colocando el cañón a pocos centímetros de su rostro.

Barricadas improvisadas hechas con palets, escombros y viejos árboles de navidad comenzaron a aparecer ese mismo día en la calle donde Good fue asesinada.

Según se informa, las fuerzas del orden han respondido a las manifestaciones con fuerza, agentes químicos y arrestos. Se reporta que por lo menos 11 personas manifestantes fueron arrestadas el 8 de enero y 30 fueron arrestadas el 9 de enero en Minneapolis.

La narrativa federal cocha contra la indignación local

Mientras tanto, el gobierno de Trump ha redoblado su defensa del asesinato cometido por ICE en Minneapolis y su retórica de que Renee Good era una “terrorista nacional”. Se afirma que Good intentó atropellar al agente con su vehículo, pero las imágenes de video contradicen rotundamente esta declaración. El gobierno federal ha prometido intensificar aún más las operaciones de deportación.

Personas funcionarias del estado de Minnesota han exigido participar en la investigación del FBI sobre el asesinato. Sin embargo, hasta el viernes 9 de enero, la fiscal general del condado, Mary Moriarty, dijo que aún “no tiene acceso a las pruebas recopiladas por el FBI”.

De manera paralela, la comunidad también se está movilizando en apoyo a la familia de Good. En una declaración emitida a la Radio Pública de Minnesota el viernes, la esposa de Good, Becca Good, afirmó: “El miércoles 7 de enero nos detuvimos a apoyar a nuestras personas vecinas. Nosotras teníamos silbatos, ellos tenían armas”. También agregó que “ahora me queda criar a nuestro hijo y seguir enseñándole, como creía Renee, que hay personas que están construyendo un mundo mejor”.

Una recaudación de fondos de base ha superado el millón de dólares estadounidenses para la familia de Renee Good, que incluye a tres infancias.

Pancartas contra ICE durante las protestas en San Diego. Foto: Micah Fong.

Las protestas cumplen 4 días y continúan

Las protestas continuaron durante el fin de semana en Minneapolis y en todo el país; además, se han organizado más de 1.000 protestas para las siguientes semanas. Las movilizaciones cuentan con una amplia coordinación entre sindicatos, grupos de defensa de los derechos de las personas migrantes, organizaciones de solidaridad con Palestina, grupos que se oponen a la guerra, partidos socialistas, grupos antirracistas y otros.

A medida que surge un movimiento renovado, las personas organizadoras y simpatizantes afirman que no ven la muerte de Good como una tragedia aislada, sino como un catalizador para la resistencia sostenida contra las prácticas de aplicación de la ley federal, las cuales son consideradas como “un reinado de terror” y una “guerra contra las personas de la clase trabajadora”.

Los grupos se comprometen a continuar la lucha hasta que ICE desaparezca para siempre.

Voces en resistencia al fascismo y el nazismo en Giessen, Alemania.

Previous article

Derechos humanos en vilo por giro de Petro y alianza con Trump

Next article
Login/Sign up