Edición 67 - Octubre 2011

23 años de carnaval popular por la vida

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Por eso estamos aquí, porque somos alas, fuego y rostros que resisten desde esta orilla, 
desde este margen de ciudad desde este espacio de resistencia, vida y trascendencia.
-María Helena Céspedes-

 

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A finales de los años 80’s en el Sur de Bogotá, la  comunidad de Britalia –Techotiva (Kennedy), decidió comenzar a transitar los caminos de la dignidad y la esperanza de un buen vivir. Decidieron salir a la calle para denunciar aquellos que quisieran impedir la realización de este propósito. Así nace el Carnaval Popular por la vida, una propuesta de poder popular construida por la comunidad del sector conocido como Gran Britalia, acompañados por la organización popular Centro de Promoción Cultural Britalia (CPC), que año tras año convierte la calle  en un escenario de expresión de la dialéctica de la denuncia y  el anuncio.

¡Desde 1988 construyendo caminos de lucha, resistencia y esperanza!
En las periferias de la ciudad, al borde de la gran urbe, se fueron construyendo  barrios que cargan tras de sí miles de necesidades insatisfechas cotidianamente. Y es allí donde nace una organización social, impulsada por la urgencia de encontrar la dignidad perdida de la comunidad. Es así como en la frontera de la exclusión, en 1988, la comunidad de Britalia se toma la calle para manifestar su indignación por convertirla en el gran basurero de la ciudad. Este es el hito de nacimiento del Carnaval, “el Carnaval Ecológico y Cultural” protestando por el abandono que somete la ciudad a sus habitantes de las periferias, por esto en este carnaval, cuya reivindicación fue  “Britalia También es Bogotá”, comenzaron por ese transitar de la resistencia, la organización y  la lucha.

La génesis del Carnaval Popular por la Vida, proviene de una urgencia sentida por la comunidad. Recrear “la vida en medio de la muerte que agobia nuestro país, como una señal de esperanza en un futuro mejor”. Un futuro en el cual a los/las jóvenes no se les asesine en sus barrios. Un futuro distinto al miedo y el terror de pensar, sentir y actuar en pro de la dignidad de la comunidad. Es así como el Carnaval se convirtió en un punto de encuentro de la comunidad, para debatir y deliberar sobre la coyuntura, pero proponiendo acciones para denunciar aquellos que quieren hacer de la muerte su instrumento para someter las voluntades populares, pero a la vez anunciando las praxis que hacen posible una comunidad digna.

El Carnaval como acto de apropiarse de la esfera pública plantea una manera propia de acción política. Tomarse la calle como manifestación de rebeldía ante situación injusta de las comunidades. El tomarse la calle para esta comunidad significa manifestarse contra las desigualdades desde la alegría, desde la festividad, desde el baile, desde el preparar año tras año la comparsa. Pero no es reírse de nuestra propia tragedia. Es festejar el anuncio de un futuro posible para una comunidad que decide transformar sus realidades.

XXIII Carnaval Popular por la Vida
En lo presente de este año seguimos presenciado cómo agentes de la muerte continúan persiguiendo cualquier tipo de manifestación artístico- cultural, que desde su saber resisten a la profundización de las desigualdades sociales, por medio de lo lúdico- formativo que representa el arte y la cultura comprometida con las luchas de las comunidades.

El XXIII Carnaval Popular por la Vida denuncia a los agentes de la muerte, el silencio y el miedo a la que pretenden arrastrar a las organizaciones culturales y sociales del Sur de la Ciudad. Pero también anuncia la vida, la resistencia y la esperanza, de las comunidades que en carnaval acuden a la cita en donde manifiestan por medio de su performance cómo continuamente transitan por los caminos de la vida digna.

En este año el carnaval también hace una reivindicación de la memoria de quienes hoy no nos acompañan. El Carnaval invoca la memoria de miles de mujeres que desde finales de los 80’s llegaron a construir el barrio periférico del entonces. De esas mujeres que con la educación popular, el evangelio de la resistencia y la formación política de acción ética, nos dejaron la enseñanza más grande, que la dignidad no se vende, ni se compra, se lucha y se construyen diariamente.

En el Carnaval se recordará a Trini…. fundadora del Centro de Promoción y Cultura y artífice del Carnaval como expresión política y artística de los/las nadies del Sur de Bogotá. Pero también este Carnaval es un gran homenaje al compañero que partió este año a rumbos desconocidos para la razón humana. Raúl, para quien en el Carnaval encontraba la esperanza de una revolución auténtica.

El XXIII Carnaval Popular por la Vida se llevará a cabo el 06 de Noviembre en el parque la Esperanza, en Britalia- Techotiva, y contará con varias comparsas de las organizaciones sociales de Bogotá y otros cuantos grupos musicales. Y como diría María Helena, líder de la organización  del Carnaval, son  23 años de “resistir a la muerte creando amaneceres dignos”.

La cuenca del río Otún en la mira de los mercaderes de la vida

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