Aproximaciones a la agenda pública del Caribe (edición 67)
Por: Caribe Investigación
- ¿Expansión de las ACSN?
Los anuncios de agosto pasado sobre el inicio de las mesas de diálogos socio jurídicos entre el Gobierno con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), y por aparte con las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN), suponían el desescalamiento gradual del conflicto que impacta a las comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta (SNSM), sus estribaciones y la Troncal del Caribe, donde ambos actores mantienen agudas confrontaciones por el control territorial los últimos dos años.
Desde el principio, sin embargo, analistas y defensores de derechos humanos advirtieron que estos anuncios y la consecuente instalación de ambas mesas incidirían positivamente en materia de derechos humanos solo si ambos actores mostraban voluntad de paz con hechos más allá de los comunicados.
A casi dos meses de aquellos anuncios, ambos actores no solo han mantenido la confrontación armada en la SNSM y sus adyacencias, sino que profundizan una guerra de comunicados en la que cada cual descalifica y responsabiliza al otro por la sistemática violación de derechos humanos registrada en varias localidades.
Lo anterior puede comprobarse con el secuestro del líder kogui Daniel Nolavita, registrado el 7 de septiembre en zona rural del municipio Ciénaga (Magdalena); tanto las AGC como las ACSN emitieron comunicados para acusarse mutuamente.
Lo cierto es que ambas organizaciones son las únicas con presencia en Fundación, Zona Bananera y Ciénaga, como bien ha señalado el sociólogo Lerber Dimas, director de la Plataforma de Defensores de Derechos Humanos, Ambientales y Liderazgos de la Sierra Nevada (PDHAL).
Otros hechos registrados en el territorio entre agosto y septiembre ratifican las dudas que defensores y analistas expresaron en torno a la real voluntad de paz de ambos actores para desescalar el conflicto.
Valledupar en la mira
A lo anterior se suma un hecho alarmante. Una novedad registrada recientemente por un defensor de derechos humanos con asiento en Cesar, quien pidió resguardar su identidad, da cuenta de una posible expansión de las ACSN en territorios del Cesar, donde las AGC están asentadas por lo menos desde 2020. Citamos íntegramente la información:
“El 20 de septiembre de 2024, en la vía que de la cabecera municipal de Valledupar comunica con la cabecera corregimental de La Mesa, en lugares estratégicos, fueron pintados por sujetos desconocidos varios grafitis alusivos al Frente Leonardo Vergel de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN), constituyendo, de hecho, una situación que reviste una enorme gravedad, habida cuenta que el corregimiento de La Mesa-Azucarbuena, desde mediados de 2020, se ha configurado en uno de los epicentros de la presencia y accionar del Frente Francisco José Morelos Peñate del Bloque Nelson Darío Hurtado Simanca del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), lo cual podría traducirse, como ha ocurrido recientemente en otros lugares de la Sierra Nevada de Santa Marta, en jurisdicción de los vecinos departamentos de Magdalena y La Guajira, en confrontaciones y disputas entre estos adversarios armados, que, de llevarse a cabo, no cabe duda que impactarían negativamente en los derechos humanos de las poblaciones locales”.
Esto último coincide con un homicidio registrado la tarde del sábado 21 de septiembre. “Bladimir Castro Villareal, de 45 años, de ocupación comerciante, fue asesinado la tarde del sábado 21 de septiembre en el corregimiento de Mandinguilla, en Chimichagua, Cesar. Recibió un impacto con arma de fuego a la altura de la cabeza”, según reseñó El Pilón.
Junto al cuerpo de Castro, precisa El Pilón, dejaron un manuscrito con el siguiente texto: “EGC. Cabecilla de banda, presente limpieza social”. ¿Apócrifo? ¿Guerra de comunicados? Lo cierto es que la disputa aparentemente trascendió la Sierra Nevada y apunta a corredores estratégicos del Cesar.
“En este contexto, no sobra recordar, que el pasado 14 de septiembre de 2024, varias paredes de inmuebles de la cabecera municipal de El Copey aparecieron grafitis como “Frente Leonardo Vergel de las ACSN ¡Presente!”, lo que sería indicativo de la estrategia de las ACSN de entrar a disputarle la hegemonía que mantiene el EGC en El Copey, Bosconia, Pueblo Bello y Valledupar”, apunta el defensor de derechos humanos del Cesar.
Son más de diez años de confrontación armada entre ambos actores con impactos humanitarios graves para comunidades, liderazgos ambientales y de derechos humanos principalmente de Magdalena.
- ¿Quién secuestro a Walid Dasuki?
En vídeo quedó registrado el pasado sábado 14 de septiembre el secuestro en Maicao, La Guajira, del comerciante colombo-libanés Walid Dasuki, sobrino del ex alcalde de la localidad Mohamad Dasuki.
Hasta ahora solo se conoce que un grupo de hombres vestidos, armados con fusiles, se llevaron al comerciante en un vehículo tipo “copetrana” con placas venezolanas, lo que hizo suponer a las autoridades que fue llevado a Venezuela por grupos armados ilegales.
Aunque hasta hoy las autoridades no han revelado ningún tipo de información sobre el paradero de Dasuki o la autoría del secuestro, el defensor de derechos humanos Lerber Dimas señaló en su red social X que detrás del hecho estaría el Ejército de Liberación Nacional (ELN) o el Tren de Aragua. “Los dos trabajan juntos. El primero controla el paso fronterizo y el segundo le hace las vueltas”.
