Por Ghina Castrillón Torres y Juan Manuel Torres*
Para hablar de la consecución de la Paz Total en Buenaventura, es importante entender que existe un complejo entramado criminal creciente en el territorio en el marco de un postconflicto que se tornó violento y que multiplicó la injerencia de estructuras armadas: se incumplió la promesa de desmantelamiento de estructuras criminales plasmada en el Acuerdo Final de Paz. A pesar de que se han logrado avances significativos en la zona urbana, persisten grandes retos de seguridad en la ciudad, en los ríos y zonas rurales del Distrito de Buenaventura.
La presencia de varios grupos armados ilegales que se disputan la gobernabilidad complejizan el escenario. En Buenaventura está la guerrilla del ELN con los Frentes de Guerra Occidental y Suroccidental, las disidencias del Frente Jaime Martínez del Comando Coordinador de Occidente, la Segunda Marquetalia, que ha tomado fuerza y está en alianza con el ELN, y estructuras herederas del paramilitarismo como las AGC/Clan del Golfo, así como grupos criminales de alto impacto como Shottas y Espartanos en la parte urbana. Todos representan una amenaza constante para la seguridad y la estabilidad de la paz en la región. Sin embargo, esta presencia e injerencia también consolida a Buenaventura como el escenario prioritario para fortalecer la apuesta de ser el territorio piloto de la Paz Total.
No obstante, para consolidar este experimento en el puerto del Pacifico es necesario diseñar estrategias efectivas que enfrenten a estos grupos armados ilegales y desarticular sus redes criminales en la región. Esto implica fortalecer las garantías para el tránsito a la legalidad de los miembros de los grupos, así como brindar alternativas económicas sostenibles para la población, oportunidades concretas para la juventud y dar herramientas para que las comunidades étnicas puedan mantener la armonía en los Consejos Comunitarios de comunidades negras y en los resguardos indígenas.
Momentos Clave de la Paz Total en Buenaventura
Desde la llegada del nuevo Gobierno nacional, encabezado por el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez, en Buenaventura se avanzó a pasos agigantados en la idea de Paz Total, tanto que, sin tener claridades sobre cómo sería el proceso o las garantías judiciales, los principales grupos armados ilegales que hacen presencia en la zona urbana de Buen aventura, los Shottas y los Espartanos, manifestaron su intención de acogerse a dicho proceso.
Entre el 9 y 15 de agosto de 2022 se llevó a cabo la Cumbre de Alcaldesas y Alcaldes del Pacífico en Cali, donde uno de los temas principales fue la construcción de paz desde una mirada regional. Posteriormente, el 30 de agosto en Buenaventura se presentaron fuertes hostigamientos a la policía, lo cual generó una gran concentración mediática a nivel nacional. Al punto que, para el 6 de septiembre, el presidente Gustavo Petro estuvo en Buenaventura e instaló el Puesto de Mando Unificado por la Vida (PMUV).
Más adelante, los días 9 y 10 de septiembre, los Shottas y los Espartanos, por medio de comunicados, manifestaron su intención de acogerse a la propuesta de Paz Total. Luego, el 29 de septiembre, representantes de estos dos grupos informaron en un medio de comunicación local que llevaban varias semanas de diálogos para tener una tregua y así frenar los enfrentamientos. A partir de lo anterior, y con el acompañamiento clave de Monseñor Jaramillo de la Diócesis de Buenaventura, el 2 de octubre se hizo el gran evento deportivo “Buenaventura en Paz” en uno de los barrios más afectados por la violencia.
Así pues, el 14 de octubre se llevó a cabo la primera sesión del PMUV, donde pudieron participar representantes de distintas entidades de seguridad y justicia, así como representantes de las organizaciones sociales y liderazgos del territorio, destacando los casos más urgentes por atender. Ya para el 21 de octubre, día que se realizó el Diálogo Regional Vinculante en el que estuvo la vicepresidenta Francia Márquez, se anunció a Buenaventura como escenario piloto para la Paz Total.
