En la comuna San José de Manizales, un sector con cerca de 28 mil habitantes empobrecidos, el gobierno nacional, de la mano de la administración municipal, viene ejecutando un macroproyecto al cual podríamos denominar terremoto urbanístico. En líneas gruesas, el proyecto busca tumbar 233 manzanas, unas 2660 casas que actualmente ocupan personas de estrato 1, 2 (92%) y 3 (8%), para edificar allí un par vial de 3 carriles, construir centros comerciales, edificar la “ciudadela de la justicia”, construir un megacolegio, cerca de 250 edificios multifamiliares para apartamentos de 42mts2 y un Call center, entre otras construcciones. El proyecto está valorado, según la alcaldía de Manizales, en $630 mil millones, que se destinarán a la transformación completa de esta comunidad.
El verdadero trasfondo
Este “Macroproyecto de interés nacional de renovación urbana de la Comuna San José”, como lo denomina el gobierno nacional, tiene como objetivo cambiar el paisaje urbano de un importante sector de la ciudad a fin de beneficiar los intereses económicos de unas minorías. Según lo expuso el senador Jorge Robledo en un debate sobre la comunidad de San José, ante la comisión quinta, el primero de septiembre de 2009, “lo que hay aquí es un proyecto de especulación inmobiliaria que consiste en sacar estas familias y reemplazarlas indefectiblemente a todas o a casi todas por gente de estratos económicos superiores. Comprar la tierra a un precio y revendérsela a los nuevos habitantes a un precio superior. Un proyecto de especulación inmobiliaria, así de simple”. Y según el presidente del Comité de Voceros de la Comuna San José, John Fredy Franco Fonseca, “con el sofisma de que ellos nos van a mejorar la calidad de vida… vamos a ser desplazadas cerca de 28 mil personas”.
El origen de este macroproyecto está en el actual Plan Nacional de Desarrollo, o sea, la Ley 1151 de 2007, que en su artículo 79 impulsa los llamados macroproyectos de interés social nacional para “promover la disponibilidad de suelo”. Sin embargo, en el caso de la comuna San José, se muestra como algo para resolver el problema de las personas que viven en alto riesgo.
Es cierto que Manizales es una ciudad con una topografía bastante irregular, un terreno montañoso y quebradizo. Pero la comuna San José cuenta con el privilegio de estar cerca al centro y tener los terrenos más planos, lo que en Manizales es un verdadero lujo. Así, pues, según los voceros de la comuna, lo que se pretende entonces es cambiar la propiedad de los terrenos, que hoy están ocupados por sectores populares, para que pasen, luego de un proceso de valorización (de encarecimiento), a manos de sectores más pudientes.
Lo que ha venido sucediendo
En julio de 2008, el gobierno nacional y la alcaldía municipal presentaron el macroproyecto bajo la premisa de que se trataba de un proyecto para mejorar la calidad de vida de los pobladores de un sector marcado por altos índices de “criminalidad” y que se encontraba en zonas de alto riesgo. “Desde ese mismo momento- afirma el presidente del Comité de Voceros de la Comuna San José- ellos sacaron un edicto diciéndole a todo el mundo que los predios de la comuna San José quedaban congelados… y desde ahí empezaron a hacer supuestamente la socialización. ¿Qué hacían ellos? Llegaban a las acciones comunales, mostraban un video y no dejaban ni que nadie preguntara…Nunca hubo un proceso de concertación ni de socialización”. Además, señala John Fredy, “también el POT nos dice que esta zona es de alto riesgo. Pero si es de alto riesgo ¿por qué van a construir esos apartamentos?”. Podría aceptarse que algunas viviendas de esta comuna se levantan sobre terrenos de alto riesgo; pero esto sucede solo en la zona de laderas, que es donde quedarían ubicados, según el proyecto, los actuales pobladores; la parte comercial y los apartamentos para estratos superiores estarían en la zona plana y ondulada.
En la actualidad ya se vienen adelantando demoliciones de casas que ha comprado la alcaldía, e incluso algunas que no habían sido negociadas, sin embargo, pese a que la ley 388 y el decreto del macroproyecto los obliga a hacer cerramiento, las autoridades no lo han hecho. Esto ha permitido que los amigos de lo ajeno ingresen a las casas y se lleven puertas, baños, tejas y ventanas. “Al ver esa manera de desvalijar las casas- comenta John Fredy Franco del Comité de Voceros-, llamábamos a la policía y nos contestaba que ya nada podían hacer, porque esos predios ya eran de la alcaldía y que igual esas casas las iban a demoler. Entonces la gente empezó con ese miedo y, por la misma ignorancia lastimosamente, vendía sus casas por cualquier precio. En ese sentido, la alcaldía ha jugado sucio, porque aprovechó la situación para comprar a precios irrisorios, sin hacer otros avalúos y sin las indemnizaciones debidas”.
También nos señala John Fredy que una de las poblaciones más afectadas son quienes viven en el sector pagando arriendo. “Pues el dueño de la casa vende y el inquilino queda desprotegido porque el vecino ya desocupó y se le están metiendo por los interiores, entonces también sale y se va para otro sector de la ciudad”. Esto evidencia que quienes allí viven terminarán desplazados dentro de la misma ciudad, pues luego no tendrán cómo pagar los altos costos de los nuevos predios, y los subsidios que la Alcaldía prometió no se efectuarán porque ya los inquilinos no van a pertenecer a la comuna. “Y los propietarios que antes no tenían deudas, para poder acceder a la vivienda tendrán que adquirir deudas por 30 millones o más para comprar los apartamentos” afirma. ¿Será que un pobre, un humilde trabajador, que vende su casa por 30 millones podrá acceder luego a apartamentos de 70 millones?
La respuesta de la comunidad
Ante esta situación, la comunidad se viene organizando y para tal fin se creó el Comité de Voceros de la Comuna San José con su respectiva personería jurídica. “A raíz del primer comunicado que sacan diciendo que iban a implementar el macroproyecto en San José, nosotros logramos hacer una reunión… empezamos a hacer reuniones en los barrios, motivando a los líderes que estuvieran preocupados, y logramos conformar el comité. Luego hicimos un cabildo abierto el 28 de noviembre de 2008, a donde van más de 600 personas, va también el gerente del macroproyecto de renovación urbana a darnos unas explicaciones que ni él mismo se las creía. Luego de ese primer cabildo hemos hecho dos marchas y un foro el 5 de junio de 2009 al que acuden casi mil personas”.
“A raíz de todo esto se realiza el debate en la comisión quinta del Senado, donde el alcalde Juan Manuel Llano nos trata de una manera muy despectiva, como si fuéramos ratas de alcantarilla. Ahorita estamos preparando otro cabildo para el 18 de abril y de allí tiene que surgir una nueva movilización. También se vienen preparando unos foros en las universidades, donde los estudiantes han venido vinculándose muy activamente. Por ejemplo, los estudiantes de sociología de la Universidad de Caldas nos hicieron un estudio socio económico, gratis, con el que pretendemos discutir con el gobierno. Pero para ello necesitamos que nos escuche. Eso es lo primero que pedimos para llegar a una concertación”