Varias claridades habría que hacer al respecto. Un hecho que pasó de agache en la prensa regional y nacional fue la confrontación que sostuvieron el ELN y el Tren de Aragua a mediados del año pasado en la frontera colombo venezolana (La Guajira), como indicamos aquí https://periferiaprensa.com/precio-del-combustible-en-el-corredor-fronterizo/
Un solo medio digital, de Maracaibo, capital del estado fronterizo del Zulia, Venezuela, reseñó muy escuetamente esa confrontación armada entre el ELN y el Tren de Aragua https://caigaquiencaiga.net/panico-fronterizo-enfrentamientos-entre-eln-y-disidencias-farc-con-participacion-del-tren-de-aragua/. Esto sin mencionar la confrontación que ambos actores protagonizaron a mediados de 2022 por el control de La Parada, municipio Villa del Rosario, Cúcuta.
En tres trinos publicados entre el 16 y 18 de noviembre de 2023, la cuenta X @Karibe_Rebelde (aparentemente una cuenta cercana al Frente de Guerra Norte del ELN), publicó tres vídeos para alertar sobre la presencia del Tren de Aragua en zonas de la Alta Guajira, bajo el título “Cómo opera el grupo Tren de Aragua en la Guajira colombiana”.
Aunque no hacen alusión a la confrontación armada registrada a mediados de 2023 entre el ELN y el Tren de Aragua en la Alta Guajira, es evidente el antagonismo expreso en los tres trinos; trinos que recogen denuncias de fuentes anónimas sobre la presencia de la banda venezolana en territorio guajiro.
¿Quiénes operan en La Guajira?
La presencia del ELN en el corredor fronterizo colombo venezolano Guajira-Cesar es más que evidente. Pero las dinámicas conflictuales de la ciudad de Maicao, Manaure, Uribia, Riohacha, yde las comunidades rurales y municipios fronterizos son más complejas de lo que aparentan.
Por ejemplo, varias instituciones de defensa de derechos humanos y análisis del conflicto han publicado informes recientes con mapas que señalan la presencia de actores armados en Colombia. En ninguno de ellos se registra la presencia y paulatino crecimiento de la Segunda Marquetalia en el corredor fronterizo Perijá-Montes de Oca-Sur y Media Guajira, en lo que se conoció como los corredores –retaguardia- del antiguo Bloque Caribe de las entonces FARC.
En términos generales hablamos de una presencia o proyección de la Segunda Marquetalia en los municipios San Juan del Cesar, Fonseca, Barrancas, Maicao y Manaure.
Hace cuatro años, el investigador Luis Fernando Trejos Rosero sugería la posibilidad de rearme e incursión desde Venezuela hacia el departamento La Guajira de la denominada Segunda Marquetalia, especialmente en el municipio Maicao.
“El pasado 25 de julio (2020) fue capturado en Maicao alias “Ariel” (ex comandante de los frentes 5 y 18 de las antiguas Farc). Según las autoridades se encontraba negociando la salida de clorhidrato de cocaína hacia Venezuela, y el 24 de agosto, varios concejales del mismo municipio, alertaron sobre la presencia de disidentes de las Farc en el corregimiento de Carraipía (municipio Maicao), lugar en el que estarían extorsionando a ganaderos y productores de queso”, escribió Trejos en un artículo publicado en La Silla Vacía el 6 de septiembre de 2020.
En la actualidad tampoco se aclara, como hemos señalado en otras ocasiones, sobre el crecimiento exponencial que las AGC está teniendo en el Caribe colombiano con miras a la frontera norte; esto significa también que la guerra que los gaitanistas mantienen con las ACSN en la Sierra Nevada, la Troncal del Caribe, la zona rural de Riohacha y la Comuna 10 de la capital guajira.
La presencia de las AGC en Magdalena, Cesar y La Guajira responde a un plan de expansión territorial mucho más estratégico: conformar un corredor militar y de control social y de movilidad entre los departamentos Magdalena, Cesar y La Guajira, que les permita tener conexión con el occidente venezolano y con la cuenca del Lago de Maracaibo o Golfo de Venezuela, algo que podrían lograr si concretasen una alianza con la Segunda Marquetalia.
Las AGC han logrado presencia parcial en la media y alta Guajira a través de alianzas locales con bandas criminales como el Tren de Aragua u otras de carácter local.
Para 2019, la Defensoría del Pueblo, a través de la alerta temprana 039, alertó que “en el municipio de Maicao se encuentra en riesgo la población asentada en la cabecera municipal y sus alrededores, así como la población rural de los corregimientos de Carraipía, La Majayura y Paraguachón”, reseñó en aquella ocasión el Diario del Norte.
Aunque de manera incipiente, “el informe indica que se identifica la presencia del grupo armado ilegal posdesmovilización AGC hacia el sur de Maicao, en límites con el municipio de Albania”.
A esto se debe agregar las denuncias y reportes sobre la presencia y publicación de panfletos por parte de las AGC en San Juan de Cesar y Fonseca (sur de La Guajira), ambos municipios limítrofes con el departamento Cesar y su capital Valledupar, dominada por los gaitanistas según informes y alertas temprana de la Defensoría.
Por lo tanto, afirmar que el ELN o el Tren de Aragua son los responsables del secuestro del comerciante Dasuki, por separado o en alianza, es apresurado y erróneo. No existen evidencias de alianzas entre ambos actores, ni son los únicos con intereses o despliegue de fuerzas en esta zona.
Es un cuadro bastante complejo, que tiende a agravarse los últimos meses sin que las autoridades hagan algo al respecto.
Un elemento adicional pondría más leña a la candela. De entrar en operaciones el gasoducto transcaribeño Antonio Ricaurte, que atraviesa la península de la Guajira de ambos lados, o reactivarse el contrabando de gasolina y diésel venezolano hacia Colombia por el aumento de ambos productos de este lado, todos los actores armados tendrían puesto los ojos sobre el corredor fronterizo, especialmente en territorio guajiro.