A pesar de los avances en la zona urbana, la violencia en la zona rural preocupa y se ha extendido a la región del Naya, Cajambre, Raposo, Anchicayá, y la región del Bajo Calima, donde ha habido varios combates generando graves confinamientos de las comunidades. Son muy graves los hechos presentados que se ocultan bajo el velo de la Paz Total, tanto que el día 4 de noviembre se presentó la desaparición de 4 personas que salían del casco urbano hacía Yurumanguí, entre ellos un firmante de paz, de los cuales aún no se sabe su paradero.
Reconociendo los avances, entre los días 5 y 7 de diciembre se desarrolló la estrategia “Buenaventura Potencia de la Vida en Paz Total” con distintas actividades culturales. En el encuentro impulsado por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y la Oficina Gestora de Paz de la Alcaldía Distrital se resaltó la voluntad de paz de los grupos armados Shottas y Espartanos.
El 14 de febrero de 2023, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz presentó el comunicado “Avanza la paz urbana en Buenaventura”, en el que resaltó el encuentro de los facilitadores de los grupos armados Shottas y Espartanos con el Alto Comisionado y un congresista en calidad de testigo. Manifestaron su voluntad de alcanzar la paz urbana y reconocieron el compromiso de realizar un diagnóstico socioeconómico de los barrios donde tienen presencia, convocar a diferentes sectores de Buenaventura, entre otros elementos, para continuar con la segunda fase del proceso piloto de paz. Hasta el momento, éste se ha centrado en la zona urbana y ha generado resultados significativos.
Si bien ha habido momentos clave en la consecución de la paz en Buenaventura, preocupa la falta de una ruta específica para la transición de la ilegalidad a la legalidad de los miembros de estos grupos armados, así como el hecho de que la atención se ha concentrado en la guerra urbana, lo que distrae la atención de las graves afectaciones humanitarias en las zonas rurales y de la fragilidad de la tregua que se vive en la ciudad portuaria.
Resultados Significativos de la Paz Urbana en Buenaventura
Al revisar las estadísticas (cuadro 1 y 2) delictivas de los últimos dos años, se evidencia la difícil situación que se vivió en la guerra urbana de Buenaventura. Es notoria la reducción de la violencia a partir de la tregua lograda entre los Shottas y los Espartanos: se dejaron de perder muchas vidas. Se destaca que en el 2021, el 90% de los homicidios se presentaron en la zona urbana, para un total de 191 homicidios en todo el año. En el 2022, la cifra se redujo a 111 homicidios.
Es importante resaltar que se produjo un salto abrupto en las cifras de asesinatos entre agosto y septiembre del año 2022, justo cuando se inició la tregua entre los grupos. En agosto se registraron 15 homicidios, mientras que en septiembre se redujo a solo 2 homicidios. Cabe aclarar que no necesariamente todos los casos estaban relacionados con los grupos armados.
A pesar de la reducción en los homicidios, es necesario prestar una atención detallada a las extorsiones. Pese a que han experimentado una disminución, siguen siendo una importante fuente de ingresos para estos grupos armados, y afectan significativamente la generación de ingresos tanto para los comerciantes como para la economía que los rodea. Las garantías de alternativas económicas para los miembros de los grupos armados en su tránsito a la legalidad son un eje central para la sostenibilidad de la Paz Total.
Además de la importancia de abordar las extorsiones para garantizar la sostenibilidad de la Paz Total en Buenaventura, es fundamental insistir en la necesidad de seguir trabajando en el fortalecimiento de la presencia del Estado, especialmente en las zonas rurales, donde persisten grupos armados ilegales y problemas como la falta de acceso a servicios básicos y oportunidades. Es necesario fomentar la participación ciudadana en la construcción de la Paz Total en Buenaventura, involucrando a las comunidades afectadas y organizaciones de la sociedad civil para promover escenarios de reconciliación.
Otro elemento importante que se debe tener en cuenta es la necesidad de concentrar esfuerzos en la prevención del reclutamiento de jóvenes por parte de los grupos armados ilegales. Recordando que la presencia de dichos grupos ha consolidado el desarrollo de tres guerras en Buenaventura: una en las cuencas de los ríos del sur, entre las disidencias del Frente Jaime Martínez y una alianza entre el ELN y la Segunda Marquetalia; otra en el Bajo Calima y Bajo San Juan entre el ELN y una arremetida de las AGC/Clan del Golfo; y la tercera entre Shottas y Espartanos en la zona urbana, donde se han registrado mayores avances.
Para consolidar la Paz Total en Buenaventura se requiere un abordaje integral. Es erróneo creer que los resultados significativos en la zona urbana son suficientes para hablar de Paz Total, dado que, si bien la mayor concentración de las violencias se da en la zona urbana, territorios rurales como Yurimanguí o el Bajo Calima viven situaciones críticas por la presencia y enfrentamiento de los grupos armados en sus territorios, donde los esfuerzos para lograr la paz no han tenido resultados visibles. Por ahora, se dan pasos hacia una paz parcial.
Perspectiva Territorializada de la Paz Total
La Paz Total implica la desarticulación de todos los grupos armados ilegales que hacen presencia en el territorio. Sin embargo, también es fundamental abordar los elementos que estructuran y generan la violencia, y asumir una perspectiva territorializada de la Paz Total, en donde se reconozcan las particularidades que existen en el territorio, tanto rurales como urbanas, teniendo en cuenta que Buenaventura es una ciudad-territorio. Es primordial realizar un análisis profundo de la situación que vive cada uno de los territorios, identificando las dinámicas del crimen, pero también las demandas de la población.
En este sentido, la Paz Total implica una mirada integral y coherente que se articule con iniciativas regionales y nacionales, donde el sometimiento se dé con garantías plenas de justicia, tal como lo plantea el proyecto. Es prioritario el logro de información clave para la desarticulación de las estructuras ilegales y la garantía de no repetición. Además de estas garantías en el proceso de sometimiento a la justicia, se debe trabajar fuertemente en el proyecto económico y social para que los jóvenes vinculados a las estructuras y mercados ilegales puedan transitar a la legalidad.
Para abordar estos elementos, es indispensable la realización de escenarios de diálogo participativo, que fortalezcan el trabajo conjunto entre las autoridades locales, regionales y nacionales, destacando el papel de la sociedad civil. Además de hacer una caracterización de los grupos armados para conocer sus alcances, estructuras, dinámicas internas y movilidad de recursos, se deben establecer mecanismos claros para el proceso de sometimiento, con un eje principal de protección de la vida, y grandes esfuerzos para prevenir la reincidencia. Todo lo anterior debe abordarse de manera inclusiva, teniendo en cuenta aspectos étnicos, de género y de juventud, para garantizar una Paz Total realmente incluyente.
POSIBLES ESCENARIOS PARA BUENAVENTURA
Los riesgos que pueden presentarse son altos si no se reconoce la importancia de una mirada integral y territorializada de la Paz Total en Buenaventura en los siguientes posibles escenarios:
– Rompimiento del proceso, que implique un recrudecimiento de la guerra, reconociendo que estos meses de tregua pueden haber servido a los grupos urbanos para fortalecerse financieramente.
– Al terminar el proceso de acuerdo, es altamente probable que surjan disidencias del acuerdo con facciones de grupos más pequeños en los barrios, pero al ser más pequeños y sin una estructura sólida, pueden ser más fáciles de enfrentar.
– El espacio criminal que dejan los Shottas y los Espartanos debe ser ocupado por el Estado desde una oferta institucional clara, ya que existe el riesgo de que sean reemplazados por estructuras externas que han crecido exponencialmente en el país, como el Tren de Aragua, o la expansión a la zona urbana por parte de los grupos que hacen presencia en la ruralidad.
Es necesario garantizar que los grupos ilegales no se fortalezcan financieramente y contener el reclutamiento de jóvenes que engrosen sus estructuras, además de implementar medidas efectivas de prevención ante la posibilidad de reorganización del crimen. Esto puede lograrse promoviendo el diálogo, la participación ciudadana y la oferta institucional para un tránsito sostenible hacia la legalidad.
* Investigadora Territorial Oficina Pares Pacífico y Coordinador Oficina Pares Pacífico.